La Revista

El libro de todos los días

El libro es celoso, nos quiere para él, todo el rato, solitos, hasta la última página. Y los mundos que nos ofrece son adictivos. Leer cuesta, cultivarse para ser más libres requiere esfuerzo y compromiso.

La Razón / Ricardo Bajo H.

02:02 / 11 de octubre de 2013

Sostiene Álvaro García Linera que los bolivianos leemos poco, que no somos una nación de grandes lectores. Las razones son muchas y vienen de lejos, como los cantores. Y no me hablen de plata; lo que necesitamos es amor y disciplina. No es fácil apagar la tele. El libro tiene muchos “enemigos”: la pareja, la familia más cercana, los amigos, la “caja tonta”, la flojera… El libro es celoso, nos quiere para él, todo el rato, solitos, hasta la última página. Y los mundos que nos ofrece son adictivos. Leer cuesta, cultivarse para ser más libres requiere esfuerzo y compromiso. 

Son días de feria, de personas paseando entre los stands de un campo ferial inacabado. Son días engañosos de presentaciones de libros con harta gente (¿serán lectores?).  Los libros resucitan a los muertos. Ayer, El camarada Enrique (libro de Cris Gonzales, presentado en la sala Óscar Cerruto) se paseó por La Paz y se burló de los militares chilenos; el militante venezolano que peleó contra Pinochet está más vivo que nunca.  Y el “milagro” lo hizo un libro.  Hay hartas wawas en la feria, por todo lado, correteando.  Un niño o niña que lee será un adulto que piense (y sueñe) libre. Algún día, esta feria será el libro de todos los días.

Ricardo Bajo H. es periodista.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia