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La Alasita se ‘descentralizó’ en domingo y se vivió en los barrios

Ritos. La población se volcó a las calles para comprar miniaturas y hacerlas bendecir

Ritual. Una marea de gente eleva sus productos para recibir bendición.

Ritual. Una marea de gente eleva sus productos para recibir bendición. José Lavayén.

La Razón (Edición Impresa) / Andrea Azcui, Miguel Vargas / La Paz

02:59 / 25 de enero de 2016

Bajo el cobijo de un sol radiante y gracias a las facilidades de estar cerca de casa en domingo, este 2016 se celebró una Alasita “descentralizada”, con puestos por todas las zonas de La Paz y El Alto. La novedad: se abrieron espacios en las paradas del Teleférico a vendedores.

Desde las 11.00 estaban instalados los puestos con las tradicionales miniaturas de Alasita en diferentes barrios de La Paz, al igual que el de las comideras que esperaban con plato paceño, choclo con queso, humintas, masitas, sándwiches y otros. Las plazas España, San Pedro y San Francisco ya tenían para esta hora centenares de comerciantes.

Calles como la 21 de Calacoto, la Av. Héctor Ormachea en Obrajes, el estadio Bolívar, la Av. Las Américas de Villa Fátima, el estadio Hernando Siles y la Av. Tejada Sorzano fueron cortadas por los comerciantes que tomaron las vías para la venta.

“Hay casitas, edificios, negocios, gallos y gallinas para tener pareja y monos, pues es el año del mono (según el horóscopo chino). Los costos varían según el material, en las casas tenemos desde 50 hasta 250”, indica Rosario Mallea del sector 20 de Enero del Campo Ferial Bicentenario.

Billetes dorados de 100 dólares en cartón, así como gallos dorados que —según una vendedora— son para atraer buenos partidos, estaban en oferta junto a certificados de buena salud, diplomas de prácticamente toda las carreras, títulos de bachiller, libretas, pasaportes, objetos en plata. Empresas como Mutual La Primera o el condominio Puerto Esmeralda de Santa Cruz aprovecharon para regalar miniaturas relacionadas a su rubro. La Alcaldía repartió libros escolares y su periodiquito. Mi Teleférico también repartió su publicación.

Este año se sumaron como plataforma para celebrar esta tradición, las estaciones de Mi Teleférico. En la Estación Central Taypi Uta de la Línea Roja se realizó el acto central con la presencia del gerente ejecutivo de Mi Teleférico, César Dockweiler; Javier Escalier, del Ministerio de Culturas; el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, y otros funcionarios, además de las candidatas a Reina del Carnaval 2016. Si bien no hubo mucha afluencia de público, destacó la participación del Centro Cultural Los Olvidados con música carnavalera y danza.

A mediodía, las personas adquirían apresuradas todos los objetos en miniatura que representan sus deseos para este año. “He comprado todo lo que necesita una familia: una casa, un auto, un contrato de trabajo y plata, con la esperanza de que todo se materialice”, comentó Igor Vedia, un hombre de 35 años.

La tradición manda que luego de la compra se debe sahumar lo adquirido. Como novedad se vendieron los taris, cuadrados de awayo de 30 x 30 cm. “Todo lo que te compres tienes que envolver siempre en el awayo para que se cumpla, no se maneja en bolsita; acá envuelves, te lo ch’allan y te lo bendicen”, explicó la vendedora Virginia Marca.

Las filas para el sahumerio eran largas, pero la gente esperaba con rostros ilusionados.  “Este año quiero mi casa: he comprado terreno, planos, material de construcción, una casita y título de propiedad para que el Ekeko me traiga”, contó Cristina Quispe.

“En el espacio exterior se abre una brecha a mediodía de donde salen las buenas energías por eso hay que comprar antes de esta hora y saumar a las 12.00”, expresó el yatiri César Intipampa”. “Se usa flores, incienso, canela molida, azúcar, vino, alcohol, coca y es necesario que haya humo para alabar a la abundancia”.

Acto seguido, en varios de los atrios de las iglesias —todas abiertas ayer a mediodía para la misa dominical— la gente se acercó en masa —como en los templos de San Francisco, San Pedro y la Catedral— para recibir agua bendita que se repartía con flores empapadas en baldes por sacerdotes, sacristanes y laicos.

Apuntes de la fiesta

Tráfico

A pesar de que se anunció de que no habría cierre de vías, los vendedores se apropiaron de varias calles.

Precios

Los compradores notaron el alza de precios: fajos de un millón de dólares se ven-dían en Bs 100.

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