La Gaceta Jurídica

Los delitos transnacionales (parte final)

Legitimación de capital o blanqueo de dinero como delito remanente necesario para cumplir los objetivos del crimen organizado transnacional.

Es una realidad presente que la delincuencia organizada transnacional ha diversificado sus actividades y al unísono se ha especializado en determinadas conductas criminales. Foto: Uaf.cl

Es una realidad presente que la delincuencia organizada transnacional ha diversificado sus actividades y al unísono se ha especializado en determinadas conductas criminales. Foto: Uaf.cl

La Gaceta Jurídica / Mariano Rodríguez García

00:00 / 01 de octubre de 2013

A partir de la revolución tecnológica actual y la desaparición de las grandes barreras geográficas, producto de la era de la globalización, se viene manifestando un fenómeno delictivo que ha desarrollado su esencia, es el caso del lavado de dinero (1).

Es una realidad presente que la delincuencia organizada transnacional ha diversificado sus actividades y al unísono se ha especializado en determinadas conductas criminales que le permiten tanto obtener ganancias (dígase los flagelos delictivos comunes de las asociaciones mafiosas, como tráfico de drogas, de armas, personas, pornografía infantil, etc.), como proteger esos ingresos ilegítimos de la acción de las fuerzas de seguridad nacionales (que es donde viene a jugar un papel determinante el blanqueo de capitales).

Esto sucede debido a que las ganancias que obtienen esas organizaciones se traducen en millones de dólares (2); lo que constituye un problema permanente para estas agrupaciones que necesitan darle un viso de legalidad a esos recursos monetarios para justificar su aparición y transferencia, así como las acciones posteriores de que puedan ser objeto ante las autoridades de aduanas, de hacienda y policiales, como pueden ser la compra de negocios legítimos, acciones y participaciones de empresas, entre otros.

Viso de legalidad que logran a partir de la introducción de esos activos dentro de instituciones financieras bancarias y no bancarias, así como parte del capital social de empresas, para que mediante su transferencia ordenada salga de esas instituciones como dinero blanco, es decir sin rastro de su origen delictivo.

De ahí la peligrosidad de este delito que puede incluso comprometer la seguridad económica y social de los estados nacionales al incrementar la inflación en aquellos países donde su presencia sea una realidad constante, además de propiciar altos niveles de corrupción y crecimiento de organizaciones criminales locales, creando un círculo vicioso difícil de erradicar.

Es por eso que la comunidad internacional se ha comprometido a combatir por todos los medios este acto delictivo transnacional.

Lavado de dinero en la doctrina

Doctrinalmente hubo arduas polémicas, en primer lugar en torno a la verdadera naturaleza del reciclaje de capitales sucios, así como de la responsabilidad del delincuente, tanto en el delito primario como en este accesorio que analizamos.

En cuanto al primer punto que analizamos, se ha establecido por un sector de la doctrina que el lavado de dinero es un supuesto de otras figuras delictivas, identificadas como receptación y encubrimiento. En cuanto a la receptación es fácil determinar las diferencias que lo ubican lejos de sus preceptos, pues la misma, el bien jurídico que protege, son los derechos patrimoniales, mientras que la figura analizada protege el orden socioeconómico, en especial la hacienda pública (3) como receptora de los ingresos estatales y expendedora de los gastos nacionales dentro del marco de las relaciones financieras que imponen las legislaciones financieras nacionales y los tratados de la materia a nivel internacional que firmen los estados, además el blanqueo de capitales recae sobre los efectos del delito y también sobre las ganancias.

En cuanto al encubrimiento, se comparte caracteres como que requieren de actos ilícitos anteriores a su comisión para que puedan configurarse, lo que hace más difícil su distinción, aunque considero que su diferencia radica en que el encubrimiento radica sobre cualquier objeto u accionar de carácter delictivo, en el sentido de que uno encubre desde el instrumento delictivo hasta las ganancias obtenidas del mismo.

Mientras tanto, el lavado de dinero se encarga no sólo de ocultar el origen ilícito del dinero o recursos monetarios, sino de transformarlo en dinero lícito, ya sea creando compañías o empresas con ese capital o transformándolo con transacciones que lo hagan parecer legítimo, es decir, los recursos monetarios y teniendo otros caracteres como el actuar de los individuos que los cometen.

En cuanto a la discusión de la responsabilidad de si el autor del delito previo puede ser autor o partícipe el lavado de capitales, se ha ofrecido varias soluciones. Existe la concepción de considerar responsable al comisor del delito primario y subsumir la figura de lavado de dinero, por lo que se le exigiría solamente por el delito base (4).

Otra opinión es la de considerar una mixtura, es decir que pueda, de acuerdo a las legislaciones nacionales, optarse por no castigar el delito accesorio como la posibilidad de llevar por la figura del concurso el delito primario y el accesorio (5).

Existe la concepción de penalizar como delito autónomo independiente de la comisión de un delito base cualquiera que sea su naturaleza, aunque, en caso de tener pruebas del primero, deberá expresamente llevarse por concurso (6).

Definición

La conceptualización de esta figura delictiva no tiene muchas complicaciones, pues su actuar está claramente identificado como la acción de llevar al plano de la legalidad sumas monetarias que han sido obtenidas a través de operaciones ilícitas. Esta concepción es bastante clara acerca de la esencia de ese delito, incluso hay autores que más que acción lo consideran un proceso complejo de acciones delictivas independientes, opinión que no comparto, pues considero que es un proceso como contenido de esa acción delictiva unitariamente considerada.

Bien jurídico protegido

Se ha debatido intensamente acerca del conjunto de relaciones sociales que ataca este delito, por ser en esencia una acción criminal de corte pluriofensivo, es decir que afecta a diferentes bienes jurídicos. Éstos van desde atacar la seguridad de los Estados, el orden socioeconómico, la jurisdicción y la administración y la hacienda pública. Considero que todas las posiciones abarcan relaciones que afectan esta figura, pero pienso que la que más se acerca de acuerdo al principio de especialidad es la que se refiere a la hacienda pública como bien jurídico.

Manifestaciones del fenómeno delictivo

Se ha considerado que el Lavado de dinero constituye en sí todo un proceso conformado por fases o etapas, debido a la complejidad de su organización y ejecución. De ahí que se hayan distinguido las siguientes partes del mismo.

Primera fase. Colocación de fondos

Esta etapa se caracteriza porque en ella se introducen los fondos a la economía legal a través de los circuitos financieros institucionalizados, siendo además el momento donde más expuesta se encuentra la operación criminal, es por eso que las medidas de prevención sean de mayor utilidad y eficacia en ese interludio.

Para la terminación de esta etapa se puede utilizar diversidad de métodos, como la utilización de personas individuales que ingresen dinero en cuentas predeterminadas o hagan cambios de moneda; también se puede utilizar, para evitar la identificación personal, los cajeros nocturnos de seguridad (7).

Es usual que existan varias cuentas abiertas a nombre de diferentes sociedades ficticias o de “papel”, es decir, personas jurídicas que tienen existencia real sólo a través de documentos legales como el registro de personas jurídicas, ya sean mercantiles o civiles, no importa la naturaleza.

Segunda fase. Decantación de fondos

Sus caracteres radican en que en ella se lleva a cabo un conjunto de transacciones financieras de movimiento constante que tienen como objetivo difuminar el rastro de la fuente ilícita de los capitales depositados.

En sí el dinero lo que hace es viajar por múltiples cuentas de instituciones financieras, no importa su nacionalidad ni ubicación geográfica. Una forma común de vencer la señalada etapa la describe el doctor Luis E. Sánchez, cuando especifica: “Para ello se adquieren instrumentos financieros que posteriormente se vende para adquirir acciones con cotización en el mercado de capitales, que se vende para colocar los fondos en garantías que tengan una gran certeza de liquidez, las que una vez realizadas se utilizan para financiar proyectos de inversión y, así sucesivamente, se transforma a la mayor velocidad posible la colocación inicial con el objetivo que sea sumamente dificultoso seguir el rastro de la misma en el momento en que se exteriorice (8).

Tercera fase. Integración de fondos

Es en este momento del proceso donde se depura el origen ilegítimo de las ganancias obtenidas por las asociaciones criminales, pues se unifica el “dinero sucio” con el que viene de fuentes lícitas.

Además, a esas alturas, aparte de perderse el rastro de por donde se han trasladado esos activos monetarios, esos mismos recursos se utilizan en empresas legales o ficticias  a lo largo de todo el orbe y en innumerables ámbitos (dígase negocios inmobiliarios, shoppings, hotelería, obras públicas, privatizaciones, constructoras, amén de otras entidades).

Mercado financiero como espacio propicio

Se ha demostrado en la práctica que las actividades económicas que generan altas sumas de dinero son las más apropiadas para acometer la tarea de blanquear capitales, debido a lo fácil que resulta deformar la realidad financiera al declarar ingresos superiores a los obtenidos verdaderamente.

Por eso los negocios con grandes ventajas para el desarrollo ininterrumpido y eficaz de esta actividad los podemos encontrar en cadenas hoteleras que tienen asiento en zonas veraniegas rentables. que pueden haberse creado recientemente o puede haber funcionado pos décadas. También en los casinos o casas de juego, porque los juegos de azar hacen completamente imposible seguir el monto real de las ganancias propias del lugar, permitiendo realizar constantes erogaciones y transacciones financieras sin sospecha a diferentes lugares.

Incluso en el negocio de las obras de arte en el que influyen determinados factores como la oferta y la demanda, además de la antigüedad y la incertidumbre acerca del costo real de esos bienes, provocan la oscilación constante de los costos de forma que se adquieran generalmente a precios más altos de los que realmente vale la obra, permitiendo introducir más capitales a la actividad.

En el caso de los negocios hoteleros, éstos pueden, incluso, construirse con dinero propio del lavado, a partir del ingreso en la economía formal de aportes de inversores extranjeros. El modus operandi que utilizan es el de generar en primera instancia grandes ganancias del negocio creado para luego justificar los nuevos ingresos ilegales que necesiten blanquear, aun al costo de establecer precios inferiores a la media de empresas similares para justificar su actividad a pleno, compitiendo con otros que si han obtenido su inversión inicial de forma lícita o registrando una capacidad plena durante todo el año, aunque no se haya llevado a la realidad, verdaderamente.

Incluso es de destacar que estas son las empresas que más se esfuerzan en pagar los impuestos y cumplir cabalmente las obligaciones fiscales, por supuesto, con el fin de quitarse de encima las inspecciones estatales dentro del negocio.

Pero no solamente es en los negocios donde se lava el dinero, también se realiza en instituciones financieras de países donde no se realicen controles efectivos antilavado o no existan por políticas de confidencialidad hacia el cliente o porque no esté tipificado el delito propiamente dicho, además de operarse con volúmenes considerables de activos que no tienen que estar representados por dinero, sino que pueden encontrarse traducidos en gemas preciosas u oro, amén de otros tipos.

Los países que cumplen con estos requisitos y que se denominan en la doctrina “paraísos fiscales”, por la gama de facilidades que tienen los delincuentes organizados para introducir sus ganancias en esos lugares, están desplegados por todo el orbe, teniendo como ejemplos representativos a Bahamas, Bermuda, Hong Kong, Islas Cook, Islas Vírgenes (Estados Unidos), República Dominicana y Luxemburgo.

De ahí la necesidad de acabar con las brechas que permiten el florecimiento de este negocio ilícito que genera inmensas ganancias para el crimen organizado transnacional, que lo hacen uno de los problemas más acuciantes de la humanidad en el tiempo presente.

Conclusiones

A lo largo de este trabajo hemos descubierto particularidades del crimen organizado transnacional y su vinculación efectiva con los analizados delitos transfronterizos que reafirman, una vez más, que constituyen uno de los retos del nuevo milenio para la humanidad toda y los estados del mundo. Es por eso que, en base a nuestra modesta contribución en esta lucha contra este flagelo, consideramos que:

-El crimen organizado transnacional es una de las fuentes de los delitos transnacionales.

-El crimen organizado transnacional aprovecha con extrema eficacia los efectos de la globalización neoliberal para desarrollar sus actividades ilícitas, en especial los delitos que trascienden las fronteras nacionales.

-Que los delitos transnacionales cometidos por las asociaciones mafiosas transfronterizas están considerados como las actividades ilícitas más peligrosas por las enormes consecuencias y valores económicos que implican.

-El lavado de dinero es una actividad ilegítima necesaria y obligatoria para que las organizaciones criminales internacionales adquieran ganancias suficientes con que cumplir sus objetivos.

-Atacando el lavado de dinero a partir de la colaboración internacional se puede afectar de manera grave el poderío de estos grupos criminales y, por tanto, aumentar las fuerzas de los organismos policiales encargados de su persecución.

Bibliografía

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Blanco Cordero, Isidoro. El delito de Capitales. Editorial Aranzadi, S.A. Pamplona, 1997.

Cobo del Rosal y Vives Antón. Derecho Penal Parte General, Universidad de Valencia, 1984.

Colectivo de autores. Globalización, Prevención del Delito y Justicia Penal, Ed Zavalía Bs. As., 1999.

De la Cruz Ochoa, Ramón. Crimen Organizado, Tráfico de Drogas, Lavado de Dinero y Terrorismo. Ed. de Ciencias Sociales. La habana 2004.

D. Estéfano Pisan, Miguel A. Fundamentos del Derecho Internacional Público Contemporáneo, T I y II. Ed. México DF, abril 1998.

Gil Gil, Alicia. Derecho Penal Internacional: Especial Consideración del Delito de Genocidio. Ed. Tecnos SA, 1999.

Quirós Pírez, Renén. Manual de Derecho Penal. Ed. Félix Varela. La Habana 2002.

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Swinarski, Christophe. Introducción al Derecho Internacional Humanitario. Ed. San José de Costa Rica, Ginebra 1984.

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Ponencias

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Resa, C., y Reinares, F. 1999. Autoridad estatal, gobernabilidad democrática y delincuencia organizada transnacional. Trabajo presentado en el IV Congreso Anual de la Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración, Granada, España, del 30 de septiembre al 2 de octubre.

Escalante Hernández, Jaime José. La delincuencia organizada y su influencia en la seguridad y defensa hemisférica. Washington, DC, abril de 2004.Convenios y tratados

Convenio de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional.

Convención de Naciones Unidas para Combatir la Delincuencia Organizada Transnacional

Sitios Web

www.uncjin.org

www.bibliotecajurídica.org

www.unod.org

www.omaamericancaribean.org

www.libraryjid.org

www.isri.org

www.uam.es

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www.monografías.com

www.seguridad regional-fes.org

www.crmsu.org

www.geocities.com

www.refujioesjo.net

www.fiscalia.gov

www.rebelion.org

Notas

1. Las denominaciones que ha recibido son innumerables, desde lavado de dinero, blanqueo de capitales, reciclaje de capitales sucios, hasta legitimación de activos provenientes de ilícitos, entre otros, de ahí su indistinta denominación en la investigación.

2. Según datos del Programa de Prevención de Prevención del Abuso y Tráfico de Estupefacientes de la Organización de Naciones Unidas, se ha realizado en el mundo transacciones del delito organizado transnacional por valor de 400.000 millones de dólares, así como de uno de sus negocios menos rentables, el tráfico clandestino de mano de obra barata, que estaba estimado en 7.000 millones de dólares (con 4 millones de trabajadores).

3. “…la Hacienda Pública debe ser entendida en su acepción subjetiva como el sujeto que realiza la actividad financiera, en su acepción objetiva como el objeto de esa actividad y en su acepción funcional como la propia actividad financiera; imbricándose en esta última ambos conceptos”, Colectivo de autores. Apuntes de Derecho Financiero Cubano, Ed. Varela, La Habana 2005.

4. Posición asumida por el Convenio del Consejo de Europa (artículo 6, apartado 2, inciso b).

5. Posición asumida por la Convención de Naciones Unidas para Combatir la Delincuencia Organizada Transnacional.

6. Posición asumida por el Reglamento Modelo de la Cicad (Convención Interamericana para el Control y Administración de Drogas, artículo 2, apartado 6).

7. Los cajeros nocturnos, a pesar de que poseen una cámara de vigilancia, son burlados fácilmente debido a la utilización de disfraces o gorras que no permiten la identificación visual del individuo que accedió a ese servicio.

8. www.biblioteca jurídica.org, Lavado de Dinero: Delito Transnacional.

(*) El autor es licenciado en Derecho con Diploma de Oro por la Universidad de La Habana, Cuba, en 2008. Profesor de Derecho Procesal Penal de La Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Juez Profesional Suplente No Permanente del Tribunal Provincial Popular de La Habana, Cuba, especializado en Ciencias Penales y Criminológicas por la Facultad de Derecho de La universidad de La Habana.

Tomado de: ambito-juridico.com.br

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