Fútbol

Erwin sánchez: ‘Volver a dirigir no es ninguna revancha’

Está de regreso en el fútbol. Aceptó la propuesta de Oriente Petrolero, que —de esa manera— se ha convertido en el primer equipo boliviano que dirige.

La Razón / Jaime Ayllón / La Paz

05:30 / 02 de abril de 2012

Erwin Sánchez fue seleccionador boliviano durante cuatro años, pero no le fue muy bien. Antes de eso, su primera y única experiencia como DT había sido al frente del Boavista, de Portugal, donde fue un notable jugador y donde le dieron la oportunidad de saltar a la dirección técnica.

Ahora se ha vuelto a reunir con algunos amigos del fútbol, Carlos Aragonés y José Antonio Vaca, entre otros, y encara un proyecto en Santa Cruz.

— ¿Qué le animó a aceptar la propuesta de Oriente y volver a dirigir?

— Estuve fuera una año y medio, pero el bichito siempre está latente, la pasión por el fútbol no se acaba, y el volver a dirigir y poder estar dentro  del deporte siempre estuvo presente. El fútbol es una pasión que no le deja a uno marcharse, es igual que cuando te invitan a jugar unos “picaditos”, en mi caso por ejemplo pese a las dos cirugías de mi rodilla siempre estoy en contacto con la pelota, continuamente me doy ese gustito de jugar con los amigos. Ahora, para aceptar ser técnico de Oriente conversé antes con la familia, había ido a Portugal y allá manifesté que en junio me gustaría volver a dirigir, pero se dio más rápido de lo que pensaba. Si bien nunca tuve apuro por volver, porque necesitaba tiempo para mi familia, para reorganizar mis cosas y dedicarle tiempo a mis hijos, a mis padres, se presentó la opción, la analicé y aquí estoy de vuelta.

— Con la selección no le fue bien, no en materia de resultados, ¿este retorno al fútbol es una especie de revancha?

— No, de ninguna manera, no es revancha. Pese a todos los problemas que tuvimos en la selección salimos con la conciencia tranquila, salimos bien, porque dimos todo lo que teníamos, porque le dimos las mejores condiciones a nuestra gente, porque intentamos, a pesar de todo, jugar ofensivamente, sin meternos atrás ni buscando no ser goleados, y creo que lo hicimos bien. En la Copa América, por los pocos días que nos dieron para prepararnos,  mostramos un fútbol diferente, fuimos protagonistas, estuvimos a seis minutos de pasar a una siguiente fase.

Lamentablemente en las eliminatorias enfrentamos a selecciones fuertes, pero quedamos a seis puntos de clasificarnos, ganamos a grandes selecciones, fuimos a buscar resultados afuera, por ello digo que no es revancha, lo dimos todo y salimos bien.

— ¿El fútbol boliviano cambia o es el mismo de siempre?

— No, no cambia, creo que seguimos igual. A mí me gusta lo que está haciendo Bolívar, ojalá que en la Copa siga mejorando. Creo que la participación de nuestros equipos y de la misma selección a nivel internacional nos da una pauta de cómo estamos. Si a nivel de selecciones seguimos como estamos es   debido a que la materia prima (los jugadores) no está apareciendo, pero hay que seguir trabajando e insistiendo con lo que hay, y darle prioridad a la selección, a las divisiones inferiores, porque aquí de qué se va a nutrir el fútbol  si no tenemos divisiones menores, no vamos a tener equipos fuertes y al no haber planteles fuertes, no vamos a tener una selección fuerte, es una cadena.

— ¿El problema del fútbol nacional parte en la falta de condiciones económicas de los clubes y de las entidades que lo dirigen?

— Está bien que no tengamos las condiciones económicas que tienen los otros países, pero todos debemos ponernos la mano al pecho  y sacar lo bueno que hacen las otras federaciones, creo que como bolivianos debemos unir fuerzas, no solamente los dirigentes, sino el Gobierno, la prensa, los ju-gadores, los exfutbolistas, todos los que estamos inmiscuidos en el fútbol, porque la selección es de todos, no solamente de los jugadores,  y esto tenemos que cambiar para que nuestro patriotismo sea diferente y luchemos realmente por nuestro país.

— ¿Coyunturalmente es complicada la situación de la selección?

— No puedo hablar de resultados, a mí nunca me gustó que hablen de los resultados que nosotros teníamos en la selección y no lo voy a hacer ahora que estoy afuera. Sí tengo mi opinión como exjugador, exseleccionador y como boliviano por derecho propio, pero creo que la ética en este momento vale más que cualquier otro pensamiento.

— ¿Es bueno que el calendario del fútbol nacional se haya acomodado al de otros países?

— En este momento nuestros futbolistas que militan en clubes de Europa son pocos, pero este calendario tiene que encajar con los de aquel fútbol. Generalmente esos jugadores que están afuera tienen problemas porque cuando ellos están en actividad, nosotros estamos en descanso o viceversa, entonces ahí se originaban algunos inconvenientes en la cesión de futbolistas, por ello fue una buena medida modificar nuestro calendario de competencia.

— ¿Erwin Sánchez es un técnico con más experiencia y más madurez, tras haber dirigido a la selección?

— Bueno, Erwin Sánchez maduró mucho como persona, como padre, como hijo, como amigo, porque el tiempo no pasa en vano y uno aprende día a día, siempre quiere mejorar. En lo profesional, uno continuamente se va actualizando, leyendo cosas diferentes, aprovechando la televisión y el internet para seguir  aprendiendo como padre, como marido, como entrenador y ello hay que explotar.

— ¿Qué tipo de Oriente Petrolero quiere al final del camino?

— Un equipo sólido en todos sus sectores, que sea protagonista en todas las canchas, porque Oriente es un plantel grande, una institución con bastante arrastre y tiene que ser protagonista en todos los torneos. Con el fútbol podemos atraer a mucha gente a los estadios y darle gusto de ver a un buen plantel, tener agresividad en términos de ataque, posición de balón bastante elevada. Soy de los que piensa que perder un partido uno a cero no sirve si no se pelea, y si se tiene que perder que sea un cinco a cuatro, pero siendo frontal por la capacidad de nuestros jugadores.

— ¿Es de los entrenadores que arriesgan con gente joven?

— Bueno, por qué no arriesgar, si a nosotros nos dieron oportunidad de jugar cuando comenzamos, por qué no hacer lo mismo, más aún cuando hay chicos de muchas condiciones. Ahora, por ejemplo, tengo a Rodrigo Vargas y Danny Bejarano, muchachos de gran proyección y a los que les estamos dando su oportunidad.

— ¿Es una innovación trabajar con dos preparadores físicos como lo hace Oriente desde que usted llegó?

— No es una cosa anormal, porque lo importante es que los jugadores trabajen muy bien en todos los aspectos y ellos están entendiendo el mensaje, son dos profesionales que comprendieron la idea que tenemos de mejorar muchísimo en la parte física. En este momento el ayudante de campo es prescindible, pero preparadores físicos hasta por el número de futbolistas que tiene el equipo, que es de 30, son necesarios porque se trata de una parte fundamental  en el fútbol mundial de hoy.

— Fue, en el comienzo, técnico del Boavista de Portugal. ¿De ese momento, qué rescata?

— Justo hace unas semanas estuve allá, en Boavista, donde tengo muchas relaciones, no por algo estuve 15 años viviendo, fue allí donde me dieron la posibilidad de comenzar como DT y una de las cosas que más me alegran es haber lanzado a Raúl, un jugador que hoy está en el Chelsea (inglés), ello muestra que no nos equivocamos, que supimos escoger en ese tiempo a un joven delgado, pero de gran capacidad que ahora sigue en vigencia. Nosotros lo lanzamos, mis amigos que lo vieron llegar me decían que él era muy flaco para la posición que ocupaba, pero con trabajo y empeño respondió y supo salir rayando a gran nivel.

— ¿Hoy se pone a pensar si su carrera como futbolista pudo tener algún giro?

— Es raro pensar en ello, porque cuando estuve en la Academia Tahuichi viajé mucho, conocí muchos países, otras culturas y allí me di cuenta de que si me dedicaba al fútbol tenía que salir del país, necesariamente quería jugar fuera de Bolivia; se dio en Portugal, durante 15 años; me abrió las puertas el Benfica, pero pasé los mejores momentos en el Boavista. Es cierto que pude ir a Alemania o a España, quizás eso fue lo que me faltó, jugar en otro país europeo; tuve la oportunidad, pero el Boavista no me quiso ceder porque en ese momento había un presidente muy totalitario que no aceptaba otra opción. Después del Mundial de Estados Unidos se interesaron en mí el Spoting de Gijón y un club alemán, pero no me dejaron ir.

— ¿Es cierto que el apellido Sánchez podría continuar en la práctica futbolística?

— Sí, mi hijos Erwin Junior, de 19 años, y Leonardo, de 13, seguramente aparecerán en escena en algún momento, especialmente Erwin, con quien Heidy (su esposa) y yo tuvimos una charla dura para que primero consiguiera una profesión. Es verdad que como padre me gustaría que juegue profesionalmente al fútbol, pero también, viendo lo que sucedió conmigo, primero están los estudios, él está siguiendo la carrera de Administración  en  la Universidad de Nebraska (Estados Unidos) y jugando al fútbol se está pagando sus estudios, disputando el torneo universitario, esto ya es un motivo de orgullo. Le falta poco para terminar y considero que a sus 21 años él podrá jugar profesionalmente en Bolivia, lógicamente dependerá de él. Al igual que yo, es mediocampista con muchas condiciones, vamos a esperar un tiempo prudente y más adelante decidiremos su futuro.

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