La Gaceta Jurídica

Recién comenzará el juego de ajedrez

En el caso mar para Bolivia

Chile acostumbra a romper el diálogo luego de distraer y Bolivia no tuvo política coherente.

Chile acostumbra a romper el diálogo luego de distraer y Bolivia no tuvo política coherente. Foto: diario.latercera.com

Periódico Digital PIEB

00:00 / 25 de marzo de 2014

La demanda de Bolivia ante el Tribunal Internacional de Justicia (tij) de la Haya para provocar un diálogo sobre la salida al mar fue presentada en 2013, al respecto, la investigadora y experta en temas de política internacional Karen Longaric dijo que las jugadas de ajedrez recién comenzarán en las próximas semanas, cuando se notifique a Chile con la memoria que contiene los argumentos bolivianos para abrir una negociación.

Aunque no es la primera vez que se busca el diálogo, tal vez el peso del Tribunal elegido y la coyuntura política bilateral hacen que el problema necesite una mirada y reflexión distintas. Longaric, también docente universitaria, explicó que el país ha buscado siempre el diálogo y la concertación con Chile para discutir una “salida soberana libre” al océano Pacífico y la comunidad internacional es testigo de esos esfuerzos de negociación bilateral y multilateral.

Pero ahora existe una demanda ante el tij que no consiste en buscar una resolución del conflicto marítimo, sino en que esa corte sugiera a Chile restablecer el diálogo, aparentemente en punto cero hace algunos meses.

La historia de las negociaciones y acercamientos es tan antigua como la misma Guerra del Pacífico. Longaric hizo una relación de momentos en que hubo acercamientos bilaterales para trabajar una solución:

-Negociaciones de 1895. Bolivia y Chile suscriben tres pactos: sobre Paz y Amistad, sobre Transferencia de Territorios y sobre Comercio.

-Negociaciones de 1950, denominado intercambio de cartas en que Chile ofrecía la apertura de un corredor por el norte de Arica.

-Negociaciones de Charaña en 1975, de las que resultó un informe estructurado en tres partes.

-Negociaciones de 1987, cuando Chile dio señales positivas de acercamiento.

-Negociaciones a partir de 2006, donde se estableció una Agenda de los 13 puntos.

A estas gestiones bilaterales se debe añadir las logradas en el nivel multilateral con la comunidad internacional involucrada. Ahí está la gestión en 1979 en el seno de la Organización de Estados Americanos (oea), cuando Bolivia logró el apoyo internacional a la demanda marítima, o en 1983 cuando la Asamblea General de la oea resolvió pedir a ambos países solucionar el tema en bien de la paz del continente americano, o en 1987 con el “enfoque fresco” en que Colombia y Uruguay acompañaron el proceso.

A pesar de esos esfuerzos, esas iniciativas se rompieron abruptamente. Longaric indicó que Chile sólo tuvo afanes distractivos al alimentar esos encuentros porque cada que “Bolivia pensaba que sí se iba a firmar solución, Chile botaba el tablero, daba portazo y rompía el diálogo”.

“Chile se ha caracterizado siempre por ser un negociador muy difícil, con todos los países vecinos (…), pero Bolivia tampoco se ha caracterizado por tener política exterior coherente y sostenida, y una diplomacia eficiente. Todos esos elementos han confabulado contra las expectativas que tiene el pueblo boliviano de encontrar una solución al problema”, dijo Longaric.

La novedosa “diplomacia de los pueblos” tampoco muestra una potencialidad que encauce los esfuerzos para restablecer el diálogo, como mínimo, y eso es porque “los mecanismos que mueven la política exterior de un país son mecanismos oficiales del Poder Ejecutivo, en ese sentido, la política exterior la maneja el Presidente, el Canciller y su equipo, el Poder Legislativo puede tener una opinión valiosa, pero un apoyo de sectores sociales no debe hacernos sentir triunfalistas”.

La demanda no pretende una solución definitiva del enclaustramiento de Bolivia, sino que está planteada para provocar que Chile retorne al diálogo. Longaric explicó que “la Corte (de La Haya) no puede decir a Bolivia o Chile ‘solucione de esta manera o de esta otra’, esa solución surgirá del diálogo. La demanda es restablecer el diálogo a través de una sentencia de la corte, en consecuencia, el tema es bastante complejo, jurídicamente complejo, porque pueden surgir argumentos que invoque Chile…, como el hecho de que los mecanismos de solución de controversias se sustentan en el principio de autonomía de las partes, por tanto nadie puede obligar a un país a sentarse a una mesa a negociar y conciliar. Pero, es muy difícil predecir los resultados de una contienda judicial”.

La investigadora indicó que, para el caso de la demanda en La Haya, “no ha empezado aún el juego de ajedrez, va a empezar cuando Bolivia presente su memoria, en unas semanas más, ante la Corte y la Corte notifique a Chile con ese documento; la memoria es el documento al que se incorporan todas las piezas probatorias”.

Longaric, en su libro “Solución pacífica de conflictos entre Estados. Conceptos y estudio de casos en América Latina”, aborda con detalle el problema marítimo entre Bolivia y Chile.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia