La Gaceta Jurídica

Instrumentos de la Conferencia de La Haya de DIPr para negocios internacionales e inversiones

"La globalización es un fenómeno desterritorializado y desterritorializador que no puede ser comprendido por los paradigmas nacional-territoriales con los que estamos habituados a razonar".Fernando A. Iglesias (1)

La Globalización y los negocios internacionales

La Globalización y los negocios internacionales FOTO: law.uibe.edu.cn

La Razón (Edición Impresa) / Ignacio Goicoechea*

00:00 / 21 de febrero de 2016

Parte I

La realidad actual, donde las personas y los bienes se trasladan de un país a otro con extrema facilidad y el comercio internacional se ve menos limitado por las fronteras geográficas de un país, va generando día a día una estela de relaciones jurídicas que difícilmente pueden ser atendidas en forma eficaz por ordenamientos jurídicos y sistemas de justicia pensados desde los paradigmas nacional-territoriales a los que hace alusión el autor Fernando Iglesias en la cita precedente.

En resumidas cuentas, el fenómeno de la “globalización” impacta notoriamente en los ordenamientos jurídicos nacionales y en la impartición de justicia. Estos requieren un necesario aggiornamento para atender las necesidades de los ciudadanos de hoy, a quienes podemos describir como “ciudadanos del mundo”, los cuales, a través de sus viajes, trabajos, estudios, consumos y negocios se relacionan cada vez más de diversas maneras, con ordenamientos jurídicos y sistemas de justicia de distintos países.

En este contexto, la comunidad internacional exige que todo país que pretenda recibir inversiones y fomentar los negocios internacionales desarrolle la infraestructura jurídica adecuada, la cual debe incluir ciertos elementos esenciales como la previsibilidad jurídica, el fácil acceso a la justicia, el respeto a los derechos humanos y, básicamente, asegurar el Estado de derecho.

A su vez, considerando más en específico las necesidades propias de los negocios internacionales y las inversiones, pensamos que resulta clave para los ordenamientos jurídicos internos desarrollar una armonización jurídica que incorpore estándares inter- nacionales del comercio internacional moderno –necesarios para que los comerciantes perfeccionen sus transacciones con facilidad– (i.e. armonización del derecho comercial internacional) y sistemas de resolución de disputas ágiles y eficaces que garanticen la tutela efectiva de los derechos de las personas en situaciones donde se vinculan dos sistemas de justicia (i.e. cooperación jurídica internacional).

Tratándose de regiones integradas o en vías de integración, lo anterior resulta aún más evidente. Así, la Unión Europea (ue) trabaja hace mucho tiempo para desarrollar un espacio de justicia europeo basado en el principio de que la incompatibilidad o la complejidad de los sistemas jurídicos y administrativos de los Estados miembros no debe impedir a personas y empresas ejercer sus derechos o disuadirles de ejercerlos (2).

En el otro extremo del planeta, vemos que en el marco de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, sigla en inglés) (3) se aplicaría el mismo razonamiento, tal como lo expone el profesor Anselmo Reyes (4) en un artículo publicado el 2014 (5) en el cual hace referencia a los esfuerzos integracionistas que viene desarrollando esta organización.

En ese contexto, destaca la importancia de que los Estados de aquella región incorporen la infraestructura jurídica necesaria para facilitar la eficaz resolución de disputas comerciales entre nacionales de los Estados miembros.

Finalmente, el Mercado Común del Sur (Mercosur) y sus Estados asociados no son ajenos a este trabajo, ya que distintos organismos (por ejemplo, la Reunión de Ministros de Justicia) hace años desarrollan instrumentos que contribuyen a la generación de infraestructura jurídica para el espacio integrado.

La infraestructura jurídica adecuada para el desarrollo de los negocios internacionales y las inversiones y el rol del DIPr

Indicamos al inicio que, a la luz de las necesidades propias de los negocios internacionales y las inversiones, resulta clave armonizar el derecho comercial internacional y desarrollar mecanismos de cooperación jurídica internacional, y es, precisamente, el Derecho Internacional Privado (DIPr) la disciplina que puede cumplir esta tarea.

Al respecto, compartimos las expresiones del profesor David P. Stewart, quien sostiene que el DIPr contribuye al desarrollo económico al clarificar y armonizar las normas y principios aplicables a las transacciones internacionales, removiendo obstáculos jurídicos, facilitando así la conclusión de transacciones exitosas y evitando la generación de conflictos a través de las mismas (6).

A su vez, los litigios internacionales (o litigios con elementos internacionales) crecen al ritmo de la globalización y, por ello, ya no sorprende que la cooperación jurídica internacional sea, probablemente, el área del DIPr que haya tenido mayor desarrollo en las últimas décadas (7).

La eficacia de la cooperación jurídica internacional es determinante para resolver los litigios internacionales y tiene impacto directo en el comercio internacional. Para ilustrar lo dicho, citamos a Robert Mc. Clelland (8), quien sostiene que las “normas y procedimientos eficientes y efectivos para resolver disputas internacionales facilitan la planificación anticipada de las transacciones y pueden simplificar y agilizar la resolución de esas disputas. Ellas ayudan a minimizar los riesgos de transacción, litigios y ejecuciones y crean un ambiente propicio para el comercio internacional.

La coordinacion de estas normas y procedimientos, con aquellas de los otros países involucrados en las respectivas transacciones son un aspecto importante que hace a la eficiencia y efectividad del contexto jurídico de las transacciones internacionales” (9).

Tampoco se puede soslayar que el derecho de acceso a la justicia y a una tutela judicial efectiva ha sido consagrado como derecho humano en instrumentos internacionales (10). En situaciones transfronterizas el efectivo goce de estos derechos depende en gran medida del grado de efectividad que tenga la cooperación jurídica internacional, pues, a través de ella, el individuo puede realizar las diligencias que necesite en el extranjero, las cuales resultan en muchos casos vitales para la concreción de la justicia en el caso (por ejemplo, reconocimiento y ejecución de una decisión en el extranjero, acceso a una representación jurídica gratuita en el extranjero, etc.).

En la práctica, la armonización del derecho comercial internacional y la cooperación jurídica internacional se concreta principalmente a través del desarrollo y posterior incorporación de instrumentos internacionales en los ordenamientos jurídicos nacionales.

Esos instrumentos internacionales son generados a través de diversas formas, tanto en el ámbito público como en el privado, con efectos obligatorios o no para los respectivos Estados. Pero, sin pretender ahondar en el tema de las fuentes del DIPr o las nuevas formas de gobernanza global, podemos decir en forma simplificada que los países generan instrumentos internacionales a nivel bilateral, regional y universal.

En América del Sur, a la hora de armonizar el derecho comercial y desarrollar la cooperación jurídica internacional tienen especial relevancia la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, Comisión de las Naciones Unidas para el derecho mercantil internacional (Uncitral, sigla en inglés), Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado (Unidroit), la Organización de Estados Americanos (oea) y el Mercosur.

Cabe señalar que, hace no tanto tiempo, parecía existir una competencia entre los foros universales y los regionales. Resultaba habitual escuchar argumentos de que lo conveniente para una región era desarrollar sus propios instrumentos y subestimar los instrumentos con vocación universal por considerarlos lejanos de la realidad regional.

Consideramos que esta visión parcial y restrictiva de la realidad es superada y hoy se reconoce una complementariedad entre los ámbitos generadores de instrumentos internacionales (foros de codificación).

En primer lugar porque los foros de codificación universal hacen esfuerzos por “globalizarse” procurando acercarse a las distintas regiones del planeta y, en segundo, porque en regiones como América Latina se ha comprendido que los foros universales serán más “latinoamericanos” en la medida que los países de la región se involucren en sus respectivos trabajos y, de esa manera, marquen su impronta en los instrumentos que desarrollen estos foros de codificación universal.

Creemos importante destacar la importancia que revisten los foros codificadores universales para los espacios integrados. Pues, naturalmente, cuando en un espacio integrado es incorporado a un instrumento universal en todos los Estados de la región, se logra el doble objetivo de unificar el derecho a nivel regional y, a su vez, unificar el derecho de esa región con la de muchos otros países y regiones del mundo.

Prueba de lo anterior es que la ue es miembro pleno de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, y que los Ministros de Justicia del Mercosur y Estados asociados firmaron un memorándum de entendimiento con la Conferencia de La Haya, procurando coordinar esfuerzos con este foro universal para contribuir con las experiencias de la región en el foro universal y beneficiarse con el trabajo del mismo para la armonización jurídica que se desarrolla en el Mercosur y Estados asociados (11).

El trabajo de la Conferencia de La Haya de DIPr y sus instrumentos que facilitan el desarrollo de los negocios internacionales y las inversiones

A modo de reseña, creemos importante recordar que la Conferencia de La Haya de DIPr (Conferencia de La Haya) es una organización intergubernamental de carácter mundial. Actualmente, esta Conferencia está compuesta por 78 Estados Miembros (77 y la ue) de todos los continentes; a su vez, un número creciente de Estados no miembros se encuentra adherido a uno o más convenios de La Haya. Así, hoy más de 140 países de todo el mundo participan del trabajo de esta Organización.

En el caso de los países del Mercosur, los cinco Estados miembros también lo son de la Conferencia de La Haya, mientras que de los Estados asociados al Mercosur actualmente son, además, parte de la Conferencia de La Haya, Chile, Ecuador y Perú (Colombia se encuentra en proceso de incorporación). Al mismo tiempo, todos los Estados miembros del Mercosur y todos sus Estados asociados tienen instrumentos de La Haya en vigor.

El mandato estatutario de la Conferencia de La Haya consiste en trabajar en pos de “la unificación” progresiva de las normas de DIPr, siendo su vocación última trabajar por un mundo en el que, a pesar de las diferencias entre sistemas jurídicos, las personas tanto físicas como jurídicas puedan beneficiarse de un alto nivel de seguridad jurídica.

Típicamente, los instrumentos que genera la Conferencia de La Haya son Convenciones Internacionales (38 desde 1951 a 2015), pero en las últimas décadas también desarrolla instrumentos no vinculantes (soft law), como son Principios, Guías de Buenas Prácticas y Manuales de funcionamiento.A continuación se hace una breve referencia a los instrumentos de La Haya que facilitan el desarrollo de los negocios internacionales y las inversiones, distinguiendo los que contribuyen con la armonización del derecho comercial internacional de aquellos que contribuyen al desarrollo de la cooperación jurídica internacional (la extensión de este trabajo no permite desarrollar en detalle cada uno de los instrumentos que se mencionará, pero el lector interesado podrá obtener abundante información sobre cada uno de ellos en el sitio web de la Conferencia de La Haya, www.hcch.net).

Principios de La Haya sobre la Elección de Derecho Aplicable en materia de Contratos Internacionales (“Principios de La Haya”)

Cuando las partes perfeccionan un contrato internacional, en general, desean saber de antemano qué derecho se aplicará al mismo en caso de divergencia. La práctica de los contratos internacionales ha solucionado este problema permitiendo que las partes elijan de común acuerdo las normas que desean aplicar a su contrato.

Esta posibilidad, denominada “autonomía de la voluntad de las partes”, es considerada una buena práctica que facilita el desarrollo de los negocios internacionales y, por ende, es promovida mundialmente en el derecho comercial internacional moderno.

La Conferencia de La Haya con el apoyo de importantes instituciones que trabajan en el ámbito del derecho comercial internacional (entre ellas Uncitral, Unidroit y la Cámara de Comercio Internacional), formó un grupo de trabajo con expertos de indiscutible renombre en la materia (12) para desarrollar un instrumento internacional que promueva la autonomía de la voluntad de las partes en países donde todavía no es aceptada (o lo es bajo severas restricciones).

Al mismo tiempo, perfeccionar su funcionamiento en países que ya la utilizan en su práctica diaria (procurando su más amplia aplicación y definiendo con claridad sus propios límites). El trabajo culminó con el desarrollo de los “Principios de La Haya” y con un “comentario” a dichos principios.

Continuará

Notas

1. IGLESIAS, Fernando. Globalizar la Democracia: por un Parlamento Mundial. Buenos Aires, Manantial, 2006, pág. 14.

2. Así lo estableció como objetivo el Consejo Europeo de Tampere, de 15 y 16 de octubre de 1999.

3. Formada actualmente por Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Camboya, Laos, Myanmar y Vietnam.

4. Representante de la Conferencia de La Haya para Asia Pacífico.

5. REYES, Anselmo. “ASEAN and the Hague Conventions”. Asia Pacific Law Review. 2014, vol. 22, N° 1, págs. 25 a 44.

6. STEWART, David. How Private International Law Contributes to Economic Development and the Rule of Law? Derecho Internacional Privado y Derecho Internacional Público: un encuentro necesario. Asunción, Biblioteca de Derecho de la Globalización, 2011.

7. GOICOECHEA, Ignacio. “Los nuevos desarrollos en la cooperación jurídica internacional en materia civil y comercial”. En Cedep (ed). Derecho internacional privado y derecho de la integración: Libro homenaje a Roberto Ruiz Díaz Labrano. Asunción, Cedep, 2013.

8. Procurador General de Australia al momento de expresar lo citado en una presentación efectuada en una reunión de Ministros de Justicia de los Estados del Commonwealth, realizada en Australia en julio de 2011.

9. Mc CLELLAND, Robert y KEYES, Mary. “International civil legal co-operation”, Commonwealth Law Bulletin, 2011, vol. 37, N° 4, págs. 661 a 669.

10. Entre otros, se desprende de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

11. El Memorándum de Entendimiento fue suscripto por los Ministros de Justicia de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Chile y Perú, el 7 de mayo de 2010.

12. El grupo de trabajo estuvo formado por Neil B. Cohen, professor of law, Brooklyn Law School, Brooklyn, New York, United States of America; Clyde Croft, Supreme Court of Victoria, Melbourne, Australia; Sibidi Emmanuel Darankoum, professor of law, University of Montreal, Montreal, Quebec, Canadá; Andrew Dickinson, fellow of St. Catherine’s College and professor of law at the University of Oxford, United Kingdom; Ahmed Sadek El Kosheri, partner of Kosheri, Rashed & Riad, legal consultants & attorneys at law, Cairo, Egypt; Bénédicte Fauvarque-Cosson, professor of law, University Paris II Panthéon-Assas, Paris, France; Lauro Gama E. Souza Jr., lawyer specializing in international law and commercial arbitration; associate professor Pontifical Catholic University of Rio de Janeiro, Brazil; Francisco J. Garcimartín Alférez, professor of law, Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, Esáña; Daniel Girsberger, professor, University of Lucerne, Faculty of Law, Luzern, Switzerland; Yujun Guo, professor of law, Wuhan University, Institute of International Law, Wuhan, China; Thomas Kadner Graziano, professor, University of Geneva, Faculty of Law, Geneva, Switzerland; Marielle E. Koppenol-Laforce, professor of Law, University of Leiden; lawyer (International Contracts and Litigation), Houthoff Buruma, Amsterdam, Netherlands; Dieter Martiny, professor em. of law, Europa University Viadrina, Frankfurt (Oder); Max-Planck-Institut für ausländisches und internationales Privatrecht, Hamburg, Germany; Campbell Mclachlan, professor of law, Victoria University of Wellington, Wellington, New Zealand; José Antonio Moreno Rodríguez, professor, Cedep (Centro de Estudios de Derecho, Economía y Política), Asunción, Paraguay; Jan L. Neels, professor of Private International Law, Faculty of Law, University of Johannesburg, South Africa; Yuko NISHITANI, professor, Kyushu University, Faculty of Law, Fukuoka, Japan; Richard F. Oppong, Faculty of Law, Thompson Rivers University, Kamloops, British Columbia, Canada; Geneviève Saumier, professor of law, McGill University, Faculty of Law, Montreal, Quebec, Canada; Symeon C. Symeonides, Dean and Alex L. Parks Distinguished professor of law, Willamette University College of Law, Salem, United States of America; Ivan Zykin, First Deputy President of the International Commercial Arbitration Court at the Chamber of Commerce and Industry of the Russian Federation, Moscú, Rusia.*    Es abogado, representante para América Latina de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado.

Tomado de: asadip.org, Revista de la Secretaría del Tribunal Permanente de Revisión. Año 3, N° 5, 2015 (La revista aclara que el contenido del trabajo refleja exclusivamente la opinión del autor y no necesariamente de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado).

*    Es abogado, representante para América Latina de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado.

Tomado de: asadip.org, Revista de la Secretaría del Tribunal Permanente de Revisión. Año 3, N° 5, 2015 (La revista aclara que el contenido del trabajo refleja exclusivamente la opinión del autor y no necesariamente de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado).

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia