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Javier Silva: ‘Soy feliz porque trabajé por el fútbol’

Prensa y logística Desde 2000 hasta enero de este año ‘vivió’ en la intimidad de la FBF y de la selección nacional

Javier Silva. Foto: Javier Silva

Javier Silva. Foto: Javier Silva

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Asturizaga

02:00 / 14 de marzo de 2016

Javier Silva fue jefe de Prensa de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) durante varios años. En el interinato de Marco Ortega pasó a encargarse de la logística de la selección absoluta; luego, dejó la entidad. En esta entrevista repasa 16 años de convivencia con técnicos, jugadores y dirigentes.

— ¿Se acuerda cuándo llegó a la Federación?

— Cuando asumió la presidencia Wálter Castedo, el año 2000, fue a sugerencia de mi amigo Roberto Aguirre. Formé parte del equipo de trabajo que lo integraban Alberto Lozada, Milton Jacobs y mi persona como asistente de prensa. Al poco tiempo, Aguirre cambió de trabajo y quedé solo en el cargo.

—¿Qué hacía antes de ingresar a la entidad?

— Siempre fui activo. Desde 1984 trabajaba como camarógrafo de cancha; luego, en mis tiempos libres, durante las épocas de Navidad fabricaba en mi casa velas que las vendía en un supermercado. También hice filmaciones de acontecimientos sociales. Una época ofrecía medicamentos a las farmacias y ganaba un mínimo porcentaje por ventas. Con el pasar del tiempo fui reportero del programa televisivo  Sucesos del deporte de mi señor padre (Bernardo Silva); y con mínimas condiciones logramos hacer frente a los programas grandes a nivel nacional. De esa manera nos ganamos respeto en el ambiente deportivo y dirigencial. 

— ¿Cuántos técnicos de las selecciones nacionales conoció mientas trabajó en la FBF? 

— Fueron 16 y los enumero: Carlos Aragonés, Ramiro Blacut, Ovidio Mesa, Dalcio Giovagnoli, Nelson Acosta, Eduardo Villegas, Wálter Roque, Carlos Trucco, Erwin Sánchez, Gustavo Quinteros, Néstor Clausen, Xabier Azkargorta, Mauricio Soria y Julio Baldivieso, además de Marco Barrero y Claudio Chacior en menores.

— ¿Con alguno tuvo alguna fuerte diferencia que le hizo pensar en la posibilidad de dejar el cargo?

— Sin dar nombres. Hace tiempo trabajé con un DT que me decepcionó como persona. La selección nacional no es para terminar de aprender, es el lugar en el que se dejan cosas positivas con el trabajo en equipo diario y planificado. Por esas cosas tuve diferencias con él, pero siempre respetando su cargo y poniéndome a su disposición para tratar de ser un beneficio por el bien común.

— Como periodista he visto que los futbolistas le tienen mucho aprecio. ¿Cómo se lo ganó?

— Le tomé muchísimo cariño a la FBF. Estaba en un puesto de privilegio que muchos envidian estar y que pocos tuvimos la dicha de trabajar. Me explico mejor: dejé cosas personales como la familia para dar prioridad a mi trabajo. Siempre tuve las ganas de aprender todo lo referente al fútbol con técnicos, sus colaboradores y demás integrantes entre los que trabajan alrededor. Ese servicio a la selección fue valorado por muchos jugadores.

— Usted era jefe   de Prensa, pero también hacía otros trabajos, por ejemplo arreglar los vuelos para que vinieran los jugadores. ¿Se encontró con algunos exigentes que pedían, por ejemplo, venir en primera clase?

— No exigían, pero pedían venir en clase ejecutiva. Lamentablemente, por los altos costos de los pasajes, era imposible que la FBF accediera a pagar cantidades grandes.

Los pasajes en el país de origen salen más baratos; es así que el jugador se compraba el suyo y en Bolivia se le devolvía el importe. En todo tratábamos de ahorrar por el bien de la FBF. Esa fue una escuela de ahorro que la aprendí de Wálter Castedo.

— ¿Puede dar nombres de jugadores con los que tiene una amistad que trascendió más allá de la selección? 

—Tengo buena amistad con varios. A la hora de reunirnos en grupos sociales pusimos las reglas claras y se las respeta: no hablar del trabajo en los “juntes”.

— ¿Y con algún técnico?

— Con Carlos Trucco, en 2005, apenas pude trabajar tres meses; él valoró mi trabajo y sin consultarme nada, me pagó un curso de Administración Deportiva en su club Pachuca. Me alojó en su casa 20 días, me trató como a su hijo. Cuando viene a Santa Cruz se aloja en mi domicilio.

Erwin Sánchez hizo un muy buen trabajo de armar grupo, tanto afuera (días de no concentración) como dentro de la selección. Lo mismo con Gustavo Quinteros, quien estaba permanentemente haciendo seguimiento de los seleccionados. En el caso de Xabier Azkargorta, es un tipazo.

A todos los técnicos les estoy muy agradecido porque me dieron la oportunidad de aportar al grupo por la experiencia adquirida. Aquí no existe manual de cómo hacer las cosas, es el trabajo diario y de constancia. De los errores se aprende.

— ¿Hay ejemplos?

— Carlos Aragonés siempre me aconsejaba manejar los tiempos, tener tranquilidad, equilibrio emocional para tomar decisiones. De Nelson Acosta aprendí organización.

Xabier Azkargorta es muy sabio en sus frases; me decía: “Dame soluciones y no me plantees otro problema”. Erwin Sánchez: “No dar excusas”; Quinteros: “Tranquilo, que este día ya pasó, mañana tenemos más trabajo”.

A Soria me faltó conocerlo más. L a Copa América 2015 fue un poco conflictiva en la interna, pero muy recordada  en lo deportivo.De Julio Baldivieso digo que siempre me habló de frente y me dio confianza para hacer mi trabajo.

— ¿Vio  indisciplina?

— Nada ni nadie es perfecto. Como en cualquier trabajo, los trapos sucios se lavan en casa. Hay códigos del fútbol que no están escritos, pero se sobreentienden y se respetan.

—¿Cómo era su relación con otros funcionarios de la Federación?

— Mi puesto era de confianza directa del presidente, tal como Wálter Castedo y Carlos Chávez que valoraron mi accionar. En lo administrativo, con don Milton Jacobs (+) hicimos amistad, era muy comprometido con el amigo. A veces cuando estábamos sin sueldos, por casi 4 meses, él nos prestaba dinero para honrar compromisos personales o para subsistir.

Enrique Sanjinés y Hugo Segales, los encargados de utilería de la selección, son ejemplo de lealtad. Asimismo, Iván Pinedo, un buen refuerzo en el trabajo, como también  Cintia Vera, exsecretaria en la oficina de La Paz.

— ¿Volverá al periodismo deportivo?

— No me atrevería a volver al periodismo porque conocí el otro lado del fútbol, lo bueno, lo malo y lo feo. Muchas veces lo que se lee, escucha y mira no es verdad. Deseo que mis servicios profesionales de coordinación logística se puedan implementar a nivel de clubes.Llegué a la FBF por mérito propio y doy gracias por trabajar en el fútbol.

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