Fútbol

Marcelo Gomes: ‘Es el momento más feo de mi carrera’

El brasileño naturalizado boliviano juega en el país desde 2004, asegura que fueron muchas más las alegrías que le tocó vivir en el país

El futbolista Marcelo Gomes.

El futbolista Marcelo Gomes. Fernando Cartagena.

La Razón (Edición Impresa) / Rafael Sempértegui / La Paz

00:30 / 01 de diciembre de 2014

Hace una década que está en Bolivia, tiempo en el que vivió grandes alegrías personales y profesionales, aunque este semestre atraviesa por su peor etapa por una tozuda lesión en la rodilla, que le ha impedido jugar el torneo Apertura. El brasileño Marcelo Gomes es ciudadano boliviano desde hace un par de años, se naturalizó porque asegura que Bolivia le dio bastante, quiere llevar la misma nacionalidad de sus tres hijos y de su esposa, y porque excepto pase algo extraordinario, piensa quedarse a vivir en Sucre.

— ¿Se acuerda cuándo llegó y cómo fue esa primera vez?

— Ya son diez años que estoy en Bolivia. Llegué en 2004 para reforzar a Universitario cuando estaba en la Asociación Chuquisaqueña, que esa vez buscaba subir a la Liga. Jugamos la Copa Simón Bolívar desde 2004 y en 2006 obtuvimos el ascenso.

— Es raro reforzar un equipo de asociación, ¿cómo se dio?

— Por medio de un representante en Brasil que me ofertó jugar en Bolivia, donde iba a tener mejores perspectivas de participar a nivel profesional. En Río de Janeiro yo jugaba en clubes de segunda división como el Federasco, Olarria Bragantino y Bonsuseso.

— ¿Alguien de su familia fue futbolista antes?

— No, nadie, pero sí pudo influir que yo tenía un tío que tenía su escuela de fútbol, por donde pasé en algún momento.

— ¿Con qué expectativa vino al país y después qué paso?

— Con el deseo de ser un gran jugador profesional, ganar muchas cosas y progresar. Gracias a Dios me fue bien, logré muchos éxitos no solo en lo deportivo y económico, sino en lo humano y en lo personal, porque aquí formé mi hogar.

— ¿A quiénes recuerda de su primer año en el fútbol boliviano?

— A muchas personas y amigos que comencé a cosechar. El primer entrenador que me recibió y me apoyó fue Javier Vega y un buen compañero argentino como Ezequiel Rodríguez.

— ¿Qué balance hace de su presentación en Universitario?

— Muy buena, porque ganamos el título chuquisaqueño, luego la Simón Bolívar con lo que ascendimos a la Liga y después vinieron las clasificaciones a las copas internacionales y el primer título de la Liga para Sucre. Muchas cosas bonitas entre 2004 y 2009. Bastantes éxitos.

— ¿Qué le pasó en Aurora?

— Hubo la necesidad de cambiar un poco de aire. Ya había logrado muchas cosas en Sucre y llegamos a Aurora, era una nueva experiencia y fue una temporada muy regular, porque solo alcanzamos a ganar un premio como la Copa Sudamericana. Lo bueno fue cosechar amigos, pues pude conocer a varios en Cochabamba.

— ¿De ahí se dio un gran salto a Bolívar?

— Sí, llegué a Bolívar, donde no tuve una buena presentación como yo hubiera querido. Justo me lesioné del hombro, estuve dos meses parado y luego no pude terminar de arrancar. Aún recuerdo esa lesión que me hice en Chile, fue por la Copa Libertadores. Se me salió el hombro.

— ¿No sintió que la presión era demasiado en un club grande?

— Siempre, siempre, la presión es muy fuerte en donde juegues. Bolívar es un club en el que todo jugador quisiera estar, porque te ofrece una gran garantía y condiciones de trabajo que no siempre hay en todos los clubes de Bolivia, pero me faltó un poco de suerte.

— ¿En Oruro podría decirse que se sacó la espina?

— Llegué a San José y pasé uno de mis mejores momentos futbolísticos. Fui goleador del equipo y de toda la temporada, rendí a un gran nivel, peleamos el título, no lo pudimos ganar, pero teníamos un gran grupo que peleó cosas grandes y dejaba todo en la cancha.

— ¿Qué acontece ahora en filas de Wilstermann?

— Lamentablemente, en plena temporada me lesioné de la rodilla, primero me dijeron que era meniscos, luego el cartílago y hasta ahora estoy así. Estaba previsto que me recupere en un mes, pero las cosas no salieron bien y aún no puedo recuperarme.

— ¿Cómo sobrellevó este problema en tantos meses?

— Me preocupa bastante la situación con Wilstermann, sé que ellos (los dirigentes) quieren rescindir, no había problema, pero tenemos que negociar y acordar. Lamentablemente, me toca pasar el momento más feo en mi carrera.

— ¿Qué le dijo Baldivieso?

— Me respaldó, me necesita, pero que la dirigencia tiene otra visión y yo la entiendo, pero también quiero que sepan que no es responsabilidad mía, yo dependo del trabajo médico que me hacen.

— Usted debe ser de los pocos que en el último tiempo decidió quedarse a vivir en Bolivia.

— Creo que también está Thiago Leitao, quien llegó antes que yo, aunque no sé si sigue jugando. La verdad es que pese a este momento difícil, todo lo que pasé en Bolivia fue muy bueno

— ¿Que le gustó de Bolivia?

— La gente, el cariño y la amistad que a uno le dan, es algo que no tiene valor. 

— ¿Qué le gusta de comida o bebida nacional?

— El chicharrón de pollo, pero también me sigue gustando la feioada.

— ¿Le agradaría jugar en La Paz otra vez?

— Dios quiera que sea así, y podamos estar por ahí de vuelta. 

El carioca que ahora es capitalino

Datos

José Marcelo Gomes nació en Río de Janeiro (Brasil) el 24 de febrero de 1981. Es naturalizado boliviano por decisión propia.

Familia

Su esposa es Daniela, tiene tres hijos: Rafaela, Sofía y Joaquín. Todos nacieron en territorio nacional.

Brasil

Cuenta que en su país de origen, Gomes jugó en cuatro clubes a nivel profesional, tanto en tercera como segunda división.

Sucre

La capital del Estado Plurinacional le abrió las puertas de Bolivia, a través de Universitario. 

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