La Gaceta Jurídica

La entomología en la investigación criminalística(1)

(Parte I)

Foto: servicios.educarm.es

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Jorge Núñez de Arco

00:00 / 02 de junio de 2015

En ocasiones, resulta difícil entender la asociación de la entomología y el cadáver, pero si se analiza el origen de la palabra cadáver, que, según algunos autores, deriva del latín CAro-DAta-VERnibus, carnis data vermis (carne-tiempo-gusanos) (2), se entiende que es la carne en descomposición. Hay autores que indican que cadáver deviene de la palabra caedere, que sería caer.

En cada zona geográfica hay variantes y factores que influyen en la sistemática de aparición de la fauna cadavérica. Son diversas las especies involucradas y con distintos ciclos evolutivos. Todo ello provoca distintos hallazgos entomológicos.

En el momento en que encontramos el cadáver está en una determinada fase de evolución de los ciclos de descomposición, pero, justamente, ese proceso se debe a la distinta fauna cadavérica regional y a los distintos ciclos metamórficos de cada estación.

Historia

La metamorfosis de las moscas ya era conocida en el antiguo Egipto. Un papiro encontrado en la boca de una momia contenía la siguiente inscripción: “Los gusanos no se volverán moscas dentro de ti” (Papiro Gized número 18026: 4: 14).

La primera referencia es citada en el año 1235 a. D, habla de que el investigador forense chino Sung Tz’u escribió un libro sobre la escena del crimen: “The Washing Away of Wrongs”, el cual fue traducido en 1981 por McKnight de la Universidad de Michigan (3), quien lo llamó El lavamiento de agravios. El texto incluye referencias a la entomología forense y refiere un homicidio de un labrador degollado con una hoz. 

Un buen día apareció un campesino muerto en un arrozal y, como suele ocurrir en estos casos, nadie sabía nada. Cuando el magistrado local comprobó el cuerpo pudo determinar que el arma homicida había sido una hoz como las que utilizaban para recolectar el arroz. Reunió a todos los campesinos del pueblo, los puso en fila y les ordenó que todos pusiesen en el suelo y junto a ellos su hoz. Al cabo de un rato, señaló a uno de los campesinos como culpable del crimen… sobre su hoz estaban revoloteando las moscas. Aunque las hoces estaban todas limpias, las moscas se sintieron atraídas por los restos de sangre.

Las trazas invisibles de sangre atrajeron moscas a una única hoz. Confrontado con la evidencia el dueño de la hoz confesó su crimen (4), (5), (6), (7). Fue la primera vez que se utilizó en la investigación y en la solución de un asesinato la ayuda de los insectos (Goff 2000 (8), Benecke 2001 (9)).

La Entomología Forense en Occidente tiene sus raíces en una serie de experimentos realizados por Francesco Redi en el siglo XVII (10). Él tenía curiosidad acerca de la colonización de la carne podrida por los insectos, en su investigación figuran muestras de carne que estaban protegidas de los bichos invasores junto con las muestras que fueron expuestas.

Redi descubrió que la carne protegida simplemente se pudría, mientras que la que estaba sin embalar fue colonizada por una serie de insectos, lo que desmiente la teoría de la generación espontánea. Esta teoría había sostenido que los insectos solo aparecieron en la carne que se mantuvo en las condiciones adecuadas.

El investigador distinguió cuatro tipos de moscas: moscas azules (Calliphora vomitoria); moscas negras con franjas grises (Sarcophaga carnaria); moscas análogas a las de las casas (Musca domestica o quizás Curtonevra stabulans) y moscas de color verde dorado (Lucilia caesar).

En 1850, Bergeret hizo la primera determinación del tiempo de muerte en un cadáver basándose en el desarrollo de las larvas y pupas que contenía y con aceptación en un tribunal (11), (12). Posteriormente, en París, en 1855, utilizó la entomología en el caso del cadáver de un bebé que fue encontrado sellado en una pared.

La colección de insectos llevó a los investigadores a creer que el cuerpo había estado allí durante varios años (13). Por ello, podríamos decir que fue el primero en aplicar la entomología en criminalística.

Pero, la Entomología Forense como tal, recién nació en Francia cuando en 1886 los tribunales solicitaron la colaboración de los naturalistas para fijar la fecha de la muerte de individuos cuyos cadáveres habían sido ocultados y, posteriormente, descubiertos por la policía. Esta sería la primera actividad forense tras solicitud de investigación forense e informe pericial con aplicación de la entomología.

Después, Jean Pierre Mégnin, un veterinario y entomólogo francés del Museo Nacional de Historia Natural de París, demostró que un cuerpo expuesto al aire sufre una serie de cambios y caracterizó la sucesión regular de artrópodos que aparecen en cada estado de descomposición (14).

En 1887 publicó La Faune des Tombeaux (La fauna de las tumbas) (15), aunque la primera publicación se realizó en La Gazette hoddomaire de medicine et de chirugie, en un artículo titulado De l’application de l’entomologie à la médicine légale (La aplicación de la entomología en la medicina forense).

Más tarde publicó en Francia su artículo La Faune des Cadavres. Applicatión de entomologie á la Médicine légale (La fauna de los cadáveres. Aplicación de la entomología a la medicina legal). En 1894 lo amplió y sistematizó en Les escuadrilles des travailleurs de la mort  (Las escuadrillas de trabajadores de la muerte) (16).

La sistematización de Mégnin con su sistema de ocho cuadrillas (éscouades) de insectos y ácaros cadavéricos, a los que llamaba “trabajadores de la muerte” (travailleurs de la Mort), está correlacionada con las etapas de la descomposición de un cadáver al aire, pero en condiciones normales para París y sus alrededores:

-Primera: cadáver fresco.

-Segunda: olor cadavérico.

-Tercera: fermentación butírica (descomposición de grasas).

-Cuarta: fermentación caseica (comienza descomposición de proteínas).

-Quinta: fermentación amoniacal (licuefacción de proteínas remanentes).

-Sexta: desecación por acción de ácaros.

-Séptima: restos desecados.

-Octava: elimina los restos dejados por oleadas anteriores.

Aunque estos datos de este sabio entomólogo son exactos, los tiempos varían en relación a la situación geográfica (17) y la variabilidad de la fauna cadavérica en diferentes regiones (18), (19). En España hay trabajos de investigación que aportan datos sobre sucesión a nivel regional (20).

Por ello, los datos de Mégnin, que son correctos, no pueden aplicarse directamente, por ejemplo, en Sudamérica, porque, además de los diferentes tipos de climas, hay una fauna local muy diferente. Los dibujos de Mégnin, quien empleaba poco el microscopio, tienen nomenclatura zoológica anticuada (21).

Para Oliva los tiempos de Mégnin son muy largos para latitudes templado-cálidas. Por ejemplo, en Buenos Aires, de 34° a 36ºC, los insectos de la tercera cuadrilla (3 a 6 meses) aparecen entre 10 y 35 días a partir del deceso. La octava cuadrilla (3 a 4 años después de la muerte), en un cadáver al aire libre, en meses de calor en Buenos Aires (octubre-abril), puede llegar a la reducción esquelética casi total por continuación de la acción de las primeras cuadrillas en pocos meses o (caso extremo) unos 20 días (22), (23).

Jerry A. Payne, entomólogo estadounidense, en 1965 estableció una metodología utilizando cerditos muertos al nacer de seis etapas de la descomposición:

-Primera: fresca (fresh).

-Segunda: hinchada (bloated).

-Tercera: descomposición activa (active decay).

-Cuarta: descomposición avanzada (advanced decay).

-Quinta: desecada (dry).

-Sexta: restos (remains).

Pero no fue hasta que Marcel Leclercq, médico, entomólogo y profesor en Lieja, Bélgica, publicó Entomología y Medicina Legal: Datación de la Muerte (24) (Entomologie et medicine legal: datation de la mort) que se utilizó el término de Entomología Forense. Manteniendo las oleadas de Mégnin, él propuso una clasificación de los insectos en relación con el cadáver:

-Necrófagos: se alimentan del cadáver.

-Necrófilos: se alimentan de los necrófagos (predadores, parasitoides).

-Omnívoros: se alimentan del cadáver o de necrófagos, pero no dependen de esos alimentos.

-Oportunistas: usan el cadáver como refugio.

Ya en 1986, para las islas británicas Smith publicó su obra Manual de Entomología Forense, con la recopilación de más de 500 referencias bibliográficas (25).

Entre los trabajos más recientes está la obra de Jason Byrd y James Castner, titulada Forensic Entomology: The Utility of Arthropods in Legal Investigations (Entomología Forense: la utilidad de los artrópodos en las investigaciones legales), publicada el 2001.

Mark Benecke ha contribuido con una gran cantidad de aportes a la entomología forense, entre los cuales se destaca el libro Insects and Corpses (Insectos y cadáveres), editado en 2002. Ese mismo año Greenberg y Munich publicaron Entomology and the Law: Flies as Forensic Indicators La Entomología y la ley: las moscas como indicadores forenses) donde se describe las variedades de moscas de importancia forense.

En Sudamérica, las publicaciones, aunque aisladas, permiten clasificar a los insectos en las diversas etapas de la descomposición del cadáver. Hay estudios en Brasil de Souza y Linares (1995) (26), (27) investigando insectos desde el ángulo de la posible aplicación forense.

En Chile de Figueroa Roa & Lindares (2002). En Perú, Iannacone en 2003 (28) y Baumgartner & Greenberg en 1985 estudiaron las moscas Califóridas (mosca verde, mosca azul) (29). En Costa Rica en 2004 estudió Guarín Vargas (30).

En Colombia el 2002, Barreto y colaboradores (31), Pérez y colaboradores (32) y Oliva en 1995 (33), 1997 (34) y en 2001(35). En Argentina, Centeno en 2002 (36), 2003 (37) y 2004 (38); Insaurralde en 2005 (39) y Mariani en 2006 (40).

Definición

La Entomología médico-legal es una rama de las ciencias biológicas que tiene como objeto el estudio de los insectos y otros artrópodos asociados a cuerpos en descomposición y se la conoce comúnmente como Entomología Forense. Interviene en la práctica profesional vinculada a la realización de pericias que aportan información en la investigación de causas judiciales por homicidio, muertes dudosas u otras figuras jurídicas tal como abandono de personas (41).

La Entomología Forense es el nombre dado a cualquier aspecto del estudio de los insectos y artrópodos que interactúa con los asuntos legales. Esta rama de la ciencia también se llama entomología médico-legal, a veces “entomología médica forense” y, en realidad, “la entomología médico-penal” (debido a su enfoque del crimen violento) se refiere principalmente a la determinación del tiempo (post-mortem intervalo) o en el sitio de la muerte humana y el posible mal uso criminal de los insectos (42).

La Entomología Forense es la ciencia que estudia a los insectos asociados al proceso de descomposición cadavérica, lo que la convierte en una herramienta útil para esclarecer incógnitas que rodean a los cadáveres encontrados en circunstancias particulares. En muchos países, los estudios sobre Entomología Forense son amplios y esta ciencia los utiliza como herramienta legal (43).

La entomología forense es un campo de la ciencia que utiliza insectos para reunir información sobre la escena del crimen (44). Con base en el principio de que las etapas de la vida de los insectos siguen un patrón establecido, los insectos encontrados en la escena del crimen pueden proporcionar información sobre el tiempo trascurrido desde la muerte de una persona.

Los ciclos de vida de los insectos actúan como relojes precisos y comienzan en cuestión de minutos después de la muerte. Pueden ser utilizados para determinar estrechamente el momento de la muerte cuando otros métodos son inútiles. También pueden mostrar si un cuerpo ha sido movido después de la muerte (Catts y Haskell, 1990) (45).

Continuará

Notas

1. Corresponde al capítulo Entomología de la obra Investigación de la escena: Criminalística de J. Núñez de Arco.

2. http://es.wikiquote.org/wiki/Cad%C3%A1ver

3. Catts E. y Goff M., Forensic Entomology in criminal investigations (Entomología forense en las investigaciones criminals). Annu Rev Entomol. 1992; 37:253-272.

4. Goff, M. L. 1993. Festín de pruebas: Insectos al servicio forense. En: Taller de la Academia Americana de Ciencias Forenses. Memorias del taller de la Academia Americana. Boston. 4: 28–34

5. Catts, E. P. y Haskell N.H., Entomology and Death: A Procedural Guide (Entomología y muerte: una guía de procedimiento), Joyce’s Print Shop. Clemson, South Carolina, 1997.

6. Benecke, M. 2001. A brief history forensic entomology. Forensic Science international (Una breve historia de la Entomología Forense. Ciencia forense internacional), 120: 2-14.

7. Castner, JL, General Entomology and Arthropod Biology (Entomología general de y biología de artrópodos). En: Forensic Entomology. The utility of Arthropods in legal investigations. Editado por Byrd JH, Castner JL. CRC Press. LLC, Estados Unidos de Norteamérica, 2001:1-17.

8. Goff ML. A Fly for the Prosecution (Una mosca para el enjuiciamiento). Harvard University Press, Cambridge (2ª ed) 2000: 1-225.

9. Benecke M. Six Forensic Entomology Cases: Description and Commentary (Seis casos de Entomología Forense: Descripción y comentarios). Journal of Forensic Sciences 1998; 43(4): 797-805.

10. Redi distinguió cuatro tipos de moscas: Moscas azules Calliphora vomitoria); moscas negras con franjas grises (Sarcophaga carnaria); moscas análogas a las de las casas (Musca domestica o quizás Curtonevra stabulans), y moscas de color verde dorado (Lucilia caesar).

11. Goff, M. L., 1993, Festín de pruebas: Insectos al servicio forense. En: Taller de la Academia Americana de Ciencias Forenses. Memorias del taller de la Academia Americana. Boston, 4: 28-34.

12. Sohath Zamira Yusseff Vanegas. Entomologia Forense: Los insectos en la escena del crimen. http://lunazul.ucaldas.edu.co/index.php?option=content&task=view&id=312

13. Castner JL, General Entomology and Arthropod Biology. En: Forensic Entomology. The utility of Arthropods in legal investigations. Editado por Byrd JH, Castner JL. CRC Press. LLC. Estados Unidos de Norteamérica, 2001:1-17.

14. Keh, B. 1985, Forensic Entomology in Criminal Investigations. Annual Review of Entomology, 30: 137-151.

15. Mégnin, P. 1887. La faune des tombeaux. Compte rendu hebdomadaire des Séances de l´Académie des Sciences, París, 105: 947-951.

16. Mégnin, P. La faune des cadaveres. Encyclopédie Scientifique des Aide-Mémoire, Masson, Gautier-Villars et Fils, París. 1894.

17. Lecha-Marzo, A.: Tratado de autopsias y embalsamamientos. Editorial Los Progresos de la Clínica. Madrid, 1917. 79-90.

18. Piga, A., Medicina Legal de Urgencia. La autopsia judicial. Editorial Mercurio. Madrid, 1928, 169-179.

19. Álvarez Herrera, A., Auxiliares de la putrefacción. Salvat. Barcelona, 1940. 28-30.

20. Castillo, M.: Estudio de la entomofauna asociada a cadáveres en el Alto Aragón (España). Monografías de la Sociedad Entomológica Aragonesa, Zaragoza, 2002; 6: 1-93.

21. Jéddu Adálton García Sánchez, “Necesidad de la aplicación de la entomología forense dentro del proceso penal guatemalteco”, Tesis de licenciatura, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Guatemala, noviembre 2006.

22. Oliva, A. 1995. Una aplicación de la entomología forense moderna. Resúmenes del III Congreso argentino de Entomología (Mendoza, Argentina; 2 al 7 de abril de 1995): 218.

23. Oliva, A., 2001, Insects of forensic significance in Argentina. Forensic Science International, 120 (1-2): 145-154.

24. En francés no existe traducción de la expresión Entomología forense.

25. Smith, K.V.G., 1986, A manual of forensic Entomology. The Trustees of the British Museum (Natural History), London.

26. Souza, A.M. and A.X. Linhares. 1996a. Laboratory biology of four species of carrion breeding Calliphoridae (Diptera) in southeast Brazil. Proceedings of the XX International Congress of Entomology (Firenze, Italy, August 25-31): 776.

27. Souza, A.M. and Linhares A.X., 1996a. Using Chrysomya albiceps (Diptera: Calliphoridae) to estimate the time of death in humans: a study of four cases in southeastern Brazil. Proceedings of the XX International Congress of Entomology (Firenze, Italy, August 25-31): 777

28. Iannacone, J., “Artropofauna de importancia forense en un cadáver de cerdo en el Callao, Perú”. Revista Bras. Zool. 2003. 20 : 1-8.

29. Baumgartner, D.L. and Greenberg B., 1985. Distribution and medical ecology of the Blow flies (Diptera: Calliphoridae) of Peru. Ann. Entomol. Soc. Am. 78: 565-587 (1985).

30. Guarín Vargas, E., “Primer reporte de insectos de importancia forense en Puerto Rico” Medicina Legal de Costa Rica, 2004, 10: 17-20.

31. Barreto, M.; M. Burbano & Barreto P., “Flies (Calliphoridae, Muscidae) and beetles (Silphidae) from human cadavers in Cali, Colombia”. Men. Inst. Oswaldo Cruz. 2002. 97: 137-137.

32. Perez, S; P. Duque & M. Wolff. “Succesional behaviour and occurrence matrix of carrion-associated artropos in the urban area of Medellin, Colombia”. J. Forensic Sci. 2005. 50 Nº 2: 1-5.

33. Oliva, A., “Una aplicación de la entomología forense moderna. Resúmenes III 16 Congreso argentino de entomología. 1995: 218.

34. Oliva, A. Insectos de interés forense de Buenos Aires (Argentina). Primera lista ilustrada y datos bionómicos.” Rev. Museo Arg. Cs. Nat. “Bernardino Rivadavia” 1997. VII, Nº 2: 13-59.

35. Oliva, A., Insects of forensic significance in Argentina. Forensic Science International. 2001. 120: 145-154.

36. Centeno, N., “Ecología y potencial riesgo sanitario de los Calliphoridae (Diptera) en un área de la provincia de Buenos Aires” Tesis Doctoral. 2003.

37. Centeno N, Maldonado, M. y Oliva A., “Seasonal patterns of Arthropods occuring on sheltered and unsheltered pig carcasses in Buenos Aires province (Argentina)”, Forensic Science International (2002) 126: 63-70.

38. Centeno, N., C. Arnillas y D. Almorza, “A Study of Diversity on Calliphoridae (Insecta: Diptera) in Hudson, Argentina”. Neotropical Entomology. 2004. 3, Nº33: 387-390.

39. Insaurralde, D. R. ; M. J. Serrano; Y. V. Martos; M. M. Tiscornia; M. B. Eyheramonho. Biodiversidad de especies de interés forense en tres localidades de las Provincias de San Juan, Jujuy y la Pampa, Argentina. Rev. Soc. Entomol. Argent. 2005. 64 (4) :.223-224.

40. Mariani, R.; G. Varela y M. Demaría. “Estudios entomológicos relacionados con las investigaciones forenses”. III Jornadas de investigación criminal. Escena del Crimen. 2006.

41. Roxana Mariani, Graciela Varela y Mariana Demaría. http://intercambios.jursoc.unlp.edu.ar/intercambios14/pdfs/aportes_producciones/Mariani_Varela_Demaria.pdf

42. Catts EP y NH Haskell: Entomología y Muerte. Una guía de procedimiento. Tienda de Joyce de impresión, Carolina del Sur. 1ª ed. 1990; 1-182.

43. Sohath Zamira Yusseff Vanegas, Entomologia Forense: Los insectos en la escena del crimen. En línea:http://www.hpchile.cl/forense/index.php?option=com_content&task=view&id=627&Itemid=2 Editado el 8 de agosto de 2008, revisado el 10 de mayo de 2012.

44. Qué es la Entomología Forense? Publicado por el: Hauck, Diana actualizado: 2010-09-15.

45. Catts EP and Haskell NH. Entomology and Death: A procedural guide. Joyce’s Print Shop, South Carolina. 1st ed. 1990: 1-182.

Es escritor, investigador y conferencista. Fue director del Instituto de Investigaciones Forenses de Bolivia y en España psiquiatra forense en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario dependiente del Ministerio de Justicia. 

Tomado de: nunezdearco.com

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