Fútbol

Jiménez hizo gustar al plantel la labor física

Preparador El profesional orureño es el encargado del rubro físico del primer plantel atigrado, hace 24 años que trabaja con clubes de la Liga y ha ganado nueve títulos.

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Asturizaga / La Paz

00:00 / 17 de diciembre de 2012

El trabajo del preparador físico muchas veces pasa  desapercibido, es invisible, pero su labor es también importante en una plantilla de fútbol. Jaime Jiménez forma parte del equipo de trabajo de Eduardo Villegas y cuenta sus secretos para el éxito del equipo.

“Nuestra labor se compara con la de un anestesiólogo pues en una cirugía el que se lleva los reconocimientos es el cirujano, en este caso el DT o los jugadores. El nuestro es un trabajo silencioso, muy especial, se lleva una carga grande”, dice Jiménez al explicar su trabajo.

Contó parte de su secreto para manejar un grupo en el que pocos piensan igual.

Asegura que lo suyo fue planificado en procura de que no se escape ningún detalle. 

No fue difícil convencer a los jugadores de su potencial, “ les hicimos entender que no es cuestión de venir a entrenar cada día, sino hacerlo de la mejor manera, poniendo el corazón”.

Para el profesional orureño hay cosas que son innegociables como el compromiso de todas las partes y lo que llevan dentro los jugadores, “eso no se puede cambiar ni comprar, pero se puede potenciar para sacar buenos resultados”

No se hace inconvenientes para decir que al grupo le habló con el corazón, sin mentir y la respuesta se demostró con el talento que cada uno puso en los partidos.

“Es muy complicado trabajar con 30 personas diferentes que tienen distinta cultura, cuna y formación, el grupo de trabajo supo lidiar eso basado siempre en el respeto y el convencimiento de que los jugadores viven y ganan del fútbol”.

Sabe que la labor física es la más odiada por los jugadores, pero también señala que el encargado del rubro es un amigo del jugador.Jiménez explicó cómo Alejandro Chumacero puede correr un promedio de 15 kilómetros por partido y tener capacidad para seguir jugando.

“Ha nacido en las alturas, su potencial biológico y genético es importante. Está en el deporte desde muy pequeño, por eso para él es normal correr de 13 a 15 kilólemtros por partido”.

Jiménez maneja personalmente sus números, tiene cinco títulos nacionales, ganó tres veces la Copa AeroSur, mientras que la del próximo año será su novena Copa Libertadores de América. “Tengo mucho recorrido en 24 años de Liga”.

Ariñez y la receta para el arco

Este año precisamente cumple 10 años en la preparación de arqueros y qué mejor celebrarlo justo con la obtención del tricampeonato. Se trata del preparador de arqueros Roberto Ariñez, el hombre que se encargó de tener listos a los porteros de The Strongest.

Asegura que el trabajo y el desempeño del portero es el más complicado por sus propias características, pero el trabajo suyo es precisamente de hacerlo simple y con gran convicción, para contar con arqueros de gran convicción en los partidos.

“La verdad que hemos engranado de buena manera entre todos y en el caso de los arqueros el trabajo es muy especial y diferente. Siempre nos proponemos prepararlos al máximo para que no sufran lo que a nosotros alguna vez nos tocó. Porque puedes atajar todo, pero si fallas una ya eres el peor”, afirmó Ariñez.

“El 90 por ciento del trabajo de los arqueros es con el preparador. Un arquero no sólo debe saber atajar, rematar, sino que la condición básica es que sepa decidir para la circunstancia que sea, debe saber decidir con la certeza de que lo que haga es lo mejor”, afirmó.

Destacó el nivel profesional de los porteros atigrados como Daniel Vaca, Andrés Jemio y Gustavo Fernández es bastante bueno, porque son bastante dedicados a su trabajo.

“Con ellos y con los juveniles se hizo un trabajo sacrificado y disciplinado y ahí están los resultados, que son tres títulos y jugando a gran nivel. Hay futbolistas y arqueros que compitieron hasta 15 años y no lograron algo”, aseguró el preparador de arqueros en el plantel atigrado.

Está orgulloso de ser parte del cuerpo técnico más ganador del fútbol boliviano, porque ganaron cuatro títulos.

“Creo que estamos en una etapa de madurez, en la que aprendimos varias cosas y aún podemos dar más, porque no tocamos nuestro techo. 

Roberto Arturo Ariñez Castel estudió en el colegio San Ignacio y salió bachiller del Miguel de Cervantes.

Fue arquero profesional desde 1986, estuvo en Bolívar y The Strongest, pero el grueso de su carrera la hizo en Chaco Petrolero.Una vez que dejó el fútbol, estudió para director técnico y se graduó junto a Eduardo Villegas.  Se especializó en la preparación de arqueros con diversos cursos que llevó adelante en Argentina, gracias a Julio Zamora, mediante esos cursos se especializó y actualizó para su labor con los guardametas.

El preparador de arqueros confirma que otra de las virtudes para el éxito en el trabajo con los porteros en el Tigre es el buen engranaje que se tiene con el cuerpo técnico.

En esa labor otro miembro que se destaca es el ayudante de campo Pablo Cabanillas, quien apoya al trabajo de Eduardo Villegas.

Cabanillas ya estuvo ligado al Tigre en una etapa anterior, cuando le tocó dirigir a las divisiones menores, pero luego se abrió un paréntesis y regresó.

En su momento, en Potosí cuando el equipo se consagró campeón hace una semana, Cabanillas expresó el orgullo que sentía por formar parte de este grupo y agradeció la confianza y apoyo que le dio el entrenador Villegas.

“Estamos contentos por haber logrado un título más para el equipo. Es un justo merecimiento para los jugadores y para el cuerpo técnico. Todos dieron su granito de arena para salir adelante y lograr el objetivo”, aseveró el ayudante.

Cabanillas es un poco el hombre orquesta en el cuerpo técnico, porque también es quien coordina la relación entre el plantel y los medios de comunicación.

Moy es el más campeón

Si hay alguien en The Strongest que puede decir que tiene más títulos que cualquier otro integrante del club es Zacarías Moy. El responsable de la utilería, quien llegó a Achumani en 2003 y no se movió más.

Como hincha stronguista dejó sus pagos en el interior del departamento del Beni para cumplir su deseo de hincha, de trabajar en el Tigre.

Cuenta que vino a probar suerte. “Me recibieron don Ángel Aguilar y su esposa María, ellos me ayudaron para que comience a trabajar con Justo Morales, el anterior encargado. Él me enseñó todo y cuando se fue me dejó  a cargo y los técnicos que vinieron me dieron su confianza”, dice un orgulloso Moy.

Jamás se le pasó por la cabeza llegar y ser campeón por eso es que asegura que el bicampeonato es lo que recuerda con más cariño. “He sumado seis vueltas, las de 2003 son especiales porque había llegado recién, en unos años más se verá que este tricampeonato es algo histórico”.

Se considera un privilegiado por estar este tiempo en el club porque también en La Paz conoció a Luana, con quien contrajo matrimonio y tiene dos hijos, a los que bautizaron como Leonel y Luana

Para un partido Moy lleva tres juegos de camisetas y unos 30 pares de calzados de fútbol, no lo hace solo, para eso cuenta con el apoyo de Reynaldo Lima, quien lo colabora con el recojo del material. “Es mi compañero. lo hacemos con mucho agrado, de manera responsable. Los jugadores tienen todo impecable para entrenar y jugar”.

Fontana lo retó una vez

Cuenta que en un partido de The Strongest contra San José, cuando el técnico era Ricardo Fontana, casi se comete un error al momento de hacer un cambio en el equipo.

Durante el partido, el ‘Tano’ ordenó un cambio, el jugador elegido tenía la camiseta número 16, pero estaba registrado en planillas con el número 14, lo que provocó una confusión que fue resuelta a tiempo.

“Fontana estaba muy nervioso, vive intensamente los partidos. Me dijo que si se nos empataban o ganaban al que iban a botar era a él y que el utilero seguiría como si nada. Ahora ésa es un anécdota”, recuerda.

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