La Gaceta Jurídica

Historia y desarrollo de la criminología como ciencia jurídica

(Parte final)

Foto: imagenfinal.net

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Jhon Kenedy Maylle Blas

00:00 / 24 de marzo de 2015

LA ESCUELA POSITIVA

Esta es todo lo contrario de la Escuela Clásica. La Positiva tuvo una existencia real con un grupo de juristas que retaron a otros del campo para imponer sus ideas. Una clase de intelectuales que hacen de Lombroso un jefe y de sus conocimientos una doctrina.

Ferri dice que “la Escuela Positiva consiste en lo siguiente: estudiar al delito, primero en su génesis natural y, después, en sus efectos jurídicos para adaptar jurídicamente a las varias causas que lo producen los diversos remedios que, por consiguiente, serán eficaces”.

La Escuela Positiva nació debido a los excesos de la Escuela Clásica. Todo se debió al abuso de la dogmática, al olvido del hombre delincuente a sus creencias de haber agotado la problemática jurídico-penal. El principal medio de difusión de esta escuela fue la revista Archivi di psichiatria, scienze penali e antropologia criminale (Archivos de psiquiatría, ciencias penales y antropología criminal).

La vida de esta escuela ha sido agitada y fecunda, llena de aciertos y de errores, además. Así como ha tenido muchos que la apoyan, también están los que la contradicen.

Otro conocimiento que Ferri explica es “la escuela criminal positiviana consiste únicamente en el estudio antropológico del criminal, pues constituye una renovación completa, un cambio radical de método científico en el estudio de la patología social-criminal y de los que hay de más eficaz entre los remedios sociales y jurídico que nos ofrece.

La ciencia de los delitos y de las penas era una exposición doctrinal de silogismos dados a luz por la fuerza exclusiva de la fantasía lógica; nuestra escuela ha hecho de ello una ciencia de observación positiva, que, fundándose en la antropología, la psicología y la estadística criminal y, así de como el Derecho penal y los estudios penitenciarios, llega a ser la ciencia sintética que yo llamo sociología criminal.

Así esta ciencia, aplicando el método positivo al estudio del delito, del delincuente y del medio, no hace otra cosa que llevar a la ciencia criminal clásica el soplo vivificador de las últimas e irrefragables conquistas hechas por la ciencia del hombre y de la sociedad, renovada por las doctrinas evolucionistas”.

Dentro de los representantes e esta escuela, tenemos a Lombroso, Ferri y Garofalo, esto no quiere decir que sean todos, sino que con ellos se marca el principio de una corriente que llegó con fuerza hasta nuestros días.

Los postulados de la Escuela Positiva son:

-La se caracteriza por su método científico.

-El delito es un hecho de la naturaleza y debe estudiarse como un ente real, actual y existente.

-Es totalmente determinista.

-Sustituye la responsabilidad moral por la responsabilidad social, puesto que el hombre vive en sociedad y será responsablemente social mientras en ella.

-El hecho de que, si no hay responsabilidad moral, no quiere decir que se puede quedar excluido del derecho.

-El concepto de pena se sustituye por el de sanción.

-La sanción va de acuerdo a la peligrosidad del criminal.

-Estas deben durar mientras dure la peligrosidad del delincuente y, por eso, son de duración indeterminada.

-La ley penal no restablece el orden jurídico, sino que tiene la misión de combatir la criminalidad considerada fenómeno social.

-El derecho a imponer sanciones pertenece al Estado a titulo de defensa social.

-Más importante que las penas son los substitutivos penales.

-Se acepta “tipos” criminales.

-La legislación penal debe estar basada en los estudios antropológicos y sociológicos.

-El método es inductivo-experimental.

Inteligencia y delincuencia

Harry Godland indicó que la incapacidad mental es la principal causa de la criminalidad. Realizó un estudio entre 1910 y 1914 con 150 mil reclusos condenados y encontró que el 50% de éstos tenía deficiencia mental.

Los postulados de esta teoría son:

1. El débil mental sería un tipo de delincuente.

2. Las personas nacen débiles mentales o con inteligencia normal.

3. En la mayoría de las ocasiones estas personas conocen los delitos peligrosos de asalto y los delitos sexuales.

4. Los débiles mentales cometen estos delitos por falta de los factores inhibitorios sociales; sobre todo no pueden exteriorizar lo descrito como bueno o malo.

5. No tienen la capacidad de prever la consecuencia de sus actos y, por lo tanto, la amenaza penal no tiene efecto sobre esta clase de individuo.

6. Son personas muy sugestionables y cualquier criminal más inteligente que él lo puede llevar a cometer un delito.

7. Por ser débil mental, en los barrios donde existe una criminalidad alta lo hace por imitación.

Los inteligentes tienen la capacidad para ocultar la criminalidad, pero los débiles mentales no.

Teoría de la sexualidad de los niños y psicoanálisis (Sigmund Freud)

La teoría de la sexualidad de los niños fue entendida cuando se desarrolló la teoría de la sexualidad humana que dice que hay un “yo”, un “ello” y un “súper-ello”. El ego viene de la realidad pero se relaciona con el ello y el súper-ello. Según la teoría, esto muestra nuestra relación infantil con nuestros padres. Vivimos del pasado puesto que somos susceptibles a éste ya que la niñez influye en nuestra vida adulta. Sin embargo, ofrece una libertad de esclavitud infantil del pasado, pero debemos tratar de salvar el yo individual de nuestras fuerzas salvajes y de la sociedad.

Explicación de la teoría

Tenemos que en su comienzo el ser humano fue o era solo instinto, de allí va creando otros instintos psíquicos; el “ello” (id), lo más primitivo, y el “yo” (ego), creado después sobre la base de que primero solo éramos animales y después se desarrolló, pero nunca se dejó de tener instintos y que se los tenía en forma inconsciente.

Hay otra instancia psíquica que se confunde con el “yo” y el “ahora”, que es el punto del momento del “ya” y el “ahora”.

El “yo” se relaciona con la voluntad a lo interno, pero tiene otra instancia psíquica que es el “súper yo”, formado desde que el niño nace y es sometido a la autoridad de sus padres y después a la de otras personas. Allí se encuentran las reglas y pautas de lo bueno, lo que se debe hacer, y lo malo, lo que no se debe hacer.

En lo interno del “yo” está la memoria y con el “súper-ego” se puede llegar a la conciencia. Al preconsciente solo se accede con el psicoanálisis o el inconsciente. Tanto en los principios que están en el “ello” y las normas en el “súper-ello” como conciencia y exigencias del mundo exterior, se da la influencia en la conducta humana que es la realidad de un proceso complejo.

La fuerza que lleva el instinto es el libia, que es placer físico que Freud llama placer sexual y plantea que el ser humano, desde el momento que nace, tiene experiencia sexual. Las cuales se muestran en tres fases: a) la fase moral, b) la fase de agresión y c) la fase fálica.

Los sueños son el mensaje del subconsciente, este expresa siempre la realización de un deseo, si estos sueños producen angustias las personas se despiertan a manera de protección y estas angustias afectan al desarrollo. El sueño es el resultante de un compromiso entre las ideas del yo y las ideas latentes que se expresan en el sueño.

La explicación de la criminalidad, dice que los delincuentes carecen de “súper-ego”, pero esto es ilógico ya que si alguien tuviera solo instinto actuaría como animal y sería imposible vivir con él. Más adelante se realiza otro planteamiento, que dice que el problema de la criminalidad se da por deficiencia, producto del “súper-ego”, la cual se da por una deficiencia educativa. Ese niño al crecer no podrá formar un “súper-yo” adecuado y esta instancia no cumplirá su función.

Hoy en día la sexualidad es considerada como algo normal gracias a Freud.

Criminología clínica

Benigno Di Tullio la define como la ciencia de las conductas antisociales y criminales basada en la observancia y el análisis profundo de casos individuales, normales, anormales o patológicos. Esta corriente intenta dar una explicación integral a cada caso, considerando al ser humano una entidad biológica, psicológica, social y moral.

Se dice que proviene de Lombroso. Sus antecesores son por ejemplo Maucdesey, Londres 1888; Francisco Giner, Madrid 1899 y De los Ríos, Buenos Aires 1907.

La criminología clínica proviene del griego “cline”, que significa lecho o cama. El médico clínico tiene como labor la de observar, diagnosticar, pronosticar al paciente en la cama. Estos son los grandes objetivos de la criminología clínica.

La premisa es que la conducta humana está condicionada por múltiples factores biológicos, psicológicos y sociales. Hay que averiguar, en cada caso, cuáles de estas circunstancias hacen que la persona cometa un delito.

Dentro de los métodos tenemos:

1. Entendimiento directo con el delincuente.

2. Examen médico.

3. Examen psicológico para obtener datos sobre la personalidad del individuo.

4. Encuesta social en donde el trabajador social investiga el medio en que se desarrollo la persona.

El trabajo clínico debe ser interdisciplinario, pues, en términos generales se ha vinculado con el funcionamiento de las prisiones. Esta labor da respuesta al qué hacer con el individuo, realizado así el diagnóstico, pronóstico y tratamiento.

La peligrosidad es un concepto clave de la Escuela Clínica que está basada en el supuesto (que causa llevar a la persona al delito), se puede determinar si los va a seguir cometiendo y en qué medida. Este concepto tiene dos aspectos:

a) La capacidad criminal. Que es la cantidad de delito que puede cometer el criminal.

b) Adaptabilidad. La capacidad de adaptación al medio en que vive. La escuela clínica trata de analizar al delito para establecer un diagnostico, pronostico y tratamiento. Esto es central en esta escuela. Un diagnóstico se utiliza para determinar el grado de peligrosidad de un individuo, entrando en juego los dos aspectos antes mencionados. Lo más importante es el paso al acto y existe 4 fases importantes:

a) Consentimiento mitigante. Concibe y no rechaza la posibilidad del delito del delincuente.

b) Consentimiento formulado. Donde la persona decide cometer el delito.

c) Estado de peligro.

d) Paso al Acto. La comisión del delito.

Suthrerland elaboró en la criminología clínica “el delito de cuello blanco” y lo definió: “es un delito cometido por una persona de respetabilidad y estrato social alto en el curso de su ocupación”. Las conclusiones:

1. La delincuencia de las empresas y los ladrones de cuello blanco son reincidentes.

2. Tiene miedo a la denuncia.

3. Los hombres de negocios expresan el mismo despreció a la ley que los otros.

4. Son crímenes bien organizados. A diferencia del ladrón común, el de cuello blanco no se ve como delincuente.

5. Expresa públicamente adhesión a la ley, aunque en privado la viole.

6. Es un delito oculto, Una manera de lograr la imputabilidad es a través de expertos abogados.

7. En términos históricos se dio cuenta que muchas de las grandes fortunas son debidas a, la práctica ilícita.

Esta investigación cambia toda la criminología, porque frecuentemente se decía que el delito debía explicarse con los problemas psicológicos y no es así. Además, la criminología no se basa en dinero ni en promesa. Concluye señalando que hay que incluir a las clases medias y altas en el fenómeno de la criminología.

La teoría del aprendizaje

Las consecuencias biológicas para centrarse en las experiencias que tiene el individuo pasan a un rígido plano y, por lo tanto, para entender la criminalidad hay que ver la criminalidad que rodea a la persona. Christie realizó un experimento para confirmar una hipótesis que se dio en Noruega al final de la Segunda Guerra Mundial. En 1942 se llevó a Noruega prisioneros de distintas nacionalidades, quienes fueron puestos en cárceles con carceleros noruegos, más de la mitad murió en menos de un año por hambre y tortura.

Los torturaron porque entre el carcelero y prisioneros no existía relación afectiva. En 1952 Christie hizo una investigación sobre estos carceleros para determinar su conducta, encontró que:

a) En las características personales entre guardia torturador y no torturador no existía gran diferencia.

b) Todos los guardias tenían características comunes al resto de la población en Noruega.

Las características del grupo de prisioneros eran:

a) El hambre extrema daba por resultado que cualquier cortada o herida despidiera un mal olor.

b) Esto causaba alteraciones en la conducta, por lo que hacía que los carceleros vieran a los prisioneros como personas de carácter no humano y por eso los torturaban.

En conclusión, tenemos la posibilidad de actuar con crueldad, sin considerarse asesinos. Pero de la consideración de que no había diferencia entre torturadores y no torturadores se hizo el experimento donde se intentó ver la obediencia a la autoridad bajo la responsabilidad de otra persona, es decir muchas personas son capaces de hacerle daño a otra, siempre y cuando ese daño no se defina como prohibido, perjudicial o dañino.

Escuela Ecléctica

Esta escuela tiene su fundamento teórico basado en el mismo que la Escuela Clásica, el contrato social. Ésta no es una escuela en sí, sino la reunión de varias en esta corriente. La diferencia entre la Clásica y la Positiva está en que éstas tenían normas que al no estar de acuerdo con una, se rompía las demás. Era un esquema casi perfecto y el objetivo de la Escuela Ecléctica era la de romper con esas reglas o esquemas monolíticos y crear algo diferente.

El presupuesto operante de esta es la igualdad material y, como en la Escuela Clásica, radica su responsabilidad en lo individual, pero le agrega el concepto de situación, referente al medio físico y social. Como consecuencia de la introducción del concepto situación en la responsabilidad individual, la escuela ecléctica logró la atención punitiva por razones subjetivas y conservó dicha disminución por razones objetivas.

La integración entre Derecho penal y criminología requiere gran madurez en ambas disciplinas. Se recalca sobre la madurez de estas ciencias, porque el Derecho penal en aquella época estaba falto de madurez y la criminología empezaba a caminar.

Escuela Social

Apoyada por el filosofo Durkheim, esta escuela no tiene su fundamento en el contrato, sino en la dialéctica. Esta escuela tiene antecedentes en la de Lyon, en especial en Lacassagne, en la cartográfica y en la de intersicología con Tarde.

Son famosas las sentencias lapidarias de Lacassagne: “las sociedades tienen los criminales que se merecen y el medio social es el caldo de cultivo de la criminalidad, mientras que el microbio es el criminal”.

Para la Escuela Social el presupuesto operante es el de la desigualdad material y la división del trabajo y no el de la igualdad del contrato. La responsabilidad penal es individual, pero requiere depuración de las fuerzas sociales. Su sistema jurídico busca ante todo una justicia social y tiene un criterio político que busca la comprensión y mejoras sociales.

Tratándose del delincuente, la Escuela Social realiza los estudios de estos bajo un enfoque sociológico, la patología se desplaza del campo individual al social. Esta escuela introduce el estudio de la motivación en el delincuente y hace la medición punitiva con base en factores objetivos y subjetivos

Desde luego la lista de factores subjetivos la amplía y, a más de esto, no solo reconoce la atenuación punitiva derivada de ambas factores, sino que llega también a admitir la exclusión de responsabilidad. La escuela social fue la primera en hacer la distinción entre lo patológico y lo no patológico, con énfasis en lo no patológico.

La clasificación de delito y delincuente

Esta escuela dice que es normal, quedando a salvo la anormalidad biológica y sicología del delincuente. Tiene una interpretación legal psico-socio-jurídica. Esta escuela permite un fuerte avance de la criminología y favorece la maduración de la misma hacia una ulterior integración, todavía inexistente, con el Derecho penal.

El mérito principal de la escuela social radica en introducir el concepto de “función social del derecho”, en el cual, la ley aparece como el mejor mecanismo para lograr una justa composición y un equitativo desarrollo de la sociedad. Este concepto de función social, a su vez, introdujo cambios de la mayor importancia en el derecho privado y en el derecho público.

Por ejemplo, con las figuras del abuso del derecho y de la expropiación, respectivamente, dio comienzo a la eliminación de la arraigada separación tajante entre lo privado y lo público, división sobre la cual están basados todos los sistemas jurídicos.

Escuela Anómica

Su fundamento teórico está basado en la anomia, situación en la cual el desarrollo social desborda al control institucional. El presupuesto operandi está fundamentado en la desigualdad material y una mayor división del trabajo. Sigue la responsabilidad en el campo individual pero aparece la tendencia a socializarla.

La finalidad del sistema jurídico está basada en el hallazgo del nivel natural en la meritocracia. El enfoque es sociológico y se dirige a la contracultura, pero no a la cultura. Solo el proletario aparece representado en las estadísticas de criminalidad.

Desde luego que la Escuela Anómica no hace caso omiso de la motivación en el delincuente, pero, en verdad, tampoco hace de este aspecto su principal punto de meditación, puesto que la motivación importante no está en el individuo, sino en la sociedad.

Al centrar el foco eruptivo de la delincuencia en la sociedad y no en el individuo, la medición punitiva en si pierde importancia, pues resulta de poca utilidad en el tratamiento de la delincuencia mantenida erróneamente dentro de rigurosos esquemas individuales. Así empieza otro tipo de cuestionamiento en derredor de la facultad punitiva.

El principal aporte fue el punto víctima de las peores criticas y rechazos: interpretación de la delincuencia proletaria, estadísticamente muy representada en las cifras.

Conclusión

Como hemos podido observar, Lombroso, padre de la criminología, tuvo el reconocimiento por sistematizar conocimientos, teorías e investigaciones que se encontraban dispersos.

Sabemos que Lombroso no es original en su teoría puesto que antes de él existían filósofos que mostraban una inquietud, pero eran tímidos con sus ideas. En mi opinión, nadie en la criminología es totalmente original por la novedad, mejor dicho, por el auge que tiene ahora esta ciencia o este futuro Derecho penal.

De los errores, no sé qué decir. Pero nadie es perfecto y el que se considera tal es el más imperfecto de todos los seres humanos.

Pero con estos contratiempos, Lombroso ha sacado de las penumbras una nueva ciencia, a la cual, en mi opinión, le veo un gran porvenir, por la gran variedad de corrientes que ha tenido en su camino. Así que, démosle la bienvenida a la nueva ciencia la cual esperemos en un futuro pueda ser profundizada, la Criminología.

Bibliografía

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PESET, Jose L. y PESET, Mariano. Lombroso y la Escuela Positivista Italiana. CSIC, Madrid, España, 1975.

SÁINZ CANTERO, José. La Ciencia del Derecho Penal y su Evolución. Bosh, SA, Barcelona, España.

Estudió en la Universidad de Huánuco (UDH), Perú.

Tomado de: avizora.com

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