La Gaceta Jurídica

La medicina legal

Los médicos forenses en Bolivia han estado muy relegados, de tal forma que lo más habitual era que cualquier médico con algún deseo de practicar la medicina legal

Medicina Forense

Medicina Forense FOTO: elsalvador.com

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Núñez de Arco*

00:00 / 20 de enero de 2016

En la investigación penal la actuación del médico forense es esencial. Él debe estar presente con el fiscal cuando se procede al levantamiento de un cadáver con muerte sospechosa o violenta, debe examinar y recoger signos externos del lugar de los hechos y determinar la hora probable de la muerte.

Posteriormente, realizar la autopsia o examen macroscópico de las tres cavidades (craneal, torácica y abdominal) y tomar muestras para su remisión a los laboratorios. Para, de acuerdo a esos resultados del laboratorio, confirmar datos de su exploración y emitir el informe final.

¿Qué es la medicina legal o forense?

Podemos empezar con la definición del maestro José Torres Torija: “Medicina legal es la aplicación de las ciencias médicas a la ilustración de los hechos investigados por la justicia”. La de Gajardo dice: “Medicina forense es el conjunto de conocimientos utilizados para estudiar y determinar diversas condiciones biológicas del hombre, considerado como sujeto de derecho” (2).

La medicina legal, según la definición del diccionario médico, es la rama de la medicina que efectúa el estudio teórico y práctico de los conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución de problemas jurídicos, administrativos (…). Es el conjunto de conocimientos médicos que sirven para ilustrar a los jueces y, en general, a los juristas en la resolución de aquellos casos del Derecho en que son precisos para un correcto enjuiciamiento de los hechos.

La medicina forense, también denominada medicina legal, jurisprudencia médica o medicina judicial, es la especialidad de la medicina que engloba toda actividad relacionada con el poder judicial. Estudia los aspectos médicos derivados de la práctica diaria de los tribunales de justicia, donde actúan como peritos. El médico especialista en el área recibe el nombre de médico legista (de latín legis) o forense, dice la enciclopedia wilkipedia.

El doctor Passaman, padre de la medicina legal en Bolivia, en 1833  tomaba en cuenta más el término jurídico cuando escribió un folleto: “Exhumaciones cadavéricas jurídicas” (3).

Rinaldo Pellegrini la definió como “la disciplina médica que se propone el estudio de la personalidad fisiológica y patológica del hombre en lo que respecta al Derecho”. El fundador galo de la medicina forense, Ambrosio Paré, dijo que “es el arte de hacer relatorios para la justicia”.

Si consideramos a algunos autores sajones, Gradwhol define la materia como “la parte de los conocimientos científicos, médicos y paramédicos, que están al servicio de la administración de la justicia”. Sydney Smith la conceptúa como “la ciencia relacionada con la dilucidación de aquellos problemas médicos que se plantea a las autoridades judiciales”.

Por último, un autor francés, el profesor Simonin, designa a la “medicina legal judicial” como “una disciplina particular que utiliza los conocimientos médicos biológicos con miras a su aplicación a resolver los problemas que plantean las autoridades penales, civiles o sociales”.

Por ello es que se insiste en las denominaciones “medicina forense”; “medicina legal” y, con una connotación más amplia,  “medicina criminológica”. También existe la denominación de medicina judicial o jurisprudencia médica, que, de alguna manera, sirve para delimitarla.

El término es utilizado de forma indiscriminada y es aceptado en todas sus acepciones, tanto que se ha confundido el término “médico forense”, pues, cabe aclarar que existe una diferencia fundamental entre el médico especialista o con maestría en medicina forense y del funcionario médico forense. Aunque ambos pueden actuar en el “foro” judicial.

En 1975, el Consejo Técnico de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de México (unam) acordó la designación de la materia como “medicina forense”. Los médicos forenses son médicos con especialidad en medicina legal y forense, quienes han obtenido un nombramiento como funcionarios del Instituto de Investigaciones Forenses y solo ellos pueden ostentar el nombre de “médico forense”, porque en ellos la Ley deposita su auxilio médico legal.

Los médicos legistas son médicos con especialidad en medicina legal y forense, quienes ejercen la medicina privada. En ese caso, deben utilizar el término de médico especialista o con maestría en medicina forense, pero NO médico forense. En algunas ocasiones puede ejercer “como” médico forense en las ciudades o pueblos en los que no existe dicho funcionario. Pero, en este caso, su firma es en “funciones de médico forense”, pero tampoco, puede adjudicarse el cargo de médico forense (4).

Hay una gran diferencia entre la medicina clínica o quirúrgica, cualquiera que sea la especialidad, y la medicina forense. Fundamentalmente porque la medicina forense no es asistencial, es evaluativa y, como dice Alfonso Quiroz Cuaron, “la medicina forense, en efecto, no se propone curar y puede, sin embargo, estudiar un problema de terapéutica; no es cirugía, ni obstetricia, ni clínica; no es física, ni química y aplica, no obstante, todas o algunas de ellas ante un caso concreto, para establecer premisas y fundar conclusiones específicas, amoldándose para ello a un sistema, siguiendo una pauta, estructurada en tal forma que permitan formular una resolución expresada en términos técnicos.”

Medicina legal

En resumen, la medicina legal, judicial o forense, denominaciones sinónimas empleadas en lengua castellana (Medical Jurisprudence o Forensic Medicine para los autores anglosajones; Gerichtliche Medizin para los germanos; Sodna Medizina para los eslavos), nació con las exigencias de la justicia y a estas exigencias –como dice Palmieri– debe quedar indisolublemente ligada, tanto por su naturaleza como por su contenido. Vino a la luz pública cuando una ley requirió taxativamente la intervención de los médicos como peritos ante los órganos de la administración a medida que el Derecho positivo se ampliaba o modificaba; se ha desarrollado a la par que éste.

Dos son los elementos que resaltan en dichas definiciones:

a) La necesidad de conocimientos clínicos y biológicos para resolver ciertos problemas jurídicos, que, de otra manera, quedarían insolubles.

b) La función doctrinal que la medicina aporta al proporcionar conocimientos de naturaleza biológica y médica al continuo desenvolverse y perfeccionarse del Derecho codificado.

Del análisis de estas definiciones se desprende, como primera conclusión, que la medicina legal tiene carácter de ciencia auxiliar del Derecho; pero auxiliar insustituible, sin el cual no se concibe una recta administración de justicia. No es una ciencia penal, ya que presta servicios a otras áreas: civil, canónica, etc.

Medicina legal es la disciplina que efectúa el estudio teórico y práctico de los conocimientos médicos, biológicos y psiquiátricos necesarios para la resolución de problemas legales (5).

“Algunos han dicho que basta ser un médico bien informado para ser un buen médico legista. Craso y peligroso error que solo se aplica para justificar la audacia y la improvisación. La medicina legal requiere de conocimientos especiales, tiene asuntos exclusivamente suyos; requiere muchos conocimientos legales y jurídicos que la mayoría de los médicos ignora o comprende mal, exige hábitos mentales propios y cierto criterio especial ajeno a la medicina corriente, que solo puede darlo el estudio, la reflexión y la observación de los problemas inherentes a esta materia” (6).

Pero, utilizar el término “legal” añadido a medicina es como dice Jouvencel: “(…) en realidad, el calificativo (...) entrecomillado ha de interpretarse como que se está remitiendo a una cuestión de ubicación, de proyección de determinados conocimientos, esto es, el foro, ya que en realidad el médico forense, cuando sea requerido por la autoridad judicial, se ha de limitar a pronunciar sobre el supuesto fáctico que se le plantee, es obvio que cuanta mayor preparación haya adquirido en su campo (especializándose o no pre- viamente) mejor; pero para nada podrá opinar en el aspecto “legal”, puesto que es el hecho y no el derecho lo que atañe a facultativo” (7).

Los médicos forenses en Bolivia

Los médicos forenses en Bolivia han estado muy relegados, de tal forma que lo más habitual era que cualquier médico con algún deseo de practicar la medicina legal o, en más de los casos, por necesidad económica se prestara a un nombramiento como médico forense. Por lo que, al perder cualificación, se perdió la importancia y respeto.

También es posible que la falta de personal vocacional hubiese permitido que cada vez disminuya su número. Actualmente, en nuestro país contamos con apenas 22 médicos forenses, más algunos otros cuyos ítems los soporta la alcaldía o prefectura del lugar, quienes no cubren las demandas poblacionales, por lo que difícilmente se les puede exigir que actúen en todos los casos en los que están obligados a actuar.

Por otro lado, no se cuenta con salas de autopsia acordes al desarrollo social, las morgues son lugares sin el mínimo cuidado y en abandono total; podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que más bien son lugar para esconder cadáveres.

Sin embargo, no siempre fue así, en la antigüedad reciente han existido personas conscientes racionales y lógicas que pensaron de otra manera y así lo legislaron, por ello se puede leer en el Anuario de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de 1893, en la página 324, una de las primeras leyes reguladoras de las funciones médico legales, quizá la primera. Ley de 4 de diciembre de 1893, promulgada por el presidente de la República Mariano Baptista, creando en todas las capitales de departamento los tribunales médicos.

Capítulo IV. Art. 17. En cada capital de departamento donde haya Tribunal Médico, habrá dos médicos forenses nombrados por el gobierno a propuesta en terna del tribunal, para los reconocimientos médico legales, y cuya dotación se asignará en el presupuesto departamental.

Había dos médicos forenses por departamento ese año, pero no fue una equivocación, dicha ley se mantuvo.

Asimismo, el Decreto Reglamentario de 26 de Febrero de 1908 dice:

Art. 1. “En cada capital de departamento habrá dos médicos forenses nombrados por el Ministerio de Justicia, para los reconocimientos médico legales. Tomarán posesión de su cargo ante los jueces de partido, sustentándose acta de esta diligencia.

Art. 2. El sueldo de los médicos forenses será el mismo que el del juez de partido respectivo”.

En la actualidad, el Instituto de Investigaciones Forenses, dependiente del Ministerio Público tiene como misión fundamental garantizar la confiablidad del análisis científico y técnico de las evidencias en los delitos perpetrados, de tal manera que contribuya a esclarecer los hechos, modos, autores y circunstancias en que se cometieron, estableciendo la verdad para y dentro del proceso penal.

La ventaja de este Instituto es que tiene la tuición y control de todos los médicos forenses, así como de psicólogos forenses, psiquiatras forenses, dentistas forenses, etc. Hecho que ha generado la concentración de este tipo de profesionales siendo los únicos calificados para realizar peritajes y valoraciones en nombre del Estado (8).

División de la medicina legal y forense

Lejos queda la discusión de si era una ciencia que debía estudiarse en medicina o Derecho. En la época actual hay una materia de Medicina Legal en las facultades de Medicina y en las facultades de Derecho y se realiza cursos de medicina forense en las facultades de Derecho y de cursos de Derecho penal y legislación del trabajo en algunas especialidades de la medicina. Hay varias universidades que incluyen la materia de medicina legal en sus facultades de Psicología.

Los problemas médico-legales se han complicado cada vez más y, dentro de la misma medicina legal, debe haber especialidades para atender las demandas judiciales de forma eficaz. Hay especialidades dentro de la misma especialidad, inherentes a la función que cumplen. Por lo que podemos hablar de:

La medicina legala) Medicina legal administrativa.

Requisitos. Médicos con formación en Derecho a nivel penal, constitucional  y procesal.

Actividades.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia