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La memoria de las víctimas del vuelo del Chapecoense une a Colombia y Brasil

El estadio, que esta noche albergaría el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana entre el Atlético Nacional y el Chapecoense, se convirtió a la hora marcada para el juego en un templo en el que colombianos y brasileños fundieron sus voces para recordar a los 71 fallecidos en el siniestro y a los seis supervivientes.

El homenaje póstumo en el día del partido a las víctimas del Associação Chapecoense

El homenaje póstumo en el día del partido a las víctimas del Associação Chapecoense EFE

La Razón Digital / EFE / Colombia

22:42 / 30 de noviembre de 2016

Bajo la consigna "El fútbol no tiene fronteras", una multitud que no cupo en el estadio Atanasio Girardot de Medellín homenajeó esta noche al equipo de la Associação Chapecoense de Futebol y demás víctimas de la tragedia aérea ocurrida el pasado lunes cerca a esta ciudad colombiana.

El estadio, que esta noche albergaría el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana entre el Atlético Nacional y el Chapecoense, se convirtió a la hora marcada para el juego en un templo en el que colombianos y brasileños fundieron sus voces para recordar a los 71 fallecidos en el siniestro y a los seis supervivientes.

"Campeones son todos los que perdieron la vida, nunca los olvidaremos", rezaba una de las pancartas exhibidas entre la multitud que abarrotó el Atanasio Girardot, en su mayoría vestidas de blanco y con muchas banderas de Colombia y de Brasil.

En el exterior del estadio otra multitud que no consiguió ingresar porque no había más lugares, encendía velas y depositaba flores en la acera en homenaje a los 19 jugadores del Chapecoense, los 25 miembros del cuerpo técnico, directivos e invitados, los 20 periodistas y los siete miembros de la tripulación del avión Avro RJ85, de la compañía boliviana Lamia que murieron en la tragedia.

Las otras seis personas, del total de 77 que llevaba el aparato, fueron rescatadas con vida y permanecen ingresadas en distintos hospitales de Medellín y sus alrededores.

El acto, emotivo de principio a fin, congregó a los ministros brasileños de Relaciones Exteriores, José Serra, y de Cultura, Roberto Freire; al alcalde de Chapecó, Luciano Buligon; su homólogo de Medellín, Federico Gutiérrez; al gobernador del departamento de Antioquia, Luis Pérez, y representantes de la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol), del Atlético Nacional y de otros clubes.

El canciller Serra, como la mayoría de los presentes, no pudo contener las lágrimas y tuvo que interrumpir sus palabras con la voz quebrada por el llanto cuando habló de la "terrible tragedia" que vive Brasil por el accidente.

"Muchas gracias Colombia, muchas gracias Medellín, muchas gracias Atlético Nacional, muchas gracias toda la gente que aquí está", dijo el canciller, que fue muy aplaudido en el acto.

Los himnos de Colombia y de Brasil, interpretados por una banda del Ejército abrieron la ceremonia en la cual fueron soltadas en el centro del campo de juego 71 palomas en recuerdo de cada uno de los fallecidos.

Los nombres de quienes perecieron en el siniestro aéreo también fueron leídos más adelante en medio de aplausos de la multitud, que vibró cuando dos equipos infantiles, uno con la camiseta del Atlético Nacional y otro con la del Chapecoense entraron en la grama llevando globos blancos.

Uno de los momentos más conmovedores de la noche se produjo cuando un toque de corneta marcó el minuto de silencio en memoria del "eterno Chapecoense" que llevó a las lágrimas a muchos.

Al concluir el momento solemne, los presentes rompieron el silencio y comenzaron a gritar "Vamos, vamos Chape", que paralizó la ceremonia por algunos minutos.

"Esto va mucho más allá de lo deportivo, esto va por el respeto del otro, por el respeto de la vida. (...) Como sociedad tenemos que respetarnos y que al mundo entero y que a todos los estadios del mundo regrese la convivencia y el respeto por el otro", manifestó el alcalde de Medellín.

En la grada, la multitud exhibía pancartas con expresiones como "Estamos contigo Chape", "Somos todos Chapecoense", "El fútbol no tiene fronteras, fuerza familias, hinchada y pueblo Chapecoense", o en portugués, "Uma nova família nasce", una muestra de la unión de dos países, dos ciudades y dos equipos marcados por la tragedia.

"Sabemos que es un golpe muy bajo, muy duro para todos, pero si estamos unidos como lo demostramos sabemos que este dolor se lleva más fácil", manifestó el presidente de Nacional, Juan Carlos de la Cuesta.

Los jugadores del club colombiano ingresaron en el campo con un uniforme negro y llevando cada uno un manojo de flores. Acto seguido, la banda militar interpretó una marcha fúnebre mientras el alcalde de Medellín y el gobernador de Antioquia depositaban coronas de flores en el centro del campo.

Para cerrar el homenaje, helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) que participaron en el rescate de las víctimas lanzaron una lluvia de flores al ritmo de una composición clásica ejecutada por la Orquesta Filarmónica de Medellín.

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