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¿Estamos preparados?

Representantes de otros cantantes surcoreanos, ¿se animarán a traer a sus artistas al país con esta falta de seriedad y poco profesionalismo? ¿De quién fue la culpa?

La Razón (Edición Impresa) / Ana María Ramírez / La Paz

02:10 / 17 de octubre de 2014

Se generó mucha expectativa por la llegada del cantante, actor y modelo surcoreano Park Jung Min. Se dijo que era una puerta para que más estrellas del K-pop vengan a Bolivia. El concierto previsto para las 20.00 del miércoles 15 fue a las 00.30 del jueves 16 por imponderables, según la empresa organizadora Yamato.

Desde la mañana del miércoles miles de fanáticos, en su mayoría jovencitas de entre 12 y 25 años, acudieron el Teatro al Aire Libre. Pasaron las horas, el frío era más intenso y los fans se desesperaban: las puertas y boletería no se abrían y nadie decía nada.

A las 22.45 el cantante llegó para la prueba de sonido entre gritos de los seguidores que quedaban, ya que la mayoría se fue cansada de esperar y revendió sus entradas. Media hora después, la gente ingresó al teatro y pasada la medianoche el artista salió al escenario y se disculpó. A pesar de todo, los fans nunca dejaron de apoyarlo.

Episodios como éste hacen pensar si realmente las empresas de entretenimiento del país están preparadas para recibir a estos artistas. El show no cumplió con todo lo prometido a los fans, quienes aseguran que fueron estafados. La empresa no se disculpó ni dio explicaciones claras. Representantes de otros cantantes surcoreanos, ¿se animarán a traer a sus artistas al país con esta falta de seriedad y poco profesionalismo? ¿De quién fue la culpa?

Ana María Ramírez es periodista.

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