Marcas

La culpa la tiene el empedrado

Hace 24 años (1993) la selección boliviana de fútbol protagonizó una magnífica campaña que derivó en la histórica clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, y hasta hoy nos seguimos preguntando por qué no se ha vuelto a repetir.

La Razón Digital / Ramiro Siles

08:10 / 11 de septiembre de 2017

Hace 24 años (1993) la selección boliviana de fútbol protagonizó una magnífica campaña que derivó en la histórica clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, y hasta hoy nos seguimos preguntando por qué no se ha vuelto a repetir.

Hasta los jugadores se quejan: “La Federación Boliviana de Fútbol ni siquiera tiene una cancha para que la selección se entrene, seguimos sin infraestructura, con poco hacemos mucho y vamos a las batallas sin condiciones”, decía el capitán de la Verde, Juan Carlos Arce, después de la victoria del martes en La Paz sobre Chile en las actuales eliminatorias.

En 1993 ni técnico ni jugadores se quejaban de nada, sean buenas o malas las condiciones ellos le ponían el pecho. Se concentraban en un hotel que ni a tres estrellas llegaba, tenían un viático de 25 dólares por día como gran cosa y los trasladaba, de un lado para otro, un bus de quinta. Y se entrenaban en las mismas canchas que hay hoy: Mariscal Braun, Achumani, Tembladerani, y al Siles iban solo para las prácticas más importantes.

Pero sí, había diferencias. El sistema era otro, por grupos, a Bolivia le tocó uno de cinco selecciones, incluida Brasil, y esa eliminatoria se resolvió en apenas unos meses. La Verde ganó todo en La Paz y sacó un triunfo y un empate afuera. Listo, mundialista.

La otra gran cosa que nadie mide hoy es que se trataba de una magnífica camada de jugadores, aquella proveniente sobre todo de la gran Tahuichi y también de la Enrique Happ, escuelas que formaban futbolistas de verdad.

Y además, técnico y jugadores luchaban, tenían hambre de gloria, se entregaban al máximo y ganaban no dinero como ahora sino partidos y puntos, ese fue el gran secreto.

Esa selección se extinguió en 1997 con el subtítulo de la Copa América. Desde entonces, si bien volvió Xabier Azkargorta, pero nunca más hubo un Trucco, un Etcheverry, un Rimba, un Cristaldo, un Borja, un Melgar, un Platiní Sánchez, un Ramallo y muchos etcétera.

 Arce y compañía tienen razón en parte; pero hoy, con seguridad, hay mejores condiciones que en 1993 y ellos, los jugadores, en su mayoría no las aprovechan. Es decir, no es cuestión solo de echarle la culpa al empedrado.

(*) Ramiro Siles, editor de Marcas Plus

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia