- Publicidad
-
Documento sin título -
Lo más
-
Morales y Maduro aplazan para mañana la firma de los acuerdos bilaterales
-
Gobierno dice que invertirá más que la NAS en lucha antidroga
-
Argentinos celebran con megaevento su fiesta patria y 10 años de kirchnerismo
-
1-2. Robben le da la 'Champions' al Bayern con un gol al filo del 90
-
Nicolás Maduro inició agenda bilateral en Bolivia
-
Horacio José Chiorazzo: ‘La camiseta de Bolívar es la que más quiero’
-
El Tigre asegura continuidad de sus principales figuras
-
Policía halla joyas al interior de la Iglesia de Copacabana
-
Miguel Portugal: ‘Me quedo con el apoyo de mis jugadores’
-
El terremoto en el mar de Ojotsk se sintió en Moscú, a 10.000 km de epicentro
Suplementos
© LA RAZON - 2013
Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia
Hiroyuki Akimoto destaca con el folklore boliviano
Cuando Hiroyuki Akimoto llegó a Bolivia hace 12 años, apenas hablaba castellano. Ahora, no sólo conversa con fluidez; canta en el grupo folklórico Anata Boliviano, gracias al cual recibió un reconocimiento del Gobierno japonés.
Grupo. Akimoto (guitarra) posa junto al embajador (centro) y el grupo. Alejandro Álvarez
La Razón (Edición impresa) / Jorge Soruco / La Paz
00:30 / 29 de noviembre de 2012
“Entré en contacto con la música folklórica boliviana cuando tenía 18 años, en la universidad. Me gustó mucho por la variedad de ritmos y por lo unificadora que es. No es exclusiva de un solo grupo social, raza o estatus económico. Todos los que la escuchan, la bailan”, recordó el también guitarrista y compositor japonés en una conversación con La Razón.
Como prueba de ello, describió un concierto que realizó en Japón en 2011, en el cual una anciana de 80 años se puso a bailar al ritmo de las composiciones de saya. El músico actuó el martes en la noche junto con sus compañeros de grupo tras el acto de entrega del reconocimiento del Gobierno, efectuado por el embajador de Japón, Hidehiro Tsubaki.
Con sus compañeros Héctor Terrazas, Gustavo Venegas, Franco Valdez y Eduardo Troncoso, Akimoto interpretó algunas piezas del repertorio de la agrupación —en castellano y japonés— y temas de compositores nacionales como Jilguero de Alfredo Domínguez y Llorando se fue de los hermanos Hermosa, esta pieza a pedido de la audiencia.
El público, personal de la embajada y de la Sociedad Japonesa en La Paz, respondieron con coros y aplausos. También tocaron Minibús, compuesta por el charanguista japonés Kenichi Kuwabara, quien se inspiró en el transporte público paceño y que intervino también la noche del martes. El embajador Tsubaki destacó la valentía de Akimoto y el talento que demostró desde la creación de Anata Bolivia, en 2005.
La agrupación llevó a cabo dos giras en Japón y en Europa. Hasta la fecha publicaron cuatro discos, los cuales pueden adquirirse en las tiendas de Discolandia. El músico reconoció que el homenaje es un impulso a su carrera, afectada en los últimos años por el monopolio que tiene la morenada en el país. Mas Akimoto sigue comprometido con su música y sus compañeros.
Etiquetas
Músico