La Gaceta Jurídica

¿Reimplantar la pena de muerte en Bolivia?

La semana pasada, en diversos niveles se puso en discusión nuevamente la posibilidad de reimplantar la pena capital en Bolivia. Inclusive, se organizó una marcha para exigir “pena de muerte para los asesinos, violadores y cogoteros…” y así lograr su consideración a través de las autoridades de gobierno.

La población exigió castigos mayores en confusión entre lo legal e ilegal.

La población exigió castigos mayores en confusión entre lo legal e ilegal. Foto: Á́ngel Illanes La Razón

La Gaceta Jurídica / Alan E. Vargas Lima

00:00 / 06 de marzo de 2012

Esta protesta se desató tras el asesinato de Verónica Peñasco y su hermano Víctor Hugo, quienes trabajaban en estaciones de radio y cuyos cuerpos fueron encontrados en un camino rural con señales de haber sido lamentablemente estrangulados.

Ciertamente –según informó abc Digital– en el último año, al menos, 69 personas fueron estranguladas por delincuentes, ahora denominados “cogoteros” y que atracan a sus víctimas en vehículos de transporte público falsos.

Al respecto, es importante poner de relieve el programa de seguridad vehicular y ciudadana “Pasajero Seguro”, que ha puesto en marcha la Alcaldía de La Paz, para contrarrestar de alguna forma el peligro que supone abordar un radiotaxi en la ciudad a cualquier hora del día.

Situación y legislación

Ahora bien, en medio de la protesta, el presidente de las juntas de vecinos de El Alto dijo que “tiene que cambiarse el Código Penal, que es más benevolente con los delincuentes”, agregando que “los cogoteros nos están matando como animales. Han rebasado nuestra paciencia y vamos a estar movilizados…”. Advirtió con masificar las protestas si el gobierno no garantiza seguridad.

Al respecto, cabe apuntar que el tema no implica una simple modificación de la Ley Penal, respecto a las sanciones legalmente establecidas, sino que necesariamente supone una reforma constitucional sobre las directrices penales que contiene nuestra Ley Fundamental.

Asimismo, se debe tener muy en cuenta también que la policía de la ciudad de El Alto, con 1,2 millones de habitantes, aproximadamente, cuenta solo con unos 2.000 guardias de seguridad pública, que en este último mes atraparon a 15 delincuentes que integraban cuatro bandas de “cogoteros” (según informa abc Digital).

Lamentablemente, el tema no quedó ahí, sino que inclusive Diputados Nacionales se pronunciaron sobre él bajo el argumento nada sólido de que “a lo único que le temen los delincuentes es a perder la vida…”, sugiriendo que el mismo sea tratado a nivel de la Asamblea Legislativa.

Es ahí que me resulta increíble haber escuchado por parte de algunos de nuestros “representantes nacionales” (sean Diputados o padrastros de la Patria) que debería analizarse la reimplantación de la Pena de Muerte en Bolivia ante la inseguridad ciudadana, cuando la misma Constitución Política del Estado (cpe), aprobada el 2009 y que juraron respetar al asumir el cargo, establece expresamente (artículo 15 parágrafo I): “Toda persona tiene derecho a la vida y a la integridad física, psicológica y sexual. Nadie será torturado, ni sufrirá tratos crueles, inhumanos, degradantes o humillantes. No existe la pena de muerte”.

Inclusive, posteriormente, la Ley de Deslinde Jurisdiccional estableció la prohibición de pena de muerte (artículo 6), al señalar que: “En estricta aplicación de la Constitución Política del Estado, está terminantemente prohibida la pena de muerte bajo proceso penal en la justicia ordinaria por el delito de asesinato a quien la imponga, la consienta o la ejecute”.

Esto en concordancia con la Convención Americana de Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica, aprobado y ratificado por Bolivia mediante Ley Nº 1430, de 11 de febrero de 1993) que declara expresamente (artículo 4) que “no podrá reimplantarse la pena de muerte en los Estados que la han abolido...”, lo cual se ha efectivizado por vía constitucional, en el caso de Bolivia.

Forma ilógica

Por otro lado, es difícil saber quién fue la persona de mente retrógrada a quien se le ocurrió hacer creer la fórmula de “pena de muerte = seguridad ciudadana” (¿?), dado que, siendo conceptos tan distintos en sus alcances, es algo absolutamente ilógico suponer que la reimplantación de la pena de muerte nos brindará seguridad ciudadana, o viceversa, que la seguridad ciudadana tiene como base fundamental la eliminación de los delincuentes (idea que tampoco puede ser considerada una solución eficaz).

Esto me recuerda la falaz idea que tuvieron algunos (o muchos) de nuestros conciudadanos al pensar que la Asamblea Constituyente le pondría fin a todos los problemas de crisis social, económica y política que atravesaba Bolivia en los años posteriores a octubre de 2003.

En este sentido, se debe reivindicar el hecho de que una pena de tal magnitud (que es la que se impone a un reo condenado en razón de delito, con la finalidad de privarle de la vida), que ataca directamente la vida del condenado, no aporta nada constructivo para el desarrollo actual de nuestra sociedad, sino que perjudica la estabilidad de nuestro régimen democrático, que tanto sacrificio nos cuesta preservar frente a las repentinas arbitrariedades (y eventuales abusos) en que suelen incurrir las autoridades que detentan el poder.

Sobre este aspecto, debe considerarse principalmente que el sistema democrático que rige en Bolivia ha dado paso a la construcción de un régimen penal destinado principalmente a formar ciudadanos conscientes y responsables, capaces de conducirse de acuerdo a su razón y aptitudes, siendo en consecuencia proclive a la abolición de la pena de muerte, conforme se ha expresado ahora por “voluntad nuestra” (al menos en teoría) a través del pacto social y político adoptado en la Asamblea Constituyente.

Mientras que un Estado totalitario, que simboliza básicamente el encumbramiento de la irracionalidad, generalmente hace del derecho represivo y castigador un instrumento de dominación que se derrocha en el uso indiscriminado de una medida extrema como es la pena capital, y no precisamente para hacer justicia, sino para excluir políticamente a quienes no concuerdan con su ideología (Cfr. Oscar Crespo Soliz, Proyecto de Reforma de la Constitución Política del Estado. Régimen Penal. Cochabamba – Bolivia, 1986).

Antiguo régimen

Un ejemplo claro de lo referido es el establecimiento de la pena de muerte en la redacción original del Código Penal, en su artículo 26, y la razón de esta inclusión se encontraba precisamente en el Decreto Ley Nº 09980 de 5 de noviembre de 1971, que con bastante anticipación ordenó el restablecimiento de la pena de muerte para los delitos de asesinato, parricidio y traición a la patria, además de terrorismo, secuestro de personas y actos de guerrilla, todo ello durante el régimen banzerista y de facto, lo que se encuentra entre las más deplorables anécdotas del desarrollo histórico de Bolivia.

Esta redacción del texto original del Código Penal Boliviano fue posteriormente modificada por la Ley 1768 de Reformas al Código Penal, dada su abierta contradicción con el derecho a la vida consagrado expresamente por la misma Constitución, que es una norma de aplicación preferente en virtud de la supremacía constitucional.

Cabe hacer notar que el tema de la reimplantación de la pena de muerte suele renovarse generalmente bajo la presión popular, estimulada por eventuales estados de ánimo provocados por la indignación que causan ciertos crímenes violentos, además del terrorismo, los cuales (según los partidarios de esta pena) darían lugar a un “mecanismo legítimo de defensa”.

No obstante, dicho argumento resulta sumamente engañoso e inconsistente, por cuanto está basado en la creencia de que los delitos violentos se suprimen por la vía del ejemplo o la represión intimidatoria, lo cual tiene un fondo de venganza inconscientemente alimentada por la multitud anónima, todo ello carente de una fundamentación filosófico-jurídica, respetable y autorizada (Crespo Soliz).

Es  abogado y responsable del Blog Jurídico TREN FUGITIVO BOLIVIANO http://alanvargas4784.blogspot.com/

Espere…

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
27 28

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia