La Revista

Recuperan dos lienzos sustraídos hace 13 años

EEUU. Los cuadros de los siglos XVII y XVIII llegarán al país hasta abril

La Razón (Edición Impresa) / Elisa Medrano / La Paz

00:00 / 22 de febrero de 2015

Hace 13 años que los sustrajeron de Bolivia, pero ya están cerca de volver a su casa. Los lienzos Huida a Egipto y Virgen de la Candelaria, robados en junio de 2002 junto a otras diez piezas de la iglesia San Martín de la ciudad de Potosí, fueron recuperados en Estados Unidos.

La buena voluntad de Richard y Roberta Huber, importantes coleccionistas estadounidenses y quienes compraron los retratos de una galería de arte privada en San Pablo, Brasil, hará posible su retorno al país.

Esta pareja no solo pagó por los cuadros sino que erogó un monto de dinero, que no fue revelado, para su restauración. La reparación fue encargada a dos conservadores estadounidenses de arte colonial andino del Museo de Brooklyn de Nueva York, la ciudad donde habitan.

El lienzo denominado Huida a Egipto data del siglo XVII, mientras que el llamado Virgen de la Candelaria es del siglo XVIII. Ambos son de estilo barroco, con la especialidad de pintura de caballete. La técnica es al óleo y son de autores anónimos.

Esas personas de “buen corazón”, como las describe la cónsul general de Bolivia en Nueva York, Jessica Jordan, contactada vía teléfono por La Razón, no piden una compensación monetaria para devolver los óleos.

Los Huber son importantes coleccionistas de su país. Además, Roberta es una autoridad en el mundo de historiadores de arte colonial latinoamericano en Estados Unidos.

“Esto será una donación”, asegura Iván Rebolledo, presidente del directorio de la Cámara de Comercio Boliviana Americana. Él fue el nexo entre los coleccionistas y el Gobierno boliviano, y el promotor de la devolución de los cuadros a Bolivia.

Esta pareja, aseguró, es muy entregada al arte y a la cultura, y son “muy querendones de Bolivia, muy conocedores de la cultura folklórica y cultural de nuestro país”.

Los lienzos fueron robados del templo-museo San Martín de Potosí el 20 de junio de 2002, según reportó el entonces Viceministerio de Cultura, actual ministerio del sector.

Además de los cuadros Virgen de la Candelaria y Huida a Egipto, también fueron sustraídos Presentación del Niño Jesús al templo, Adoración de los Reyes Magos, Circuncisión del Niño Jesús, Adoración de los pastores, Desposorios de la Virgen y San José, Arcángel San Miguel, Ángel de la Guarda, La Dolorosa, San José en su taller de carpintería y La Sagrada Familia.

Se solicitó ante la Policía Internacional (Interpol) que incluya las obras en la lista de patrimonios robados.

Tras una investigación y un proceso judicial, tres personas fueron condenadas, en 2005, a 13 años de cárcel por el robo de los 12 retratos.

Entretanto, los Huber compraron los cuadros de una Galería de Arte en San Pablo (Brasil), aproximadamente en 2004. Ellos tienen los comprobantes de pago que certifican que los adquirieron de manera lícita, por lo que legalmente no están obligados a devolverlos a Bolivia. “Ellos pueden quedarse con los cuadros, nos los podrían vender, pero han decidido que regresen al país”, afirmó Rebolledo.

Jordan precisó que la condición de la pareja para hacer la entrega es que estas obras estén en un lugar seguro y no sean robadas otra vez.Tras adquirirlos, los Huber mandaron a restaurar los retratos porque estaban “en pésimas condiciones”, dijo Rebolledo. Además encargaron que se realicen reproducciones de los marcos, similares a los de esa época.

“Restaurar un cuadro del tamaño que tienen, por un centro tan especializado y conocido mundialmente, como es el Museo de Brooklyn, es un emprendimiento bastante caro”, se limitó a explicar, respecto a la cifra erogada por los propietarios.

Los lienzos estuvieron expuestos en el museo privado de los Huber. Sin embargo, debido a que su colección es muy importante, solían prestarlos a museos de Estados Unidos para diferentes exposiciones.

Fue precisamente a finales de 2012 y principios de 2013 que la galería de arte de Filadelfia se prestó esa serie y la exhibió durante un año.

Según Rebolledo, cuando un museo recibe cuadros y otros objetos, por razones de seguridad y motivos legales, los compara con una lista de la Interpol de retratos y propiedad cultural que fueron robados.

De esa comparación surgieron sospechas de que dos cuadros sustraídos en Bolivia estaban en esa nómina, por lo que el repositorio informó a los coleccionistas, quienes, a su vez, se contactaron con sus abogados, quienes les explicaron que la adquisición en San Pablo fue legal y que las obras eran de su propiedad.

No obstante, Richard Huber, que es amigo de la Cámara de Comercio Boliviano-Americana, se comunicó con Rebolledo a comienzos del año pasado. En los encuentros que sostuvo con dicha institución le sugirieron devolver los cuadros a Bolivia.

“Fue una idea que él inmediatamente abrazó y le interesó, porque es un hombre muy sensible al arte y me autorizó a realizar las consultas preliminares a las autoridades bolivianas”, manifestó. Así fue como Rebolledo se comunicó, a mediados de 2014, con el Ministerio de Culturas y con el Consulado en Nueva York.

Jordan complementó que desde que se hizo cargo del Consulado, en mayo del pasado año, se entrevistó con la pareja y entró en confianza con ellos. Luego se contactó con la Cancillería, el Ministerio de Culturas y la Vicepresidencia, que enviaron la documentación sobre los lienzos.

En diciembre del pasado año, informó Rebolledo, a invitación de la Cámara de Comercio, el vicepresidente Álvaro García Linera visitó a los propietarios de los retratos, a quienes agradeció por la decisión de retornarlos “al pueblo de Bolivia”.

Y el momento para que los lienzos puedan volver al país está cerca. Jordan estima que ello puede ser posible hasta mediados de marzo, en tanto que Rebolledo señala como plazo máximo hasta mediados de abril.

Ambos ultiman los detalles para que una misión, integrada por los Huber y miembros de la Cámara de Comercio, lleguen a Bolivia para entregar los cuadros personalmente al presidente Evo Morales.

“Va a ser un momento bastante importante para nosotros, poder hacer esta entrega de los cuadros, porque creo que los bolivianos debemos comenzar a recuperar todo lo que se nos fue robado”, manifestó la Cónsul.

Mientras tanto los retratos todavía están en la vivienda de los Huber porque, según Jordan, “es el único lugar donde pueden estar bien cuidados, porque son antiguos y deben estar en ambientes adecuados”.

El 21 de diciembre de 2014, durante la ceremonia de curación de la Illa del Ekeko en la Isla del Sol, el presidente Morales pidió repatriar cerca de 40.000 bienes culturales repartidos en el mundo y solicitó a sus embajadores trabajar para recuperarlos.

La Illa volvió a Bolivia tras 156 años de haber sido sustraída por el arqueólogo suizo Johann von Tschudi. El Gobierno realizó las gestiones.

La decisiva labor de  la Cámara

Destacado

La Cámara de Comercio Boliviano Americana, de Nueva York, jugó un rol importante en la recuperación de los cuadros.ObjetivoSu misión no es propiamente la de promover la cultura, sino, más bien, es promover la inversión privada en Bolivia, en minería y otros.Decisión

Richard Huber, uno de los coleccionistas, es amigo de la Cámara y del presidente del directorio de la entidad, Iván Rebolledo.

‘Existe mucho patrimonio  boliviano fuera del país’

Jessica Jordan

La Cónsul General de Bolivia en Nueva York fue contactada vía teléfono por La Razón y considera que tras el retorno a Bolivia de la Illa del Ekeko, estos dos lienzos serán parte del patrimonio más importante que fue recuperado para el país. Actualmente realiza los trámites finales para que estas obras sean entregadas al presidente Evo Morales.

— ¿Cómo se recuperaron estos lienzos?

— Esta recuperación fue posible gracias a la buena voluntad de las personas que tenían los cuadros y que se comunicaron con el Consulado, a través de la Cámara de Comercio de Bolivia en Nueva York, de su presidente, Iván Revolledo. Ahora estamos haciendo las gestiones con el Gobierno para que puedan regresar seguros a casa.

— ¿Qué trámite se tiene que seguir para repatriarlos?

— Como los cuadros pertenecen a Bolivia no se necesita hacer ningún trámite. Lo único es que hay que comunicarse con el Departamento de Estado para que sepa que hemos encontrado los lienzos y que están regresando al país, y tenemos que informar a la Policía Internacional (Interpol) para que los retire de la lista de artes robados.

— ¿Cómo los encontraron?

— Las personas que tenían los cuadros son coleccionistas y ellos los habían adquirido en Brasil y los museos en Nueva York. Siempre les piden prestados sus lienzos para exposiciones y cuando los dueños dieron la lista que tenían, encontraron que dos cuadros estaban en una lista de la Interpol. Entonces, ellos buscaron la forma de contactarse con nosotros. Agradecemos a estas personas porque nadie les obliga a devolverlos, pero ellos son amantes de la cultura boliviana y por eso los retornan al país.

— ¿Es un hallazgo muy importante para Bolivia?

— Es muy remoto también, porque es muy raro que quieran devolverlos, porque aparte del valor histórico tienen un valor económico bastante alto, porque esos cuadros han sido restaurados por especialistas.

— ¿Es el segundo patrimonio importante que se recupera después de la Illa del Ekeko?

— Exactamente y tenemos que comenzar a trabajar todos los consulados, las embajadas, en todas partes del mundo, porque existe mucho patrimonio boliviano que está fuera de nuestro país, se han robado mucha historia de nuestras manos y estamos yendo por buen camino.

— ¿Los dueños quieren alguna compensación?

— Lo están haciendo de corazón, porque son amantes de nuestro país, de nuestra cultura y de la historia boliviana. Están encantadísimos de devolver los cuadros con la condición de que estén en un lugar seguro y que no sean robados otra vez.

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