La Gaceta Jurídica

Tras varios casos…

…el nuevo mecanismo legal deberá contemplar, además de las acciones preventivas características de las leyes, los elementos que garanticen el auxilio inmediato, la asistencia necesaria y el resguardo pertinente para la víctima.

La Gaceta Jurídica / Editorial

00:00 / 15 de febrero de 2013

Hace tiempo que las organizaciones de mujeres, instituciones de derechos humanos y víctimas de abuso intrafamiliar y machista de diversa índole lanzaron la advertencia de que el feminicidio estaba en ascenso en el país y que no existían acciones para prevenirlo ni instrumentos legales adecuados o actualizados.

En ese sentido, se reclamó por la introducción de esa categoría delictiva como tipificación en el Código Penal para que tenga la mayor sanción que establece la Constitución, que es la pena de cárcel de 30 años sin derecho a indulto.

En ese contexto, el tema se fue postergando con carácter de omisión, pese a la existencia de pruebas, casos y diversos estudios y balances acerca de la violencia contra la mujer que justificaban su atención inmediata y discusión legislativa. Sin embargo, se tuvo que esperar los tres lamentables recientes casos para que las instancias nacionales apuren el tratamiento de la propuesta de Ley de protección a las mujeres, que se convertirá en un mecanismo de reforma del código mencionado con la inclusión del feminicidio como delito específico y que no se tenga que ablandar el castigo con categorías judiciales como la que se señala ese abuso como “homicidio por emoción violenta”.

El pasado lunes la empresaria cruceña Lenny Flores fue víctima de 12 puñaladas por parte de Andrés Yuri Kuljis Parada, pareja de la que estaba separada por tres meses. Ese mismo día, en el caso más grave de los citados porque se llegó a la muerte, la periodista Hanalí Huaycho también fue acuchillada por su ex esposo Jorge Clavijo, de profesión policía, con el agravante de que lo hizo en presencia del hijo de ambos de apenas cinco años de edad y de que también hirió a la madre de la víctima. Además, el miércoles se conoció la denuncia de Pamela Castro, presentadora de noticias de un canal de televisión de Potosí, quien fue apuñalada en Uyuni por otro policía, el dragoneante Daniel Ángel Gutiérrez Ruiz, que es su novio.

Los casos nombrados son apenas un ejemplo de hechos de este tipo que muchas veces no son conocidos debido a que las víctimas temen por su vida si llegan a la denuncia, pues no tienen el suficiente apoyo o protección del Estado ni de las instituciones pertinentes. Debido a ello, el nuevo mecanismo legal deberá contemplar, además de las acciones preventivas características de las leyes, los elementos que garanticen el auxilio inmediato, la asistencia necesaria y el resguardo pertinente para la víctima y la sanción eficiente para los culpables de violencia intrafamiliar.

Es sabido que en varios países latinoamericanos existen leyes acerca del feminicidio, pero esto no garantiza de por sí la erradicación de ese flagelo; así se tiene el ejemplo de México, donde pese a una normativa –aunque no muy específica– se registran los niveles más altos de violencia contra las mujeres y feminicidios de la región. De igual forma, en Bolivia las cifras son altas, tomando en cuenta que no se conoce todos los casos ocurridos.

De esa forma, una nueva norma deberá tener mecanismos efectivos de aplicación inmediata y eficiente, además de alcanzar dispositivos que promuevan la denuncia, no dejen en la calle a las víctimas cuando no son dueñas de casa, no las revictimicen y prevengan los estados de estigmatización y desmoronamiento psicológico, entre otros elementos de este complicado tema.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
25 26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia