La Gaceta Jurídica

La mujer como objeto y mercancía

Detrás del brillo

La belleza es una mercancía impuesta por el mercado de consumo.

La belleza es una mercancía impuesta por el mercado de consumo. Foto: youtube.com

Amelia Peña Aguilar

00:00 / 17 de abril de 2015

En una sociedad capitalista donde absolutamente todo, desde la cara del Ché Guevara, el Papa Francisco o la Madre Teresa de Calcuta se convierten en objeto mercantil de venta masiva, no debería sorprendernos que se convierta a las mujeres en objetos de compra y venta.

Sin embargo, más que ese hecho, nos sorprende el proceso que viven las mujeres a lo largo de su vida para asumir “su” papel de objeto y venderse con el menor arrepentimiento e, incluso, sentirse orgullosas de ello, como lo hacen las modelos o las vedettes.

Nuestra muy respetada María René Galindo, activista e ideóloga de la agrupación Mujeres Creando, ejemplo de crítica social y consecuencia política, constantemente manifiesta su desacuerdo con las actividades en modelaje y elecciones de “misses”, ya que considera que estas actividades refuerzan la mirada que tiene la sociedad hacia las mujeres como un objeto.

¿Podemos detenemos a pensar lo denigrante que resulta ser visto o ser utilizado o utilizada como objeto, si entendemos “objeto” como una cosa material, inanimada, un aparato, instrumento, utensilio o herramienta?

Angélica Olavarría, Miss Bolivia Internacional,  respondiendo a los críticas de María Galindo dijo que “se debe respetar lo que uno decide hacer con su vida, siempre y cuando no afecte a los demás”.

¿Su actividad en modelaje afecta a los demás? Por supuesto que afecta y de manera exorbitantemente negativa, pero ese es un fenómeno que su actividad de miss nunca le dejará ver con claridad.

Todo lo que es diferente, extraño, extraordinario, sorprendente… lo tiene que publicar la prensa, “que los nacidos trillizos”, “que los siameses”, “que la mujer barbuda…” o, en este caso, “que la mujer bella”. En nuestro medio, como en el mundo entero, las millones de mujeres no somos consideradas “bellas” dentro del parámetro de lo que valdría para las noticias.

Leonardo Murolo, docente de la Universidad de Quilmes, Argentina dice que la belleza, es lo deseable y que el sistema vende la perfección física, pero que, para vender algo, debe asegurarse de que la mayor parte de la gente no lo tenga. Primero, es consciente de que los consumidores no se asemejan al estereotipo a alcanzar, luego, brinda los elementos necesarios para que todos crean que pueden lograrlo y es allí donde entran los medios de comunicación masiva que prefieren quedarse en vender en lugar de profundizar sobre el daño que hace a la sociedad esta mercancía llamada “belleza”.

En nuestro medio, por ejemplo, la publicidad de algunos productos nos hace creer que una puede ser la mejor mamá o la mejor profesional, para esta mercancía la clave es la belleza, expresada en frases como “la belleza y tú lo pueden todo” o “por siempre bella”.

Realmente el sistema se asegura de vender algo que no tenemos. Lo primero que las buenas madres o las buenas profesionales no tienen es tiempo, tiempo para mirarse siquiera en el espejo.

Ya hablamos en artículos anteriores cómo es que opera el sistema para convertir todo lo que ve en mercadería, pero no nos pusimos a pensar en el proceso que viven las personas individuales para convertirse en mercancía.

Los criminólogos saben que las actividades delictivas de los adolescentes y adultos encuentran su génesis en hechos traumáticos que suceden en su infancia, lo mismo ocurre con las personas que encarnan la belleza como mercancía, algunas culpan a la sociedad y sus estándares, a la forma en que éstos les afectaron para tener la imperiosa necesidad de “ser” o “tener” determinados dotes físicos para sumirse bajo las  pretensiones ajenas.

Luis López Yarto, docente de psicología la Universidad Comillas de Madrid, España, dice que, para ingresar en el mundo del espectáculo, las vedettes deben tener pechos prominentes y cinturas diminutas, labios gruesos y pómulos pronunciados, que, paradójicamente, deforman el delineado natural del rostro femenino, razón por la cual los especialistas afirman que estas mujeres sufren trastornos psicológicos agudos y padecen de patologías relacionadas con la inseguridad y con una imperiosa necesidad de aceptación.

El nivel de endorfinas (llamadas también hormonas de la alegría) que liberan las mujeres sometidas cotidianamente a la mirada del público es tan bajo que, incluso, puede generar diversas enfermedades relacionadas con la tristeza, como la depresión que afecta al sistema inmunológico, lo que lleva a otros varios padecimientos.

Los continuos sometimientos al quirófano denotan múltiples trastornos psicológicos, por lo que detrás de esos cuerpos esculturales y rostros perfectos no hay más que una imperiosa e insaciable necesidad de afecto, aceptación, inserción a grupos de pares, inseguridad y baja autoestima.

La famosa vedette venezolana Diosa Canales hizo noticia con el implante que explotó en uno de sus senos mientras practicaba “pole dance” (baile de barra), sin embargo, ninguno de sus fans escucha el grito de auxilio que llevan inmersas las reiteradas ocasiones en las que ella habla de la violación que sufrió cuando tenía apenas seis años de edad.

Esto nos hace dar cuenta que “detrás del brillo” existe una maraña de acontecimientos que marcan a las personas portadoras de la mercancía “belleza”, esto las hace víctimas y, por supuesto, cómplices de la reproducción de estereotipos que no solo afecta de manera negativa a ellas mismas, sino al conjunto de la población.

No obstante, tenemos la opción de decidir si compramos o no esa mercancía llamada “belleza”, mientras más conscientes estemos de que vivir la vida real, con menos televisión y menos internet que nos digan constantemente “como ser”, nos sentiremos más felices con lo que tenemos y con lo que somos.

Fuentes

Leonardo Murolo, “Sobre los estereotipos de belleza creados por el sistema, impuestos por los medios de comunicación y sostenidos por la sociedad”, Universidad Nacional de Quilmes, Argentina.

Diario Veloz, “¿Qué tienen en la cabeza las vedettes?”, 03-02-2011.

Es economista, egresada de Derecho y diplomada en Pedagogía para la educación superior y en Diplomacia Cultural de los Pueblos.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia