Marcas

De Rada gana cada vez que corre un Gran Premio

Campeón. Por tercera vez consecutiva obtuvo el título en la carrera más larga del país, que este año unió —desde Cobija a La Paz— a los nueve departamentos.

En el inicio de una de las etapas. Al medio, Gustavo de Rada y Adolfo Koch. Foto: Víctor Gutierrez

En el inicio de una de las etapas. Al medio, Gustavo de Rada y Adolfo Koch. Foto: Víctor Gutierrez

La Razón (Edición Impresa) / Jaime Ayllón / La Paz

00:00 / 19 de agosto de 2013

Tres títulos consecutivos logrados entre 2011 y 2013, sumados al primero obtenido en 2009, convierten a Gustado de Rada en el piloto más exitoso del Gran Premio Nacional de Automovilismo y Motociclismo de los últimos años, la única carrera a la que le dedica su tiempo y pasión tras haber decidido —hace unos años— dejar de competir en el calendario nacional.

El más reciente logro lo ha transformado en tricampeón al imponerse en la trigésima edición corrida de manera inédita por los nueve departamentos del país, desde Cobija hasta La Paz, y que terminó el sábado en la plaza Murillo tras diez etapas, seis de ellas ganadas por De Rada.

“Ganar el Gran Premio te marca, es algo que suma en tu historial deportivo y todo piloto debería soñar y correrlo”.

Fue su tercer triunfo “al hilo” que estuvo marcado “por la idea de que yo era el piloto a vencer, de manera que fue bonito competir (su principal adversario fue el también paceño Eduardo Terán), más allá del esfuerzo que tuvimos que poner, porque siendo tan larga no fue una carrera fácil y nos exigió bastante”.

Desde su punto de vista, este tipo de competencias permite hacer ver la calidad de los pilotos que existen en el país. “Hay muy buenos y todos hacen grandes esfuerzos por estar. Eso es lo que se puede rescatar”.

Según él, cada especialidad tiene sus características: “Los rallys están echos para gente con más habilidad y talento, en los circuitos hay que conocer muy bien el terreno y tener un buen dominio del coche; y en las pruebas de ruta, como la que acabamos de terminar, hay que mezclar todo aquello para viajar rápido, no cometer errores, cuidar el coche y sobre todo dejar de vivir con el Jesús en la boca, sino tener confianza en sí mismo. Al margen de todo ello, juegan muchos otros factores como la logística, la organización, el trabajo en equipo, todo desde elegir las llantas o calcular la gasolina que vas a necesitar para cada etapa”.

Para De Rada, los Grandes Premios además son una forma “muy importante” de integración en el país. “Hemos recorrido 4.000 kilómetros y hemos visto cómo un deporte puede integrar y Bolivia necesita integrarse más”.

Hay caminos a los que hay  que prestarles más atención

En el país, así como hay caminos buenos, también los hay muy malos, según Gustavo de Rada, después de los más de 4.000 kilómetros recorridos en el Gran Premio Nacional de Automovilismo y Motociclismo.

“Me imagino cómo será para el transporte normal transitar por algunos lugares”, opinó.

En la parte norte de Bolivia, “donde para nosotros siempre es misterioso andar, hay terrenos ripiados y rectilíneos, pero esa no es una buena condición de rutas, hay muchísimo polvo y pozos”.

En cambio, “en la parte asfaltada mejora mucho, especialmente entre Trinidad y Santa Cruz. También recorrimos una linda pista entre Iscayachi y Tarija, además un tramo que está bien señalizado”.

Lo preocupante “vuelve en la parte de Santa Cruz y Cochabamba, que debe ser debidamente atenido, porque ya no le podemos llamar asfalto a un camino que tiene tantos huecos, hay que prestarle atención”.

Según el piloto, “a quienes les corresponde se tienen que preocupar por tener carreteras lo suficientemente transitables no sólo para una carrera, sino para darle mejores condiciones al ciudadano común que viaja por ahí”.

Admitió, asimismo, que existen sectores por donde ya no se puede correr, por el perjuicio que se ocasiona al paralizar el transporte. “Entonces, para un futuro hay que buscar rutas alternas que dejen de perjudicar a mucha gente. De esa manera vamos a seguir integrando al país, porque de eso se trata”.

Se fue a la carrera ‘sin permiso’

Su esposa Silvana, sus hijas Sabrina, Matilda y Natalia —las mujercitas de la casa, como él las llama— no estaban de acuerdo con que Gustavo de Rada se presentara a correr en este Gran Premio Nacional.

El piloto contó que partió rumbo a la carrera “sin permiso, pero el amor y la unidad que existe en mi familia hizo que mi esposa me sorprendiera en Tarija, donde apareció en la meta. Por eso digo que, a pesar de todo, tengo el apoyo total y en la próxima temporada voy a tratar de volver”.

Toda su familia, incluidos sus hijos Horacio y Renato, que también corren, lo recibieron el sábado en la meta.

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