La Gaceta Jurídica

Ejemplos, temáticas y pautas para el debate

Elecciones y argumentaciones

En su momento, quienes ocuparon la primera magistratura dieron paso o negaron el debate.

En su momento, quienes ocuparon la primera magistratura dieron paso o negaron el debate. Foto: carlosdmesa.com

Amelia Peña Aguilar

00:00 / 29 de julio de 2014

En pleno siglo xxi, lo más lógico es que en épocas electorales, en cualquier país del mundo, se debata.

McKinney y Carlin (2004) afirman que los debates entre candidatos ayudan a mejorar la calidad de la democracia, 1) Forman un electorado informado y racional, le brindan a los políticos la oportunidad de conseguir el consenso de los gobernados. 2) Los debates marcan ciertos temas en la agenda pública.

Sears y Chafee (1979) creen que los debates preelectorales contribuyen a la legitimación de las instituciones democráticas y a la sociabilidad política de los adultos.

Prat (2002) desarrolla un modelo donde los ciudadanos tienen que elegir entre dos candidatos cuya “calidad” desconocen, se soluciona la asimetría de información con campaña publicitaria financiada por los grupos que a cambio serán favorecidos con las políticas gubernamentales.

Antecedentes históricos

Galiani (2011) nos hace ver que un debate entre políticos no es un tema nuevo, sino más bien es una tradición cuyo origen data de la democracia ateniense.Trent y Friedenberg (2007) señalan que la aparición de la radio ofreció la posibilidad de realizar debates. El primer debate por radio en Estados Unidos fue el 26 de septiembre de 1960 entre John F. Kennedy y Richard Nixon. En Suecia el primer debate preelectoral fue efectuado en 1948 entre el primer ministro Tage Erlander y el líder de la oposición Bertil Ohlin (Uppsala University, 1999). El primer debate en los Países Bajos se realizó en 1967. En Canadá en 1968 y en Alemania en 1969. En Venezuela se realizaron debates para las elecciones de 1963 y 1968.

La cadena de noticias cnn ha promovido y organizado debates para las elecciones presidenciales de Ecuador y Nicaragua en 2006, Guatemala en 2007, Paraguay en 2008 y El Salvador en 2009. En Estados Unidos existe una Comisión sobre Debates Presidenciales que se encarga de plasmar debates sin intervención de la Comisión Electoral Federal.

Momentos históricos en debates presidenciales en Estados Unidos

Pereda (2012) nos explica cómo en el país del norte, donde el debate ya es parte de la cultura democrática electoral, los detalles son cruciales.Ya mencionamos que en 1960 se realizó el primer debate en la historia de las elecciones estadounidenses. Kennedy había cancelado todos sus actos para preparar el debate, mientras que Nixon ofreció un discurso ese mismo día; un error, ya que, frente a los electores, ese día Nixon se vio cansado, además, se negó a ser maquillado, el sudor y las ojeras le dieron una mala imagen frente a su contrincante.

En 1976 el debate entre Ford y Carter se destacó por el error que cometió el primero al decir que “no existía una dominación soviética en Europa del Este”, yerro que le costó las elecciones.

En 1984 un periodista le preguntó a Reagan si su edad de 73 años le impedía tratar graves crisis internacionales con la atención que merecen, Reagan cometió la equivocación de contestar: “no tengo ninguna duda, no voy a convertir mi edad en un asunto de esta campaña”.

En 1988 un periodista preguntó a Dukakis si estaba a favor de la pena de muerte contra un hombre que violara y asesinara a su mujer, el respondió que “no” sin argumento alguno.

En 1992 George H. Bush tenía a Bill Clinton al frente, quien no dejaba de mirar su reloj generando sutilmente incomodidad en la audiencia. Un periodista le preguntó a Bush ¿Cómo le afectó personalmente la deuda nacional? Éste tardó en contestar reconociendo que no entendió la pregunta, Clinton aprovechó para acercarse al público y contestar y ganó las elecciones.

El 2000, Al Gore se enfrentaba a George W. Bush (hijo del anterior). Aquél tenía el reto de presionar a su contrincante pero sus suspiros, gestos y lenguaje corporal lo hicieron ver como un candidato impaciente y condescendiente.

El 2008, un moderador le dijo a Hillary Clinton que el electorado alaba su currículum pero que le parece que Obama es más agradable, ella respondió: “Eso hiere mis sentimientos, aunque creo que Obama es bastante agradable”. El público se rió, Obama se acercó al micrófono y le dijo: “tú eres suficientemente agradable, Hillary”. Ese mes de enero, Obama perdió en las encuestas y no subió hasta junio, por otro lado, John McCain se refirió a Obama como “ese tipo” haciendo que las encuestas suban a favor de Obama.

Debate preelectoral en Bolivia

El candidato a la Presidencia Samuel Doria Medina dijo: “todos los bolivianos tienen el derecho a escuchar en qué se han gastado los recursos económicos del Estado y los que queremos llegar al Gobierno queremos explicar lo que vamos a hacer, respectivamente. Morales tiene que rendir cuentas”. 

El Tribunal Supremo Electoral es la instancia que debería darle la oportunidad a los electores de conocer a los candidatos en un espacio donde bajo presión saquen su verdadera personalidad, donde afloren sus sentimientos y demuestren sus conocimientos.

Los temas como seguridad ciudadana, salud o empleo son temas sensibles, pero el más importante en el debate es el que propone el Movimiento Sin Miedo (msm), el de la democracia que –como considera la abogada Jimena Costas– se ha sido vulnerada por un “carácter autocrático” adquirido el gobierno actual.

Sobre la salud. En sus primeros años de gobierno, el presidente Morales trajo por convenio a médicos cubanos, a quienes se les pagaba un sueldo y estadía con recursos del Estado para atender pacientes de las provincias y lugares alejados, sin embargo, los estudiantes de medicina bolivianos denunciaron que  éstos médicos eran a penas estudiantes de tercer año que venían a hacer prácticas a nuestro país y que, en lugar de mostrar en su proceder el espíritu socialista de su país de origen, demostraban su sed de capitalismo, aprovechando su estadía para llevarse de acá celulares, computadoras y, por supuesto, el dinero pagado por el gobierno boliviano, también se registraron casos de matrimonios boliviano-cubanos que utilizaron los últimos para escapar de su país.

Mientras tanto, miles de médicos bolivianos titulados en las universidades públicas y privadas luchan cada año para hacer su especialidad y están desempleados. Cada año se titulan alrededor de 1.500 médicos generales de los que sólo 2 (que casualmente tienen parentesco o amistad cercana a funcionarios del sedes) logran hacer su especialidad.

La negligencia médica campea en nuestro país y una de las razones es que los estudiantes de las universidades públicas no dan examen de grado ni elaboran una tesis para titularse, hacen un viaje semestral al terminar el programa académico, nadie controla sus funciones en provincia, pero ese viaje es suficiente para que la universidad les otorgue el título de médico.

Ya en el campo laboral demuestran falta de vocación y entrega a su profesión dejando a los pacientes a su suerte o encubriendo la mala praxis de sus colegas.

Sobre el empleo. En un país donde los ingresos fundamentalmente son generados por la minería, el gas y el narcotráfico, los bonos maquillan la falta de puestos laborales. Un viejo proverbio chino dice: “regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.”

Pero si al hombre le regalamos bono Juana Azurduy, bono Solidario, bono Juancito Pinto, etc. no solucionamos el problema de fondo, la falta de empleo y la falta de formación. Se debe enseñar a cada persona un oficio que permita generar recursos suficientes para su subsistencia y, por otro lado, es necesario generar un mercado interno que consuma los servicios y productos que produce la población.

Al actual gobierno le rebasó la realidad, no bastó con la voluntad de proteger a los niños; en nuestro país son tantos los menores que no cuentan con sus padres o con una persona mayor que se haga cargo de ellos que tuvieron que aprobar una ley que les permita trabajar.

Sobre la seguridad. Nuestros padres y abuelos cuentan que hace unos años no se veía tanta violencia, asaltos a mano armada, violaciones o tráfico de niños; la inseguridad se ha incrementado y, tal vez, no es culpa del gobierno, pero si es producto de la pobreza, la desigualdad y la ignorancia generadas por las contradicciones del capitalismo que no han sido resueltas y que es tiempo de enfrentar.

Si bien se debe destinar recursos al control de las calles, las escuelas, etc. También debe hacérselo para la capacitación de los organismos que se ocupan de acoger a las víctimas, la Policía y las defensorías revictimizan a la víctima exponiéndola a maltratos incorporados en el sistema judicial, además que  no logran reponerse porque no cuentan con una debida terapia de recuperación.

Sobre la democracia. Es importante que un gobierno siempre cuente con una oposición, la democracia es la única que garantiza que no se violarán los derechos fundamentales de los habitantes de un país.

Derechos como a la vida, a la integridad personal, a la igualdad, a la libertad, al honor, a la vida privada, a la información, etc. son derechos humanos que sólo pueden ser garantizados por la denuncia, que casi siempre está en manos de una oposición, sea cual fuere.

Los electores bolivianos tenemos derecho a escuchar el punto de vista de unos y otros candidatos confrontados frente a frente, para que podamos percibir quién miente, quién manipula, quién está preparado para enfrentar los problemas de la nación; tenemos derecho a un debate que ojalá el Órgano Electoral pueda organizar en pro de la cultura democrática de nuestro país.

FUENTES

Galiani, Sebastián. Sobre Debates Presidenciales, 2011.

Pereda F., Cristina. Diez Momentos Históricos de los debates presidenciales de EEUU, 2012

Es economista, egresada en Derecho y diplomada en Pedagogía para la educación superior y en Diplomacia Cultural de los Pueblos.

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