Cultura

Fallece Carlos Gené, quien hizo del teatro una oración

“Murió uno de los hombres que grabó a fuego su nombre en el teatro argentino durante décadas”, escribió ayer el diario Clarín de Buenos Aires al dar la noticia. Juan Carlos Gené tenía 82 años y acababa, en 2011, de montar un aplaudido Hamlet. 

Bodas de sangre. Juan Carlos Gené y Verónica Oddó, en 2010.

Bodas de sangre. Juan Carlos Gené y Verónica Oddó, en 2010.

La Razón / Mabel Franco / La Paz

00:53 / 01 de febrero de 2012

En su país, durante la década de los 60, desarrolló intensa actividad teatral. Dirigió la revista Máscara, llevó a la televisión precisamente Hamlet, el clásico shakespeariano, y encabezó el gremio. Su voz se alzó contra la dictadura, lo que derivó en su exilio en Venezuela (1977), país que le acogió y desde el que Gené aportó al teatro latinoamericano, hasta su retorno a Argentina en 1993.

En esa su estancia en Caracas formó el Grupo Actoral 80 (GA80), del que llegó a ser parte integrante el boliviano Carlos Cordero Carraffa. También, junto al español Luis Molina, creó el Celcit (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral), que hoy tiene filiales en varios países del mundo. En Bolivia llegó a funcionar, lo encabezó Cordero, en los años 90, cuando se produjo obras y se publicó un anuario de la actividad teatral en el país.

Frase. “Hay una frase de él que no olvido”, dice Cordero y cita: “El teatro es una forma de oración para tratar de entender el sentido mistérico de la vida”. Y “realmente, este hombre hizo del teatro un medio para reflexionar”.

Lo que supo transmitir a sus alumnos, afirma el boliviano, que, como actor que viajó con el GA80 por Europa y América Latina, llegó a conocer y apreciar al maestro. “Él dedicó su vida a explotar lo mejor del teatro a través del trabajo de los actores”, añade, mientras se apresta a tomar contacto con los amigos que el teatrista argentino supo reunir.

Las condolencias de Cordero, como de muchos otros teatristas, habrán llegado ayer a manos de Hernán Gené, el hijo, también actor, director y pedagogo, que cultiva el clown en España. 

Algunas de las obras de Gené, que se citan como emblemáticas, son El herrero y el diablo (1955), Se acabó la diversión (1967), Golpes a mi puerta (1985) —que Celcit Bolivia puso en escena en 1992, en La Paz—, El sueño y la vigilia (1992) y Todo verde y un árbol lila (2007). Habrá que sumar Bodas de sangre (2010) y Hamlet (2011).

Sobre la obra de Shakespeare, hablada en porteño, Gené aludió a la palabra “destino”: “No es algo que yo produje ni intenté, fue una circunstancia profesional a la que me entregué con muchísimo entusiasmo hasta el agotamiento”. La motivación “que tengo es esta especie de fraternidad con Hamlet desde hace muchos años. Su grandeza, misterio, pequeñez, contradicciones, las extravagancias del texto, todo eso me inspira ternura”. Como actor “tampoco fue mi proyecto: nunca creí ser el actor apropiado para ser Hamlet”. Pero lo hizo y la reacción de público y crítica fue positiva: “Es una obra sumamente completa, con buenos vestuarios, escenografías, música en vivo, muy buenas actuaciones y, por sobre todo, la mano maestra de Juan Carlos Gené”, escribió Martín Fernández Tojo (enescenahoy.com).

Lorca. Con la puesta en escena del clásico de García Lorca, la crítica argentina se deshizo en elogios. La obra, subtitulada Un cuento para cuatro actores, mezcla Bodas de sangre con las vivencias personales del director,  de manera fluida y emotiva, “con soltura y sensibilidad”. 

“Asiduo visitante de la poética de Lorca, Gené versionó en Bodas de Sangre (un cuento para cuatro actores) por primera vez, prácticamente íntegro, un texto destinado para teatro por el poeta granadino. Con licencias, claro, logró en escena un entramado de singular potencia solventado con fragmentos de su historia personal. Esta reescritura de Bodas de sangre es un conmovedor tejido teatral que recrea en escena la sabiduría de un artificio anudado a la memoria”, estampó Juanjo Santillán en el diario Clarín.

‘Estuve hace tan poco con él’

Conmovido quedó ayer Carlos Cordero, al enterarse de la muerte de quien fue su maestro, director y amigo, Juan Carlos Gené. “Lo conocí a fines de los 70, en Venezuela. Fui su alumno y, con el GA80, actué bajo sus órdenes, como tantos actores latinoamericanos”.

Gené “hizo del teatro una integración de culturas y, en lo personal, le agradezco muchas cosas, por ejemplo, que con el trabajo que me dio, me permitió viajar e incluso estudiar en la universidad venezolana”. Hace menos de un año “lo visité en Argentina y nos tomamos una foto”. En la imagen, el teatrista se apoya en un bastón y mira a la cámara, como hace su compañera, la actriz chilena Verónica Oddó.

El director, dramaturgo, actor, maestro —que llegó a dirigir el teatro San Martín— había abierto una pequeña sala en la calle Moreno, “cerca de la Casa Rosada” y del teatro que tiene el Celcit en Buenos Aires, precisa Cordero. Allí presentó “con gran éxito el homenaje a Lorca (Bodas de sangre)”, como hizo luego con Hamlet, “en el teatro Alvear, en plena calle Corrientes, que no es poco decir”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia