La Gaceta Jurídica

Indígenas de Canadá contra la desocupación

Miles de indígenas canadienses marcharon otra vez el miércoles en reclamo de mejores planes de inserción laboral para esta comunidad con altos niveles de desempleo en comparación con el resto de la sociedad. También reclaman mejores condiciones de vida y rechazan el plan de asimilación de los originarios.

La protesta contra los planes gubernamentales persiste en el norte del continente.

La protesta contra los planes gubernamentales persiste en el norte del continente. Foto: blogs.ubc.ca

La Gaceta Jurídica / BBC y otramerica.com

00:00 / 18 de enero de 2013

Los indígenas llevaron a cabo acciones y protestas a lo largo del país. A su paso bloquearon el tráfico de una de las vías más concurridas de frontera con Estados Unidos, de otras carreteras y de los servicios de tren.

El movimiento Idle No More (No Más Desocupación) ha galvanizado a la mayoría de los 1,2 millones de canadienses aborígenes, quienes dicen que sus comunidades padecen niveles altos de desempleo, además de abuso de sustancias y suicidios. El primer ministro canadiense, Stephen Harper, prometió reunirse con los líderes nativos la próxima semana para discutir temas económicos y sociales. Asimismo, desde el 11 de diciembre, la jefa de la Nación Attawapiskat, Theresa Spence, protestó en Ottawa con una huelga de hambre por la falta de voluntad del primer ministro para entrevistarse con ella.

Según una crónica de Pamela Palmater, con el inicio del año los pensamientos y rezos de personas indígenas y no indígenas se han volcado sobre Spence, luego de que Harper se negó a recibirla, violando la obligación de la Corona a establecer un diálogo y lograr acuerdos con los pueblos originarios de este país.

Ante la gravedad de la situación, diversos jefes de otros pueblo originarios de Canadá han urgido al Ministro a ofrecer una respuesta y concuerdan en que es urgente unir voces y solidarizarse con Spence en la defensa de sus territorios y el respeto a sus derechos y tratados.

Cada día que pasa sin respuesta oficial del gobierno, la situación se vuelve más volátil y se crea relaciones cada vez más complicadas entre el gobierno y los pueblos indígenas. “Queremos restablecer nuestra relación con Canadá, pero, para hacerlo, necesitamos una contraparte que quiera también hacerlo”, aseguró el portavoz de la líder.

Origen del problema

El movimiento Idle No More, que sacudió al país en los días festivos, tomó por sorpresa a la mayoría de los canadienses, al ministro Harper y a su gobierno conservador.

Esto no quiere decir que los canadienses nunca antes hayan visto una protesta indígena; muchos recuerdan Oka, Burnt Church e Ipperwash. Pero la mayoría de los canadienses no está acostumbrada al crecimiento sostenido y coordinado del esfuerzo nacional visto en las últimas semanas, al menos no desde 1969, año en que por última vez el gobierno federal presentó un “plan de asimilación” para las Primeras Naciones (pueblos originarios). Éste fue derrocado por la oposición nativa y, al parecer, el plan de asimilación de Harper se topará con una resistencia más feroz.

Para entender de qué se trata este movimiento, es necesario entender cómo la historia de ese país está relacionada con la situación actual de las Primeras Naciones. Aunque se cometieron muchas injusticias contra los pueblos indígenas en nombre de la colonización, éstos nunca fueron “conquistados”. La creación de Canadá sólo fue posible mediante la negociación de los tratados entre la Corona y los pueblos indígenas. Aunque el texto de los tratados del este varía de los tratados del oeste, la mayoría se basa en una promesa de paz y amistad, y su fundamento es que todos vivirían juntos en paz y compartirán la riqueza de esa tierra. El problema es que uno de los socios del tratado no ha visto ninguna prosperidad.

El fracaso de Canadá en compartir las tierras y recursos como prometió en los tratados ha colocado a las Primeras Naciones en la parte inferior de todos los indicadores socio-económicos: salud, esperanza de vida, niveles de educación y oportunidades de empleo.

Mientras que las tierras indígenas y los recursos se utilizan para subsidiar la riqueza y prosperidad de Canadá como Estado y los programas de alta calidad y servicios de que gozan los canadienses, las Primeras Naciones han recibido sólo financiamientos insuficientes, lo que ha provocado precariedad crónica en todos los servicios humanos básicos como agua, saneamiento, vivienda y educación.

Esto llevó a muchas naciones originarias a ser sometidas a crisis superpuestas, como la de vivienda en Attawapiskat, del agua en Kashechewan y de suicidio en Pikangikum. Parte del problema es que la política “de indios” aún tiene como principal objetivo deshacerse del “problema indio”.

En lugar de trabajar como supone el mandato establecido de Asuntos Indígenas para “mejorar el bienestar social y lograr la prosperidad económica de las Primeras Naciones”, Harper intenta, a través de una agresiva agenda legislativa, hacer lo que el Libro Blanco no hizo: deshacerse del problema indígena una vez por todas.

Los conservadores ni siquiera lo niegan, de hecho el discurso de Harper en el Encuentro Nación Crown se centró en el desbloqueo de las tierras de las Primeras Naciones y la integración de éstas en la sociedad canadiense para el “beneficio maximizado” de todos los canadienses. Este conjunto de aproximadamente 14 proyectos de ley fue redactado, presentado y debatido sin el consentimiento de las Primeras Naciones.

Idle No More es un movimiento estratégico liderado por mujeres indígenas, al que se han unido líderes de las Primeras Naciones y canadienses. Comenzó como una forma de oponerse a la ley C-45 que afecta los derechos de agua y los derechos sobre la tierra, mediante la Ley de indios.

La carta a Latinoamérica de Idle No More, dice: “En Octubre del 2011 (tercera vez, en tres años), Theresa Spence declaró el estado de emergencia en su comunidad del norte de la provincia de Ontario. Ella develó al mundo entero las condiciones precarias en la cual su pueblo vivía, revelando así la realidad oculta; la pobreza extrema en uno de los países más ricos del mundo. Una tormenta mediática estalló en Canadá y la situación de la comunidad aislada cautivó.

Un año más tarde, la gente de la comunidad de Attawapiskat sigue sin agua potable; las viviendas (300 chabolas, 5 carpas y 17 chozas para una comunidad de 1.930 personas) se encuentran a pocos metros de suelos contaminados por la minería (Victor Diamond Mine) y sigue viviendo en condiciones infrahumanas; la dureza del clima de la zona en invierno pone en peligro las vidas de los jóvenes y ancianos”.

Espere…

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
27 28

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia