La Revista

‘Cantinflas’: entre lo cursi y lo sublime

Es una película exquisita en cuanto a dirección de arte y fotografía, mientras el relato es sencillo, con saltos temporales que hacen guiños al filme Chaplin (1992).

La Razón (Edición Impresa) / Miguel Vargas S. / La Paz

00:02 / 18 de septiembre de 2014

La fama de los mexicanos para el melodrama es legendaria, y en Cantinflas, toca su máximo esplendor. Este cóctel evocador —dirigido por Sebastián del Amo— lleva de la risa al llanto y del lujo de Hollywood a las populares carpas en las que nació la leyenda de Mario Moreno.

Desde los créditos iniciales, la cinta es un homenaje a la memoria, que además luce la gran calidad y capacidad de producción mexicana. Es una película exquisita en cuanto a dirección de arte y fotografía, mientras el relato es sencillo, con saltos temporales que hacen guiños al filme Chaplin (1992).

Sin animarse a escarbar demasiado en la vida del actor y productor mexicano Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes (1911-1993), la cinta opta por darle el toque de identidad latina al glamour de Hollywood; tanto así que la uruguaya Bárbara Mori encarna sin reparos a Liz Taylor y las actuales estrellas mexicanas dan vida a sus pares —locales y de Estados Unidos— del siglo pasado.

¿La cinta es cursi? En su mayoría sí, pero despega en instantes mágicos con escenas como la transformación del actor en el personaje, gracias al vestuario, y se sostiene como propuesta narrativa gracias al actor español Óscar Jaenada, que regala un Cantinflas inolvidable.

Miguel Vargas es periodista.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia