La Gaceta Jurídica

Sobre la eficacia del mecanismo de interpelación legislativa

…las y los asambleístas gozarán de inviolabilidad personal durante su mandato y con posterioridad a este por las “…interpelaciones, denuncias, propuestas, expresiones o cualquier acto de legislación, información o fiscalización que formulen o realicen en el desempeño de sus funciones…”

La Razón (Edición Impresa) / Alan E. Vargas Lima**

13:19 / 20 de abril de 2016

Hace algunos días se ha informado que, en materia de “interpelaciones” (es decir, esa facultad fiscalizadora que tiene la Asamblea Legislativa para vigilar la actividad ministerial en el Órgano Ejecutivo), el partido de gobierno ha salvado de la censura a una docena de ministros.

Es que, según una nota de prensa (1) en Página Siete), en cinco años (desde Romero hasta Achacollo), todos ellos recibieron el voto de confianza de los legisladores oficialistas, quienes, como se sabe, ostentan mayoría en el Órgano Legislativo.

Recordemos que la interpelación, básicamente, consiste en el acto de interrogar o cuestionar a un miembro del Consejo de Ministros o Gabinete por parte de los miembros del “poder legislativo” (Órgano Legislativo, en Bolivia) de cada país o región, acerca de un tema específico, con el fin de –eventualmente– hacer valer su responsabilidad política en un tema determinado (2).

Según la Constitución boliviana (artículo 158.I), una de las atribuciones de la Asamblea Legislativa Plurinacio- nal, además de las que determina la misma Constitución y la ley, es precisamente: “18. Interpelar, a iniciativa de cualquier asambleísta, a las Ministras o los Ministros de Estado, individual o colectivamente, y acordar la censura por dos tercios de los miembros de la Asamblea. La interpelación podrá ser promovida por cualquiera de las Cáma- ras. La censura implicará la destitución de la Ministra o del Ministro”.

En contrapartida, y en resguardo de la actividad fiscalizadora de los miembros del Legislativo, la misma Cons- titución (artículo 151.I) asegura que las y los asambleístas gozarán de inviolabilidad personal durante el tiempo de su mandato y con posterioridad a este por las “…interpelaciones, denuncias, propuestas, expresiones o cualquier acto de legislación, información o fiscalización que formulen o realicen en el desempeño de sus funciones no podrán ser procesados penalmente”.

En el caso de Bolivia, desde el 2011, al menos 12 ministros  estuvieron en el estrado del Congreso cuestionados por la oposición y, en todos los casos, la mayoría oficialista respaldó sus versiones.

En algunas ocasiones, dichas autoridades salieron aplaudidas del recinto legislativo; en otras, hubo menos muestras de afecto de parte de los parlamentarios del Movimiento Al Socia- lismo (mas), pero el resultado siempre fue el mismo: voto de confianza.

Cuatro ministros del Gabinete de Evo Morales fueron interpelados dos veces por causas distintas. Están en este grupo la exministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo; el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; el ministro de Economía, Luis Arce, y el titular del ministerio de Gobierno, Carlos Romero.

Entre quienes fueron interpelados solo una vez están el canciller, David Choquehuanca, la ministra de Comu- nicación, Marianela Paco, y el ministro de Defensa, Reymi Ferreira. También pasaron por el Legislativo los exministros Rubén Saavedra, Nardy Suxo, Viviana Caro, Wálter Delgadillo y Sacha Llorenti. En todos los casos fue un legislador de la oposición quien solicitó someter a las autoridades a este procedimiento.

Según los diputados oposito- res –que son minoría en la Asamblea–, con los constantes votos de confianza que se otorga a los ministros de Estado se permitió que la impunidad campee; sin embargo, desde el oficialismo consideran que en ninguno de los casos se encontró elementos suficientes como para censurarlos.

Como se puede ver, de un tiempo a esta parte, la mayoría oficialista acostumbra no censurar a las autoridades que son citadas y convocadas para dicho acto de interpelación; de ahí que la crítica de los opositores surge en sentido de que la Asamblea Legislativa está perdiendo su carácter de fiscalización con este tipo de situaciones.

En el actual régimen de gobierno, favorecido por la presencia mayoritaria del oficialismo en la Asamblea Legis- lativa Plurinacional, los mecanismos constitucionales de fiscalización legislativa frente a las actuaciones irregulares que muchas veces cometen los ministros de Estado resultan ineficaces, no por su configuración normativa, sino más bien porque una coyuntura política como la actual no permite realizar ningún tipo de control efectivo a los miembros del Órgano Ejecutivo.

Esto sucede a pesar de que en muchos casos se verifique la existencia de denuncias y evidencias concretas de algún acto contrario a la Constitución y a las leyes.

La mayoría de los miembros de la Asamblea se pone de acuerdo con sus jefes de bancada, que tienen contacto directo con el Jefe de Estado (que también es jefe del partido oficialista), consultándole para recibir alguna instrucción indirecta desde el Órgano Ejecutivo para actuar en consecuencia, todo ello bajo el lema de no perjudicar el “proceso de cambio”.

Esta forma de hacer política y la mala costumbre de no tener la hidalguía suficiente de admitir valientemente la responsabilidad por los errores cometidos y subsanarlos de la mejor forma posible (aunque ello implique el alejamiento del cargo), no reporta ningún beneficio a la clase política boliviana y tampoco a la población, que muchas veces sigue siendo víctima de muchas arbitrariedades en que incurren algunas autoridades durante el ejercicio de sus funciones, mal utilizando los bienes del Estado, malversando fondos públicos y fomentando la corrupción mediante contrataciones millonarias y favoritismos a ciertos sectores privilegiados o personas específicas.

Es por ello que el proceso de cambio se ha desvirtuado, dado que el manejo idóneo y la administración eficiente del Estado ha sido sustituidos por la utilización de personas, autoridades e instituciones para fines ilícitos que nos perjudican en nuestro desarrollo como sociedad.

Notas

1. Interpelaciones: el MAS salvó de la censura a doce ministros. Página Siete (18/04/2016): http://www.paginasiete.bo/nacional/2016/4/18/interpelaciones-salvo-censura-doce-ministros-93609.html

2. Interpelación: https://es.wikipedia.org/wiki/Interpelacion

*    Es abogado maestrante en Derecho Constitucional (UMSA) y responsable del blog jurídico Tren Fugitivo Boliviano, http://alanvargas4784.blogspot.com

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia