La Gaceta Jurídica

Indulto carcelario

…la medida ayudará a que los centros de reclusión dejen de estar abarrotados. Pero un aspecto de gran consideración es que muchos procesos se acelerarán para que reduzca la cantidad de detenidos preventivos, es decir, sin sentencia, estado que evidencia la falta de oportunidad y celeridad de la justicia boliviana hasta hoy.

La Gaceta Jurídica / Editorial

00:00 / 21 de diciembre de 2012

Como es conocido hace mucho, el sistema penitenciario nacional se encuentra sobresaturado por varios aspectos contradictorios, entre los que figuran la poca capacidad de las cárceles para albergar en condiciones aceptables al número de reclusos que actualmente tienen dentro; la desigual distribución de detenidos, pues existen centros como el de Chonchocoro que tiene espacio, mientras que otros, como San Pedro y Palmasola, se encuentran atestados; además, que gran parte de los reos en todo el país no tiene sentencia ejecutoriada y está detenido sólo preventivamente.

Según datos recientes, hasta noviembre de esta gestión se encontraban detenidos en las penitenciarías del país casi 13.500 personas, de las que por lo menos 400 esperaban o podían calificar para un indulto que fue anunciado desde el Órgano Ejecutivo en octubre y que sería viabilizado por una ley a aprobarse antes de Navidad.

La noticia fue bien recibida en ese momento, pero la impaciencia se apoderó esta semana de los reclusos de La Paz, cuando se confirmó que la ley no sería viable hasta enero, lo que llevó a una protesta de estas personas que intentaron tomar el control de la cárcel de San Pedro, exigiendo la medida.

El problema podía haberse generalizado en los centros del resto del territorio, no obstante, no llegó a mayores consecuencias.

En vista de las soluciones posibles, el presidente Evo Morales aprobó el jueves el Decreto Presidencial 1445, que deberá ser convertido en ley en la Asamblea Legislativa, para que antes de fin de año los reclusos que cumplan los requisitos exigidos por esta norma obtengan su libertad.

Entre los beneficiarios y beneficiarias del indulto se encuentran las personas que no estén encarceladas por contrabando, corrupción, violación, traición a la patria y asesinato, que no sean reincidentes en la comisión de delitos, mujeres mayores de 55 y hombres mayores de 58 años con sentencia ejecutoriada y quienes no cuenten con sentencia mayor a 10 años en caso de narcotráfico.

En otras clasificaciones de presos, pueden solicitar el indulto padres y madres que hayan cumplido dos quintas partes de su condena y tengan junto a ellos en la cárcel hijos o hijas menores de 12 años.

También están incluidos jóvenes que hayan cumplido una tercera parte de su pena y tengan igual o menos de 25 años; finalmente, serán indultados los reclusos con discapacidad grave o muy grave que hayan cumplido una tercera parte de su sentencia, los que sufren enfermedades terminales o incurables y quienes no tengan sentencia ejecutoriada, en este último caso, accederán al beneficio si se someten a un juicio abreviado en el plazo de 120 días.

En términos generales, hasta donde se ve, el indulto tiene amplitud y jugará un papel importante en varios sentidos, entre los que se cuentan los humanos, familiares y sociales, aunque en esto último se tendrá que confiar en que los perdonados no volverán a cometer delitos, si es que lo hicieron, pues no todos los encerrados son culpables.

Por otra parte, la medida ayudará a que los centros de reclusión dejen de estar abarrotados. Pero un aspecto de gran consideración es que muchos procesos se acelerarán para que reduzca la cantidad de detenidos preventivos, es decir, sin sentencia, estado que evidencia la falta de oportunidad y celeridad de la justicia boliviana hasta hoy.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia