La Revista

Un Ekeko fue por el mundo con arte, fe y bolivianidad

Proyecto. Iván Orellana llevó a cuestas al personaje por Europa para agradecerle por los favores

Viajero. La pequeña deidad andina viajó muchas horas desde Bolivia y en Europa posó para la lente de Orellana en el famoso coliseo de Roma, en Italia.

Viajero. La pequeña deidad andina viajó muchas horas desde Bolivia y en Europa posó para la lente de Orellana en el famoso coliseo de Roma, en Italia. Iván Orellana.

La Razón / Liliana Aguirre / La Paz

01:43 / 31 de enero de 2013

En la Alasita de 2012, Iván Orellana y su familia compraron pasajes, pasaportes, visas y maletas con la fe de viajar por Europa; ese mismo año se cumplió el deseo y el fotógrafo decidió homenajear al dios de la abundancia, el Ekeko, llevándolo consigo.

“Era tan sólo una ilusión o un deseo hacer el viaje por Europa y aquel sueño que le pedí al Ekeko se hizo realidad cuando abordé, con toda mi familia, el avión en junio”, narró Iván Orellana Flores, quien además de ser Ingeniero de Sistemas es fotógrafo.

Orellana no dudó ni un momento y en su equipaje de mano guardó al Ekeko, su cámara de fotos y toda su ilusión para retratarlo por capitales europeas como Madrid, París, Roma,  Ginebra, Bruselas y Amsterdam, durante el mes que duró el viaje, tiempo en el que nació la posibilidad de ejecutar una presentación artística.

“La idea de este proyecto artístico se forjó porque quería agradecer al Ekeko por el deseo cumplido y bajo la inspiración que me dio la película Amelie, en la que un nomo de cerámica viaja por el mundo y es fotografiado en sitios emblemáticos de cada país que visita”, explicó Orellana.

Cultura “Para que el Ekeko no sufra daños ni se rompa, lo llevábamos en un estuche bien resguardado, tenía un cigarro para fumar y en cada destino le hacíamos los arreglos necesarios para tomarle la fotografía”, rememoró el artista, luego de destacar la riqueza de la cultura nacional.

Los mimos al dios de la abundancia dieron resultados y por segunda vez el Ekeko mostró su benevolencia e hizo que Orellana conociera muchas personas, quienes se le acercaban atraídos por la figura del hombrecillo pequeño, robusto y de yeso; cargado de los anhelos de buena fe. “Pude conocer a mucha gente de varios países que con curiosidad, susto o encantada, me preguntaba quién era ese pequeño al que llevaba conmigo”, narró. Orellana expresó haber quedado sorprendido con cómo la cultura trasciende fronteras y cómo las personas de otras latitudes pueden quedar tan impactadas y encantadas del sincretismo que presenta Bolivia.

“Una mexicana me dijo que mi proyecto de arte y fe le parecía muy interesante y al principio tenía miedo del Ekeko porque la asustaba, pero le tomó tanto cariño que hasta ahora me escribe para decirme que quedó encantada con la magia del diosecillo”.

Fotos

Religiosidad

La fe y el sincretismo andino inspiraron a Orellana para llevar adelante el proyecto de Ekeko.

Experiencia

Cultura

El viaje que realizó con el Ekeko es para Orellana una forma de dar a conocer la cultura boliviana.

Proyectos

Ideas

El fotógrafo a raíz de esta experiencia quiere seguir dando a conocer la cultura del país por medio de fotos.

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