La Gaceta Jurídica

Jurisprudencia sociológica

(Parte I)

Foto: unphilosophe.wordpress.com

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Germán Cardona Müller

00:00 / 14 de julio de 2015

La jurisprudencia sociológica o sociología del Derecho nace en un contexto histórico muy importante, ya que a finales del siglo XIX y principios del XX se abren las puertas para que sea fértil el panorama de los grandes avances científicos y tecnológicos.

Encontramos en dicho panorama un gran avance en las ciencias, por el impulso de los países desarrollados en el momento en el cual el capitalismo empieza a obtener un auge sin precedentes.

Es en este tiempo cuando vemos una marcada tendencia de la libertad contractual, así como una tendencia de abrir las fronteras al mercado. Es, por lo tanto, ante el espíritu y actitud de investigación, de pragmatismo, del que nace el marcado positivismo de la época.

Estas cualidades las encarnan de manera considerable los primeros pasos de la sociología jurídica, ya que podemos ver desde las obras de Erich Durkheim, de Max Weber, así como de Roscoe Pound una actitud que busca en la realidad una explicación causal del Derecho y como éste, a su vez, contribuye a moldear la realidad.

Se deja a un lado el subjetivismo y, por ende, se puede ver un desdeño en algunas ramas del pensamiento de la sociología jurídica, como es la del Derecho Libre, donde se ve en el dogmatismo jurídico algo irreal que no tiene nada que ver con el verdadero espíritu del Derecho.

Otros buscarán en el positivismo, es decir, buscar tanto la validez científica del dogmatismo jurídico y de la sociología jurídica, ambas disciplinas complementándose, pero actuando desde ámbitos relativamente independientes.

A través de la historia la jurisprudencia sociológica ha tomado bastante importancia, ya que al lado de la dogmática jurídica ha ayudado al desarrollo del Derecho, en especial, desde su aspecto funcional y tratándose de su eficacia.

Esta importancia se puede ver en la técnica legislativa, donde, a través de encuestas, estudios sobre problemas económicos de un país, de una región, se ha legislado en dicha materia o se ha aportado adecuadas soluciones legales que provienen de varias organizaciones no gubernamentales (las ong) a nivel Internacional o a través de organizaciones gubernamentales internacionales.

Por ejemplo, los estudios de Transparencia Internacional, a través de sus análisis sobre las causas de corrupción y sus impactos en los países, han hecho que varios Estados cambien su régimen jurídico en base a dichos estudios y a las soluciones que aportan estos organismos.

Vemos entonces una tendencia del sistema jurídico de los estudios realizados por la sociología jurídica para cambiar el panorama de varias naciones. Otro ejemplo son los estudios de la Vanderbilt University, denominados Latin American Public Opinion Proyect (Proyecto para América Latina de Opinión Pública), los cuales, al analizar la gobernabilidad de los países a través de la opinión de las personas a través del estudio de distintos factores como la corrupción o el crimen, han logrado impactar a varios Estados en dicha región para cambiar su esquema legal (1).

Los estudios realizados por la Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) así como el relator especial del Comité de Derechos Sociales, Económicos y Culturales de la onu (Organización de las Naciones Unidas) sobre prostitución infantil en México, así como los estudios que se han hecho de este fenómeno a nivel mundial causaron la suficiente fuerza para que se legislara en la materia en varios páises y se crearan los organismos administrativos o públicos correspondientes.

Inclusive, tratándose de estudios realizados por juristas, como es el caso del doctor Ovalle Favela, se ha creado un gran acervo de soluciones. Por ejemplo, el estudio que realizó este doctrinista sobre los vicios que ocurren en los procesos jurisdiccionales en México.

Éste fue realizado en base a estadísticas que arrojan luz sobre las posibles mejorías que se podrían hacer en el Derecho para hacerlo eficaz y, a la vez, de los resultados de las reformas legales pertinentes o, inclusive, de cómo los jueces deben resolver los casos y cambiar todo el rumbo de la administración de la justicia.

La jurisprudencia sociológica ha logrado sobrevivir a través del tiempo, ya que en las actuales sociedades modernas en donde se ha judicializado casi todos los aspectos de la vida social y donde se ve un interés cada vez más del hombre de garantizar los derechos humanos de tercera generación, se hace latente la importancia de que se garanticen al mayor número posible de personas.

Esto se hará solamente en la manera que a través del estudio de la realidad se aporten los datos suficientes para crear no solo los sistemas legales y jurisdiccionales para atender a los intereses del Estado de Bienestar, pero también para evitar conflictos en la sociedad y lograr una armonía más o menos generalizada.

Abordaje del tema

Entre los fundadores de la jurisprudencia sociológica se encuentra Emilio Durkheim, quien nació en abril 15 de 1858 en Epinal, Francia, en el seno de una familia de rabinos. Estudió filosofía en la Escuela Normal Superior. A pesar de esto pidió en 1885 que se le deje un año libre para estudiar ciencias sociales en París y luego en Alemania.

Es este auge de las ciencias sociales que realmente marca en él su rasgo distintivo. Más tarde estudió con Augusto Comte, fundador de la Sociología, lo cual se hace notar en la influencia que tiene el positivismo sobre sus estudios.

Al igual que Comte planteó la importancia de utilizar los métodos de las ciencias naturales en las ciencias sociales. Utilizó el método comparativo en sus obras y, tratándose de la Jurisprudencia Sociológica, hizo notar esto en su obra Lecciones de Sociología, física de las costumbres y el derecho.

A pesar de que no contaba con estudios jurisprudenciales, es de hacer notar el gran aporte que hizo al intentar configurar la jurisprudencia sociológica como un área independiente. En la obra en cuestión, partió de la premisa de la importancia de la moralidad como el eje central del Derecho.

Es a través de ésta que se forman todos los sistemas normativos como son las convenciones sociales, la ética y el Derecho. Sin embargo, al igual que varios fundadores de distintas ramas de la las ciencias sociales, se nota una carencia en citar otras fuentes, así como la constante utilización de inferencias.

Por ejemplo, en la obra en cita parte de la premisa de que el Derecho se deriva de la moral sin tener ningún tipo de prueba evidente y sin considerar, como más tarde lo hizo Weber, el nacimiento de los sistemas normativos, no de la moral, pero sí de los usos y costumbres (2).

Otras valoraciones que hace es la de las distintas agrupaciones sociales como son las asociaciones profesionales, la religión y el Estado con el único propósito de ser instrumentos moralizadores o axiológicos en la sociedad. Es pues este hincapié en el ámbito de la jurisprudencia sociológica lo que caracteriza a Durkheim.

Sin embargo, aunque uno de los elementos fundamentales en la jurisprudencia sociológica parte de la moral, también hace referencias, aunque no con tanto auge como las anteriores, de cómo la economía influye en el Derecho.

Parte, sin embargo, de pocas fuentes y, por lo general, se centra en el derecho romano (3). Sin embargo, al no hacer otras referencias a otros sistemas y al enfocarse demasiado al método comparativo limita en gran parte sus estudios. No toma en cuenta las relaciones de interdependencia entre el Derecho y la economía, ya que en la obra en cita tan solo se limita a señalar la falta de una dirección axiológica por parte de esta rama, la cual debe de ser regulada por un grupo de personas.

En dicho texto, más que analizar de manera objetiva el fenómeno del Derecho, intenta hacer proposiciones para el mejoramiento de la sociedad. Es de esta manera que asevera que para el correcto desempeño del Estado, este último necesita ser dirigido por un grupo de representantes electos por las asociaciones de profesionistas, lo cual lo fundamenta en el hecho de que la sociedad en la que vivía empezaba a funcionar bajo el principio cada vez mayor de la especialización. Por lo tanto, demandaba un auge del crecimiento de las agrupaciones profesionistas.

Aseguraba, por ejemplo, que para el correcto desempeño del Estado, éste necesita tener independencia sin perder la comunicación con la población, gestionando intermediarios para tal efecto. Consiguientemente, tratándose del Derecho, éste tiene antes que nada una función de control social que será más o menos fuerte en la medida que se cumpla con las expectativas antes enunciadas.

No obstante, como se ha mencionado, en ninguna parte de su Lecciones de Sociología, física de las costumbres y el Derecho prueba que las aseveraciones que hacen estén basadas en algún tipo de estudio de campo o en las obras de otras personas. Tan solo hace inferencias esperando que el lector o el estudioso de la época crean que esté en lo correcto.

Consecuentemente, ante lo limitativo de los estudios de Durkheim, lo cual no les resta valor debido a ser uno de los fundadores de la jurisprudencia sociológica, se puede notar un intento burdo de explicar el derecho desde un enfoque casi funcionalista, dándole mayor peso al ámbito axiológico y relegando al Derecho como un factor social que sirve de instrumento de control social, haciendo pocas referencias al impacto de los otros factores sociales en el Derecho.

Esto, salvo en aquellos casos que sirvan para postular una tesis de las funciones axiológicas de los distintos grupos humanos. Aunque varias de sus afirmaciones sobre el futuro de la humanidad, como vino a ser la creación de una confederación de estados europeos, así como el fortalecimiento de los grupos gremiales laborales en los sindicatos, Emile Durkheim murió el 15 de noviembre de 1917 tras haber sufrido la pérdida de su hijo en la primera guerra mundial (4).

Otros pensadores

A comparación de Durkheim, su contemporáneo Max Weber logró sistematizar a través de sus distintas obras la sociología del Derecho. Siendo abogado, él logró a través de sus estudios en Derecho y su práctica como jurista dar un cuerpo más sólido y exhaustivo a la misma.

Es por esta razón que el análisis que se realiza en este documento agarra como base a Max Weber, tomando de vez en cuando a otros autores, pero siendo él el sustento del mismo.

Nació en Erfurt, Alemania, en 1864 y murió en Múnich, Alemania, el 14 de junio de 1920. Su padre fue abogado y magistrado y cuando se trasladó a Berlín en 1860 logró participar mucho en la vida política de su país.

“Fue miembro del Partido Nacional Liberal de Bennigsen, primero como consejero de la alcaldía de Berlín y después como miembro del Parlamento de diputados Prusianos” (5).  Estudió derecho en la universidad de Berlín, donde se vio ampliamente su actitud sociológica desde su tesis doctoral “La historia de las compañías de comercio medievales en Europa meridional”.

Una de sus obras más importantes en el ámbito de la jurisprudencia sociológica es Rechtssoziologie (Sociología del Derecho). Sin embargo, sus ideas se encuentran a través de distintas obras de política, como lo señala María José Farías Dulce (6).

De acuerdo a este último autor, el eje central de las investigaciones sociológicas, ya sean en el ámbito económico, político o religioso de Weber, es el Derecho.

Positivismo y experiencia

Al igual que Durkheim, fue bastante influenciado por el positivismo; adempero, por su experiencia como político y sobre todo jurista, pudo dar una profundidad mayor a sus estudios logrando diferenciar entre los distintos sistemas normativos como lo son los convencionalismo sociales, la moral y el Derecho.

No obstante, no se logró limitar con el Derecho a las definiciones clásicas en donde el elemento definitivo es la coacción. Logró sobrepasar estas conceptualizaciones y pasó a hacer del Derecho un sistema en donde la motivación tomó un lugar fundamental en el mismo.

Además, debido a su preparación, consiguió complementar de manera equilibrada el dogmatismo jurídico, recibiendo gran influencia de Georg Jellinek (jurista y teórico alemán de origen austriaco, nacido en Leipzig el 16 de junio de 1851 y fallecido en Heidelberg el 12 de enero de 1911) para lograr convalidar la validez tanto de ésta como para poder darle independencia a la sociología jurídica.

A comparación de Durkheim, alcanzó a demostrar de una manera más completa las influencias de los distintos fenómenos del Derecho como la economía, religión y política en el derecho y viceversa.

No se ciñó únicamente al método comparativo, sino que utilizó el método inductivo, propio de las ciencias naturales, así como el deductivo de su experiencia como jurista para llegar a conclusiones más racionales, es decir, sin limitarse a un solo método.

Esto es importante, ya que ambos autores pusieron énfasis en la importancia del mismo, pero es en la medida de cómo uno logró abrir paso a otros sistemas que sus análisis son más ricos en contenido.

Asimismo, superó el concepto axiológico que tiene el Derecho que es postulado por Durkheim y de tal manera hacer paralelismos entre el Derecho y las demás figuras de la sociedad, como es el Estado.

Sin embargo, para entender estos escritos se parte del hecho social como el elemento más importante en la jurisprudencia sociológica. Sin negar la importancia de la dogmática jurídica, desde el ámbito sociológico el Derecho comienza como un hecho social, creado en su mayor parte de manera consciente por el ser humano.

Es en esta medida que el Derecho para Weber no se agota en un sistema lógico racional, sino que éste se ve influenciado por los distintos sistemas que están en movimiento en un momento dado.

A diferencia de Durkheim, quien ve en las acciones externas y en el conjunto del obrar de las personas la base para sus postulados, Weber ve en las motivaciones, en las expectativas de realizar ciertas obras, en la legitimación del Derecho la base de sus postulados, ya que es en el individuo, así como en la conglomeración de éstos, donde se forma el Derecho y éste el que cambia la realidad.

Para entender la jurisprudencia sociológica se debe empezar con la diferencia entre Derecho y la materia en cuestión. María José Fariñas Dulce señala que para Weber la posición del Derecho, desde el ámbito sociológico comienza en el individuo, quien, como actuante en la sociedad, puede desplegar conductas que tienen impacto en el mundo.

Tal pues es el impacto del individuo que éste crea el Derecho a través de la historia. Pero el Derecho, en este caso, no nace como una creación meramente lógica que culmina en jerarquizaciones cuyo único fundamento se encuentran en las fuentes del Derecho.

Ese último se vuelve en dinámica constante, la cual para Weber tiene una importancia enorme la causalidad. Es ésta la que determina el parámetro de estudio.

Claro, no implica con esto que se deba buscar siempre el génesis de todo Derecho, sino que se debe aterrizar en un cierto evento o suceso y de ahí ir a la causalidad del mismo hasta que sea suficiente para el estudioso. Es por eso que para Weber el saber social jamás es completo, tan solo se puede obtener fracciones del mismo.

La metodología es tan importante en la sociología, ya que, antes de hacer reflexiones, la base del objeto es ésta, igual como lo explica el positivismo, la que va a marcar la pauta para la investigación.

Covarrubias Dueñas demostró que no hay un método correcto para esta ciencia como varios señalaban en la época de Weber, al intentar distinguir entre ciencias naturales y sociales (7).

Para este último autor la realidad es única y tan solo lo que cambia es su enfoque. Por lo tanto, el método se transforma en guía y no en dogma para la materia en cuestión.

Notas

1. Vanderbilt University. Latin American Public Opinion Proyect. Cultura Política de la Democracia en México, 2008, El Impacto de la Gobernabilidad. (Vi Mayo 2010) Disponible en: http://sitemason.vanderbilt.edu/lapop/MEXICOBACK

2. Durkheim E. (1966). Lecciones de Sociología. Física de las Costumbres y el Derecho (1ª edición) Argentina: Schapire.

3. Durkheim E. (1966). Lecciones de Sociología. Física de las Costumbres y el Derecho (1ª edición) Argentina: Schapire. 127-137 pp.

4. Universidad de Buenos Aires República Argentina. Cátedra Rabinich. Emile Durkheim (Vi Mayo 2010) Disponible en: http://www.catedras.fsoc.uba.ar/rubinich/biblioteca/biografias/bio_durk.htm

5. Dulce M. (1989). La Sociología del Derecho de Max Weber (1ª edición), México: Universidad Nacional Autónoma de México. 33-38 pp. 

6. Ídem.

7. Dueñas J. (2008). La Sociología Jurídica en México (1ª edición), México: Porrúa. 13-51 pp.

Es licenciado de Iteso, Universidad Jesuita de Guadalajara, México.

Tomado de: cardonapartidayasociados.files.wordpress.com

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