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‘Unicornio’, la forja de un rebelde

Unicornio —proyectada el jueves 27 en el Multicine con una audiencia “shockeada” por un final duro e imprevisible— es un western con guiños a Vuelve Sebastiana; es la fuga, goce, captura y castigo de un personaje que viene a simbolizar a todos los perseguidos, enclaustrados, silenciados y humillados (sea por la sinrazón que sea).

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Bajo H. / La Paz

02:21 / 03 de abril de 2014

Unicornio es la película (cortometraje) más atrevida, “imposible” y personal de Rodrigo Bellott. Es una dura metáfora sobre el amor, la soledad, el miedo y la lucha por la libertad.  Protagonizada por el actor estadounidense Doug Porter y el descubrimiento gratísimo y prometedor del cruceño Erick Robles (junto a dos fijos de Bellott: Arturo Lora y Lorena Sugier), la obra narra con poderosa fuerza visual (y pocas palabras) la historia de un menonita en Santa Cruz y su pelea por la libertad (sexual).

Unicornio —proyectada el jueves 27 en el Multicine con una audiencia “shockeada” por un final duro e imprevisible— es un western con guiños a Vuelve Sebastiana; es la fuga, goce, captura y castigo de un personaje que viene a simbolizar a todos los perseguidos, enclaustrados, silenciados y humillados (sea por la sinrazón que sea).

Es una historia universal rodada con cariño (pocas veces las escenas de sexo —entre hombres— fueron rodadas con tanto mimo, ternura y “realismo”); con sumo cuidado a la hora de colocar la cámara y elegir (acertadamente) cada plano. Una vez prendidas las luces, queda la impresión de que la historia daba para un largometraje. Es urgente y vital que Unicornio sea difundida más allá de un pase fugaz por una sala de cine.

Ricardo Bajo es periodista.

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