La Gaceta Jurídica

La descolonización del Derecho debe empezar por el CPC

El Señor Justicia

Carlos Conde Calle

00:00 / 11 de octubre de 2015

Con enorme satisfacción leí el matutino La Razón el domingo 27 de septiembre. Un titular de interés dice: “Sugieren descolonización y reingeniería”.

En la nota, la actual ministra de Justicia, Virginia Velasco, sostiene que, “como una propuesta a presentar la descolonización y la reingeniería de la justicia (...) la descolonización, se sugerirá volver a recuperar los principios de los usos y costumbres, como indica la Constitución Política del Estado, con la justicia Indígena Originaria Campesina”.

Congruente con los procesos de cambio, la propuesta de la ministra Velasco, a todas luces justa, responde al predominio ideológico de la cosmovisión andina. Pero, al parecer, la Ministra no advierte que, precisamente, el nuevo Código Procesal Civil (cpc) es una copia del Anteproyecto de Código Procesal Civil producido en la época de Goni por su ministro de Justicia René Blattmann. Y eso no es, exactamente, un signo de descolonización. O ¿pueden demostrar lo contrario?

Pero, ¿qué es o qué debemos entender por DESCOLONIZACIÓN? Tengo en mi poder el libro Descolonización, Estado plurinacional, economía plural y socialismo comunitario, con el subtítulo de Debate sobre el cambio, publicado por la Vicepresidencia del Estado Plurinacional. Esto quiere decir que Álvaro García Linera conoce del libro.

En el texto me encuentro con un trabajo de Pedro Portugal Mollinedo, quien sostiene que “la descolonización debe ser entendida como un hecho político de autodeterminación por parte de los pueblos colonizados (...) La descolonización es, pues, la CREACIÓN de una nueva identidad nacional fundamentada en los derechos históricos del Tawantisuyo”.

Esto es que, en al campo de las su- perestructuras, este nuevo Estado tenga la capacidad de generar instrumentos educativos, culturales y, por supuesto, jurídicos propios. Frente a la cultura occidental se impone la necesidad histórica de crear algo propio. Entonces, la pregunta es ¿qué de descolonizador y de propio tiene el nuevo cpc? Nada.

Lo que ocurrió es que el socialismo comunitario terminó por copiar el código diseñado y estudiado por el neoliberalismo. Por eso es que, en una anterior columna, sugerimos que el cpc sea abrogado pues no tiene nada de descolonizador.

Hemos propuesto que esa obra debe ser confiada a profesionales que sientan el proceso de cambio y, fundamentalmente, tengan la capacidad de producir un código antitético al neoliberalismo; que estén persuadidos de que se puede empezar la descolonización. Dijimos que Idón Chivi Vargas y Marcelo Fernández Ozco son brillantes expositores de este proceso. Ellos deben demostrar que se puede construir un DERECHO NO OCCIDENTAL Y PROPIO.

Señora ministra Velasco, informo a usted que ni siquiera en el ámbito del Derecho Probatorio fueron originales. El nuevo cpc, en el artículo 135.I, dice: “Las afirmaciones de hecho efectuados por una parte que fueren relevantes o controvertidas deben ser probadas. II. También requieren prueba los hechos expresados tácitamente admitidos si así lo dispone la Ley”.

¿Dé donde fue tomado? Del código de Goni de 1997 que dice: “Artículo 162 (NECESIDAD DE PRUEBA). I. Las afirmaciones de hecho efectuadas por una parte que hubieran sido controvertidas por la otra, deben ser probadas. II. Tam- bién requieren prueba los hechos expresa o tácitamente admitidos, si así lo dispone la ley”. Textual, señora Ministra.

Luego dice el código Morales: “Artículo 136 (CARGA DE LA PRUEBA). I. Quien pretende un derecho, de- be probar los hechos constitutivos de su pretensión. II. Quien contradiga la pretensión de su adversario, debe probar los hechos impeditivos, modificatorios o extintivos del derecho de la parte actora. III. La carga de la prueba que el presente Código impone a las partes no impedirá la iniciativa probatoria de la autoridad judicial.

¿De dónde copiaron este texto? Del artículo 163 del anteproyecto de cpc de Goni. Veamos: Artículo 163 (CARGA DE LA PRUEBA). I. Quien pretende un de- recho, debe probar los hechos constitutivos de su pretensión. II. Quien contradiga la pretensión de su adversario, debe probar los hechos impeditivos, modificatorios o extintivos del derecho del actor. III. La carga de la prueba que el presente código, impone a las partes no impedirá la iniciativa del juez o tribunal ni su apreciaron, conforme a las reglas de la sana crítica de las omisiones o deficiencias de la prueba”.

Continuamos, el nuevo cpc de los llamados “códigos Morales”, en su artículo 162, dice: “RECHAZO DE LA PRUEBA. Determinados los hechos a probar, la autoridad judicial actuará de oficio o a petición de parte, el diligenciamiento de las pruebas manifiestamente inconducentes o prohibidos por las reglas de derecho. De la misma manera, a tiempo de dictar sentencia, podrá desestimar las pruebas impertinentes el objeto del proceso”.

El mismo texto se lee en el anteproyecto de cpc de Goni, en artículo 165 dice: “Determinados los hechos a probar, el juez o tribunal rechazará, a petición de parte o de oficio, el diligenciamiento de las pruebas manifiestamente a los hechos controvertidos. De la misma manera, a tiempo de dictar sentencia, podrá rechazar las pruebas impertinentes al objeto del proceso” (sic).

¿Donde está, pues, el pensamiento jurídico descolonizador? “I. Inclusive en el manejo de las pruebas v. gr. la confesión provocada, como en todo el código, también es copia del neoliberalismo. En el artículo 156 del nuevo cpc se lee “ALCANCES DE LA CONFESIÓN”.

Existe confesión cuando la parte admite total o parcialmente la veracidad de un hecho personal o de su conocimiento desfavorable a su interés o favorable a la del adversario artículo 157.

“(CLASES DE CONFESIÓN). I. Exis- ten dos clases de confesión, la judicial, que podrá ser provocada o espontánea, y la extrajudicial. Llama confesión judicial provocada la que una parte absolviera en virtud de petición expresa y conforme a interrogatorio de la otra parte, o dispuesta de oficio por la autoridad judicial, bajo juramento o promesa de decir la verdad y demás formalidades establecidas por ley. III. la confesión judicial espontánea la que se formulare en la demanda la contestación o en cualquier otro acto del proceso y un en ejecución de sentencia, sin interrogatorio previo; en este último caso importará renuncia a los beneficios acordados en la sentencia. IV. La confesión extrajudicial es la que tiene lugar fuera del proceso. Cuando sea formulado por la parte o por quien legalmente lo represente, surtirá el mismo efecto que la judicial, en los casos en que fuera admisible la prueba de testigos. La confesión extrajudicial de la parte a un tercero tendrá el valor de presunción simple”.

Esto fue copiado del anteproyecto de Goni, concretamente del artículo 183 que dice: “CLASES DE CON- FESIÓN. Existen dos clases de confesión: la judicial que podrá ser provocada o espontánea, y la extrajudicial. II. La confesión judicial provocada la que una parte absolverá en virtud de petición expresa y conforme interrogatorio a la otra parte, o dispuesta de oficio por el juez, bajo juramento y demás formalidades establecidos por ley. III. Es confesión judicial espontánea la que se formularé en la demanda, la contestación o en cualquier otro acto del proceso y aun en ejecución de sentencia, sin interrogatorio previo; en este último importará renuncia a los beneficios acordados en sentencias” (sic).

Los parágrafos IV y V son literalmente iguales, pero, por el tamaño de la columna, no los puedo continuar citando. Por eso, señora Ministra de Justicia, le manifestó mi conformidad con que se debe DESCOLONIZAR el Derecho. Empecemos por la abrogación del nuevo cpc.

Es experto en Derecho Privado.

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