La Revista

‘Morales’ y las postales negadas

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Bajo H. / La Paz

01:50 / 06 de junio de 2015

Morales” de Diego Aramburo (Kiknteatr Teatro) cae en los estereotipos que intenta negar. Un texto endeble, un elenco acelerado y sobreactuado, una nula dirección actoral y una puesta en escena simplona y arrítmica desembocan en efectismo puro (mal endémico). La carga (auto)crítica y “provocadora” se ahoga; pesa lo superficial y epidérmico; lo reaccionario y vulgar.

Aramburo peca de “arguediano” (¿aún?): la historia de Jorge, que es la de toda nuestra historia, transmuta desde la casa grande a la casa del padre sordo, la “buena” familia y sus prestes. La reflexión metateatral toca otro lugar común: el teatrero-líder ególatra y soberbio.

La Bolivia de Morales llega para decirnos que vivimos en un eterno proceso de cambio, en un fracaso y rechazo constante, en una autoestima enana, en una incapacidad para amar, en un silencio permanente y corrupto. ¿No han sido estas postales negadas ya superadas? De la Bolivia enferma, Aramburo nos lleva a la del “síndrome del miembro fantasma”: sentimos lo que ya no está. ¿Es “alternativo” decir mil veces la palabra “mierda” y “este país”? El falso transgresor se queda en el (anti)panfleto, en la moralidad paternalista y machista que supuestamente critica. Desde la ventana, la memoria sirve para olvidar(te) tanta “desnudez”.

Ricardo Bajo es periodista.

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