La Revista

El salvador, la víctima y el perseguidor

La Razón (Edición Impresa) / Liliana Aguirre

02:34 / 23 de abril de 2016

El conserje llegó con un olor a diarios remojados, descoloridos y olvidados, tal como sus personajes. El tiempo se detiene en tres sujetos en el texto del Nobel británico Harold Pinter, que crea una reflexión filosófica y psicológica sobre las relaciones humanas.

En la obra dirigida por Fernando Arze y estrenada en el Teatro Nuna, Davies, interpretado por José Marcelo Quiroga, es una muestra de la pobreza de espíritu, alguien que hurga entre sus recuerdos y viejas glorias como un vagabundo en la basura. Racista y neurótico, se siente la eterna víctima; apesta a oportunismo y miseria. Quiroga logra hacerse uno con su personaje; lleva un cabello descuidado, ropa mugrienta y mocos que sopla naturalmente.

Aston, el salvador al que no le importa sacrificarse y tiene la necesidad de dar y dar. Ingenuidad y un evidente desequilibrio psicológico se ven en el semblante de Luis Caballero: sabe sostener la mirada enajenada y la voz cálida, pero vacía.

Mick es el tirano, violento, perseguidor y manipulador. Fernando Botello crece ni bien entra en la escena: es feroz, fuerte, seguro y muestra el mundo interior de su personaje. El trabajo actoral es la base de esta puesta, en que la dirección consigue que la tensión entre los tres se mantenga, en un triángulo de poderes.

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