La Gaceta Jurídica

El referéndum constitucional del 21F

El próximo 21 de febrero, nuevamente Bolivia confrontará un proceso electoral. El décimo en 10 años de “proceso de cambio”, con una inversión de unos 153 millones de bolivianos destinados, esta vez, a resolver la pregunta sobre la reforma parcial de la Constitución, en concreto, del artículo 168.

Votación

Votación FOTO: reyquibolivia.blogspot.com

La Razón (Edición Impresa) / Henry A. Pinto Dávalos*

00:00 / 27 de enero de 2016

Tanto las encuestas como los comentarios del común de los ciudadanos arrojan resultados contrapuestos. Por un lado, muchos apoyan con el Sí la iniciativa de la reforma y otros, en sentido contrario, la rechazan con un No ferviente. En todo caso, lo que pretendo ahora es demostrar las falacias vertidas por algunos “constitucionalistas” que tildan el proceso del 21F de “inconstitucional” y “antidemocrático”, afirmando, incluso, que lo que se juega en el referéndum es el destino de la democracia.

En efecto, un primer elemento que debemos tomar es que la Constitución Política del Estado (cpe), como máxima norma del orden jurídico nacional, establece en su artículo 411 dos mecanismos de reforma: uno total y otro parcial; el primero, según esta norma, sucede cuando se afecta o pretende afectar la Constitución en sus “nervios sensibles” referidos a: 1. Las bases fundamentales (principios, valores); 2. Los derechos fundamentales y garantías constitucionales; 3. La primacía y reforma de la Constitución. En este caso se debe convocar a una Asamblea Constituyente, proceso que no viene al caso profundizar ya que no se trata del caso que nos toca vivir.

Así, por mandato del artículo 411 constitucional, será una reforma parcial destinada a modificar el artículo 168 que, al no afectar las cláusulas de reserva antes citadas, hace que se acomode dentro la previsión de la reforma parcial de la Constitución, siendo ese el segundo mecanismo previsto en la norma suprema.

Por ello, mal se puede decir que el proceso es “inconstitucional” o “antidemocrático”, pues éste respeta y se enmarca en la misma norma constitucional en sentido estrictamente riguroso.

A ello se debe también apuntar que el proceso de reforma parcial de la Constitución ha seguido un ritual legislativo y procedimental, ya que la Ley de Reforma a la Constitución y la consiguiente pregunta del referéndum constitucional, siguiendo el Código Procesal Constitucional y la misma Constitución, ha sido sometido a control de constitucionalidad en el Tribunal Constitucional Plurinacional (tcp), instancia que emitió la Sentencia Constitucional Plurinacional N° 0194/2015 de 29 de octubre por la que se declara la constitucionalidad de la pregunta del referéndum.

De ese modo fue sellado el debate jurídico-constitucional, más aún debido a que por el artículo 203 de la Constitución y 15 de la Ley 254 se estipula que las sentencias constitucionales son vinculantes y obligatorias. Hasta hoy, ningún detractor ha formulado demanda o denuncia internacional (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) contra la citada sentencia, porque la misma tiene la calidad de cosa juzgada constitucional.

De igual modo, cabe apuntar que muchos académicos y “constitucionalistas”, a fin de justificar históricamente su posición,  invocan con tono machacón y soberbio el discurso ante el Congreso de Angostura de 1819 del Libertador Simón Bolívar, donde él afirmó: “La continuación en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos (…), porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano el poder”.

Empero, olvidan que fue la Constitución Bolivariana de 1826 de la naciente República de Bolivia la que consagró el instituto de la “presidencia vitalicia”, siendo la única Constitución en toda nuestra historia jurídica que consagró dicha posibilidad, lo cual nos lleva a comprender la forma grosera como, a veces, puede ser manipulado el pensamiento de un gran hombre como Simón Bolívar.

Finalmente, se debe apuntar que el instituto del referéndum ha sido consagrado· ·  en Bolivia en el gobierno de Carlos Mesa Gisbert, como una forma de profundizar la democracia representativa, siendo que en la actualidad el artículo 11 de la Constitución reconoce no solo el formato de la democracia representativa, sino también de la comunitaria y de la democracia directa.

Así se establece el referéndum, la revocatoria del mandato, el control social, la iniciativa ciudadana y otras como mecanismos que consigan la posibilidad de “revocar” el mandato a un mal gobierno, mas no confundir con argumentos que, arropados en un falso tamiz de constitucionalidad, solo esconden posiciones políticas, en muchos casos reaccionarias y nostálgicas de un rancio pasado.

*    Es catedrático de Derecho Procesal Constitucional y Relaciones Internacionales (UMSS-Cochabamba.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia