La Gaceta Jurídica

¿Se acerca la cumbre?

La crisis judicial conforma una maraña de factores que deben atacados y, como ocurre en cualquier ámbito del entramado social, no será superada si no se trabaja en la mentalidad moral y en la capacidad profesional.

Editorial

00:00 / 30 de septiembre de 2015

Hace meses que en instancias del Estado y organizaciones de representación de la sociedad se habla de la Cumbre Judicial, que no tiene fecha definida pero sería realizada de manera pronta, aunque antecedida por “precumbres” regionales destinadas a recibir más propuestas de las que existen hasta ahora como opciones para sacar a la justicia de su crisis institucional; estos eventos preliminares, además, servirán para esbozar lineamientos para la cumbre, según ha señalado la ministra de Justicia, Virginia Velasco.

Entre tanto surjan las precisiones para desarrollar ese encuentro nacional, las coincidencias son muchas por parte de los sectores representativos en torno a los problemas que tiene la justicia boliviana. Las más comunes son que persiste la retardación de justicia y la falta de presupuesto suficiente, por lo que se insistirá en que esta importante institucionalidad sea dotada de mayores ingresos, pues, según el Colegio de Abogados de Bolivia, los recursos que recibe el órgano Judicial por parte del Tesoro General de la Nación alcanzan apenas al 0,37 por ciento del Presupuesto General del Estado, a la vez, esta institución plantea que el monto debiera llegar hasta el 4 por ciento.

Otra de las coincidencias generalizadas en todas las instancias del Gobierno y organizaciones es que la elección popular de magistrados para los tribunales del Órgano Judicial no ha sido una solución para esta crisis de muchos años, por lo que la Constitución Política del Estado podría ser modificada para cambiar ese método de designación de titulares del Tribunal Supremo de Justicia, Tribunal Constitucional Plurinacional, Tribunal Agroambiental y del Consejo de la Magistratura.

En esto se manifestaron críticos incluso el presidente del Estado, Evo Morales, y el vicepresidente, Álvaro García.

Si se hacen todavía necesarias otras propuestas, las más conocidas hasta ahora señalan que el sistema judicial necesita cambiar de manera urgente a sus operadores para que todo funcione de manera adecuada, pero, como un acierto consecuente de esa primera afirmación, se habla de la reingeniería institucional en cuanto a la formación profesional y la estructura del sistema judicial. De ese modo, por ejemplo, el planteamiento del Colegio de Abogados de Bolivia apunta a la modificación del currículo en las facultades de Derecho, pues, si no se cambia la modalidad de formación de los recursos humanos, poco podrían servir las otras modificaciones.

En este desarrollo preliminar de ideas para la Cumbre Judicial bien será subrayar estos esbozos, pues la formación de personal idóneo debe estar regida por las pautas morales que se han echado por tierra debido a las formas de vida actuales que incitan a la corrupción, a la ambición y a la consecución de dinero fácil; lo mismo ocurre con las exigencias y contenidos de las materias en la instrucción universitaria de abogados, que son quienes en última instancia ocuparán los cargos de jueces, fiscales, defensores y acusadores, además de otras responsabilidades que hacen al régimen judicial, quienes pasan en gran medida años en medio de estudio mediocre y entre el tráfico de notas y títulos.

La crisis judicial conforma una maraña de factores que deben atacados y, como ocurre en cualquier ámbito del entramado social, no será superada si no se trabaja en la mentalidad moral y en la capacidad profesional.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia