Marcas

Aurora fue toda una fortaleza

Se defendió bien ante Cerro Largo y se clasificó a la segunda fase de la Sudamericana

Presentación. Aurora cambió su tradicional camiseta celeste por una verde fosforescente, que al menos le dio buena suerte anoche.

Presentación. Aurora cambió su tradicional camiseta celeste por una verde fosforescente, que al menos le dio buena suerte anoche.

La Razón / Ramiro Siles / La Paz

02:57 / 15 de agosto de 2012

Aurora apostó ayer por el empate cero a cero en su visita al Cerro Largo uruguayo y le surtió efecto. Por esa vía, poniendo fuerza y coraje, consiguió clasificarse a la segunda fase de la Copa Sudamericana por segundo año consecutivo, defendiendo la victoria por 2-1 que había obtenido en el partido de ida en Cochabamba.

El planteamiento ultradefensivo del técnico Julio César Baldivieso, poblando con mucha gente de mitad de cancha para atrás, fue correctamente interpretado por los jugadores, que montaron —con marcada actitud, a sabiendas de que sabían lo que se jugaban— una muralla humana contra la que los uruguayos —poco duchos en estas lides, por ser nuevos en una competición internacional— no pudieron hacer nada, y si alguna vez la sortearon se encontraron con la buena respuesta del golero Pablo Lanz.

La fuerte defensa del valluno, bien ordenada además, pensada con la inclusión de jugadores que saben de ese oficio (el propio Lanz, Olivares, Angulo, Robles, ¡vaya hombres de peso!), llevó a su rival a buscar con disparos desde afuera del área alguna opción de gol, que fueron pocas, o a lanzar centros que casi siempre morían con los despejes de los centrales o en las manos del seguro guardameta.

Cerro Largo tuvo la pelota en sus pies la mayor parte del partido, sin embargo infructuosamente, ya que no dispuso de un adecuado peso ofensivo, lo que facilitó la tarea del conjunto visitante, al que le bastó con despejar la pelota lo más lejos posible, algo que, más allá de lo que parezca, es completamente válido desde que el fútbol se inventó.

Aurora se dedicó escasamente a buscar el ataque, por eso tanto Castellón como Vargas tuvieron poca tarea en ese orden y se sumaron a ratos a la labor defensiva, pues sólo de tanto en tanto emergió algún contragolpe (uno cerca del final); y es que era evidente la comodidad que sentía con el cero a cero.

Los dos periodos mantuvieron la misma tónica con el Cerro Largo buscando algún resquicio en la fortaleza de Aurora, y éste muy aplicado en el despeje, en un trabajo que exigió de ambos un alto rendimiento físico, además, en una cancha en mal estado que impedía otro tipo de juego.

Sólo en los últimos pasajes del lance y en la adición de cinco minutos que dio el árbitro, hubo algunas jugadas que hicieron peligrar la situación de Aurora, aunque supo salir airoso con el oficio mostrado y principalmente su férrea defensa.

Los datos

Lo pasado

Aurora eliminó el año pasado a Nacional de Paraguay, pero cayó con el Vasco da Gama.

Lo que viene

Su próximo rival será Deportivo Quito de Ecuador o el León Huánuco de Perú.

Puso lo que hay que poner - Óscar Dorado Vega

Sí, esfuerzo, mancomunión, coraje, concentración y, sobre todo, la idea clara. Porque aunque no parezca, hasta para defenderse es necesario desarrollar un libreto; trabajado, aplicado. No es cuestión de apostar al contragolpe y, a la primera de cambio, dejar resquicios para otorgar al rival la opción de hacer daño.

Es verdad —así como se apreció en el partido de principio a fin— que Cerro Largo entendió que con ímpetu alcanzaba. Y no fue así porque también correspondía (¡y cuánto!) cabeza fría, mente lúcida, más aún bajo la circunstancia que marcando un gol y manteniendo la valla propia en cero, bastaba. El local resultó un canto al pelotazo, a la imprecisión y a confiar en un error del oponente, que no se produjo.

Y así, en un verdadero potrero de cancha, donde la pelota a ras de piso se resistía a un transcurrir medianamente uniforme, el cotejo como tal careció de luces y se transformó en una permanente lucha, que obligó al árbitro Saúl Laverni a interrumpirlo una y otra vez, factor que, claro está, favoreció al equipo que lució ese llamativo uniforme fosforescente.

Tuvo el elenco de Baldivieso a Lanz, con oficio y más de una tapada meritoria. Agregó a Robles como peón incansable en el medio, y en ese trajinar Olivares, cuando reemplazó antes del cuarto de hora a Bengolea, sentó presencia de quite y pierna fuerte. Personalidad, que le dicen.

Lo del cuadro de Melo resultó paradójico porque metiendo una y otra vez (seguramente su posesión de balón superó largamente el 70%) no encontró profundidad. Son conceptos diferentes. Aurora era un muro en el fondo y aunque de mitad hacia arriba hubo escasa conexión con Castellón y Vargas, rechazó —a veces sin nada de elegancia pero derrochando tesón— cuanto balón parecía ir destinado a Lima, Neves o Gastón Machado.

Sin duda que a los uruguayos les pesó el debut internacional en casa. La ansiedad resultó un lastre demasiado pesado para los de Danielo Núñez. Se notó claramente. Cabe aplaudir lo del conjunto valluno. No por estética. Sí en función a eficacia y rendimiento. Avanzó invicto. Supo hacerse respetar en el Félix Capriles y afuera expuso su experiencia. Aprobó de sobra.

Óscar Dorado Vega es corresponsal en Bolivia de Fox Sports.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia