La Gaceta Jurídica

Una interpretación liberal de los bloqueos

La desobediencia civil rawlsiana

La población reaccionó contra el decreto de diciembre de 2010.

La población reaccionó contra el decreto de diciembre de 2010. Foto: Archivo - La Razón

La Gaceta Jurídica / Touraj Eghtesad

00:00 / 06 de abril de 2012

Desobediencia civil. Esta idea liberal es fundamental en mostrar que se pueden corregir los fallos de la democracia representativa (o sea burguesa) por medios alternativos. En cuanto siente que los políticos no respetan la voluntad popular, a veces durante sus mandatos enteros, la desobediencia civil sirve como medio legítimo de declaración de intereses.

Este estudio evaluará la legalidad de los bloqueos, antes de mostrar hasta qué punto son legítimos como forma de desobediencia civil, con referencia particular al intento de subir del precio de la gasolina (Decreto Supremo 748).

Aunque es tolerable en Bolivia, la posición del bloqueo dentro de la ley es problemática. El Código Penal se refiere directamente al asunto en su artículo 213: “El que por cualquier medio impidiere, perturbare o pusiere en peligro la seguridad o la regularidad de los transportes públicos por tierra, aire o agua, será sancionado con reclusión de uno a cuatro años”.

Entonces, parece que esta forma de acción directa está explícitamente prohibida por la ley. Sin embargo, la Constitución dispone en su artículo 26 que “todas las ciudadanas y los ciudadanos tienen derecho a participar libremente en la formación, ejercicio y control del poder político, directamente o por medio de sus representantes”. Si consideramos el bloqueo como medio de control directo del poder político, el artículo del Código Penal podría ser considerado inconstitucional, ya que, tradicionalmente, la mayoría de las protestas políticas en Bolivia son bloqueos.

En la práctica, no es aconsejable intervenir para parar los bloqueos, tras la desafortunada violencia policial de los acontecimientos de octubre de 2003. No obstante, el gobierno quiere penalizar a los bloqueadores aplicando al artículo 213 para poner fin a las protestas en El Alto, luego lo aceptable a propósito del tema podrá cambiar con las nuevas prácticas (1).

Más importante aún, los bloqueos reclaman una aplicación más intensa de la democracia prevista por la Constitución (cpe). El teorizador más importante del Estado liberal, John Locke, estaba consciente de las imperfecciones de su modelo. Aunque exigía el imperio de la ley, Locke dejaba la posibilidad de desobediencia civil cuando la representación parlamentaria transgrede la ley.

El artículo 20.II de la Constitución dispone que “es responsabilidad del Estado, en todos sus niveles de gobierno, la provisión de los servicios básicos a través de entidades públicas… debe responder a criterios de… tarifas equitativas… con participación y control social”. En el caso del DS748 hubo una violación explicita del artículo 20.II, de manera que el bloqueo parece ser una forma legítima de acción para defender la democracia económica.

¿Tal vez la ilegalidad de la acción del gobierno puede justificar la ilegalidad de los bloqueos también? En el mundo globalizado, los gobiernos tienden a responder a la voluntad de los mercados (las transnacionales), limitando a vecesla influencia del pueblo soberano. El bloqueo debe servir para hacer que la burocracia y el gobierno respondan a este soberano en vez de los intereses extranjeros.

Igualmente, el preámbulo de la Constitución dice que “dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal”.Entonces, por medio de bloqueos se retoma los derechos y el sistema de organización social defendido por la Constitución. Como lo dice Garzón Valdés, “el desobediente civil no pone en cuestión el sistema sociopolítico en el que actúa” (2).

En efecto, este medio sirve a acercar el Estado a la sociedad civil para dar más legitimidad a las instituciones públicas. Los bloqueos, especialmente en el caso del DS 748, sirven para garantizar el imperio de la ley a través de su violación parcial. Los bloqueos son sin duda eficaces por su alcance, y paralizar a la economía es la única manera de recibir la atención de los sectores más influyentes en la sociedad, a saber, el gobierno y el poder económico.

Ahora bien, no existen dudas sobre la eficacia de los bloqueos y su conformidad a los principios expuestos por la cpe, aunque pueden violar la ley.

En el pensamiento de Rawls, la desobediencia civil es un medio legítimo cuando se viola el principio de justicia, que sea legal o no. Considera la justicia como “imparcialidad”, es decir, la defensa de la igualdad de oportunidades y la reducción de las desigualdades (3).

La lucha contra del DS 748 se puede caracterizar de lucha contra la injusticia, porque este decreto afectó más a los pobres. La violación del principio de justicia va por la discordancia entre los intereses de los ciudadanos y las medidas tomadas por la representación parlamentaria. La define precisamente como “un acto público, no violento, consciente y político, contrario a la ley, cometido con el propósito de ocasionar un cambio en la ley o en los programas de gobierno” (4). La terminología es interesante, y necesita un análisis para ver si se puede caracterizar a los bloqueos de desobediencia civil.

Primero, es un acto público, entonces involucra a todos y se trata de la concepción pública de la justicia acordada enprincipio por todos en la posición original. Como lo hemos visto antes, los bloqueos y la oposición al DS 748 se fundan en principios formulados por la Nueva cpe, aunque es un hecho ilegal. Además, los bloqueos son actos no violentos, conformes al concepto de Rawls.

Manteniendo un aspecto pacífico, el acto tiene más legitimidad, ya que sigue defendiendo conceptos de justicia e intenta evitar divisiones dentro de la sociedad. Sin embargo, existe violencia a veces que deslegitima estos actos, que bien puede ser culpa de la violencia policial. Hay que subrayar que el principio mismo de un bloqueo es no ser violento y las derivas violentas son la culpa de actos individuales. En tercer lugar, es un acto consciente, lo que significa que está deliberado en el foro público y la gente está informada. Puedeser problemático a veces con los bloqueos, porque el pueblo puede ser manipulado.

Por otro lado, el DS 748 fue un asunto bien entendido por los manifestantes, quienes estaban informados y tenían la legitimidad de la voluntad popular. Finalmente, es unacto político, dirigido hacia la mayoría política y trata de asuntos políticos. Losbloqueos sirven para transformar el “proceso de cambio” empezado por el gobiernoen un proceso ciudadano, creando una responsabilidad del gobierno para crear más cohesión social y encontrar las mejores soluciones.

Para concluir, los límites jurídicos al bloqueo parecen pocos. LaConstitución garantiza derechos que superan la ilegalidad del bloqueo. Esta idea de legitimidad es esencial en que justifica la desobediencia civil por defender principios de justicia compartidos por el pueblo, o inscritos en la Constitución. La legalidad de los bloqueos no plantea problemas, sino que deberesponder a los criterios rawlsianos para caracterizar los de desobediencia civil.

En el caso del DS 748, el pueblo venció por el medio de los bloqueos, luego pueden estar considerados como medios eficaces y justos. A veces los bloqueos no parecen necesarios y duelen a este país, no obstante, pueden revelar la existencia de problemas sociales fundamentales y crear unidad de la nación con fin de resolverlos.

Notas

1.http://www.la-razon.com/nacional/Ministro-Gobierno-Fiscalia-detenga-bloqueadores_0_1581441940.html 2. http://www.lacasadelapaz.org/spip.php?article72 3. http://www.eumed.net/libros/2009a/501/La%20justicia%20segun%20Rawls.htm

4. http://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras22/textos2/sec_1.html

Es abogado. Artículos tomados de la Revista Nº 31del Instituto de Estudios Internacionales IDEI-Bolivia,abril de 2012.

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