Cultura

‘Me preguntaron qué artista universal tiene Bolivia, y no se me ocurrió nada’

María La Placa. La artista boliviana retornó al país después de siete años para pasar un tiempo con su familia. Además, aprovechó su visita para traer una serie de 15 dibujos titulada Diadorim, que se expone en Artespacio CAF (Av. Arce 2915). “Son dibujos en distintos papeles y que están superpuestos en capas y tienen distintas texturas”, explica la pintora, quien considera, además, que los colores de La Paz (“sus montañas, el cielo, las nubes, la luz...”) inspiran mucho a cualquier artista.

Creadora. La música es otra de las pasiones artísticas de María la Placa; fue profesora particular de piano.

Creadora. La música es otra de las pasiones artísticas de María la Placa; fue profesora particular de piano. Foto: Gianinna La Placa

La Razón / Willy Camacho

00:00 / 12 de febrero de 2012

— ¿Fue determinante ser parte de una familia de artistas para que se dedicara a lo mismo?

— Influyó, sí, positivamente. Ver que algo funciona, y bien, ver contentas a las personas que lo hacen, hace que te lances, más aún si tienes el apoyo de tus padres. Eso, aunque el medio te diga “cuidado el artista se muere de hambre”, pues uno ve que no es así, pese a que sí hay momentos duros para un artista.

— ¿Quién influyó más en su desarrollo artístico?

— Mi madre fue una gran influencia; mi padre directamente por ser pintor, pero ella me proporcionó todo lo que necesitaba para desallorarme como artista, el material, el interés, el estar a mi lado... Ella es música, toda esa parte me ha ayudado muchísimo. En algún momento de mi vida he tenido que decidir entre la música y las artes plásticas, me he volcado por la segunda. Entonces, mis dos padres han sido gran influencia, pero sobre todo mi madre por su presencia.

— ¿Cómo es el mercado del arte en Barcelona?

— Para vender un cuadro en buen precio tienes que tener “nombre” (fama), no lo vendes porque sea bonito, el concepto del europeo es la inversión. Las galerías no son como aquí. En Europa, o por lo menos en Barcelona, toman cinco artistas, digamos, y los representan durante dos años, sólo exponen y venden obras de ellos. Entonces, las galerías van al comprador, no esperan que alguien entre; la gente entra, sí, pero para mirar, no para comprar, porque las galerías ya tienen sus compradores, ellas trabajan para los compradores, no para el artista.

— ¿Qué necesita Bolivia para ingresar al circuito o sistema internacional del arte?

— A mí me preguntaron en Barcelona qué artista universal tiene Bolivia, y no se me ocurría nada, lamentablemente, y al final dije que la lambada es de origen boliviano, o sea, Llorando se fue. Entonces, lo que nos falta es proyectarnos al exterior. Bolivia está viviendo en su propio caldo, tenemos nuestro pequeño mercado y listo. No es que tengamos que pintar como lo hacen en Europa, sino muy localmente, pero proyectado hacia el mundo, con un mensaje universal que tenga validez.

— También necesitamos que nos visiten artistas...

— No es tan importante que venga gente de afuera, sino que nosotros salgamos y mostremos nuestra arte, pero no sólo para llenar currículum. Yo veo muchos artistas que salen y exponen en galerías de cuarta, en los alrededores de Barcelona, y luego vuelven y anuncian con bombos y platillos que expusieron en Europa. Hay que ser honestos. Y no hay que salir con la bandera de “soy boliviano”; ya está superado esto de las nacionalidades, hay que universalizarse. Hay gente famosa que nadie sabe de dónde es, pero su arte gusta y es conocida porque tiene un mensaje universal.

— ¿Se puede vivir sólo del arte?

— Creo que el artista debe tener otra cosa, una alternativa para generar recursos económicos, de modo que no tenga que vender su arte ni ponerlo al servicio de la moda para sustentarse, porque si pretendes vivir de tu arte, te transformas en un comerciante, en un artesano. Si realmente amas el arte, tienes que tener un medio de vida que no tenga que ver con el arte, para que éste no se prostituya. Eso es lo más sano, a mi juicio.

Perfil

Nombre: María La Placa Nació: 1-1-1962 Profesión: Artista plástica

Tiene doble personalidadSu padre es el destacado pintor Alfredo La Placa y su madre es la pianista y pedagoga Litta Haus. Todos en su familia, gracias a la influerncia materna, son “profesores de piano”.

Al terminar el colegio estudió dibujo en la Volks University, en Utrecht, Holanda, y Diseño de Modas en el Technical Institute de ese país. Actualmente reside en Barcelona, donde dirige una empresa online bajo un alter ego, Berenice Bercelli, que vende diversos productos con dibujos realizados por La Placa.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia