Fútbol

Raúl Castro: La ‘explosión’ de un asociacionista

En casi cuatro meses la vida de este volante dio un giro. De la asociación saltó a la Liga y comenzó a brillar

La Razón / Rafael Sempértegui / La Paz

00:03 / 07 de octubre de 2013

Vio en la televisión que el Tigre había abierto un periodo de prueba para reclutar nuevos jugadores. Raúl Castro no lo pensó dos veces, agarró su indumentaria y se fue hasta Achumani. Allí destacó de entrada, llamó la atención y el director técnico Eduardo Villegas no tardó en tomarlo en cuenta para que se entrenara con el primer plantel, donde pasó la etapa definitiva hasta que llegó la decisión de contratarlo para esta temporada.

“Firmé el contrato un miércoles, el jueves me habilitaron y el domingo ya debuté”, recuerda este el volante revelación de The Strongest en el torneo Apertura.

La historia viene de antes, porque hace meses este infatigable y eficiente volante de contención jugaba en la asociación paceña, de donde no es frecuente que un jugador salte al profesionalismo, tenga continuidad y brille. Este ex Unión Maestranza de Viacha logró todo eso.

Debutó como gualdinegro ante Blooming y van seis encuentros sin dejar la titularidad. Ya marcó su primer gol —ante Aurora— y no sintió en absoluto el cambio de nivel; por el contrario, es uno de los destacados.

“Lo que pasa conmigo es uno en mil. Ahora sólo me toca trabajar el doble, no perder la actitud por el trabajo ni la humildad. Pienso que me ayudó mucho la confianza que me dieron el grupo y el profe, y creo que respondí en esa misma medida”.

Hasta a las figuras excluyentes de cualquier equipo les toma un tiempo lograr su adaptación, pero Castro no tardó nada, porque de entrada comenzó a ganarse la titularidad.

“Como siempre me dicen los profes: aún no hice nada, no he ganado nada. Sí estoy avanzando, primero fue mi debut, luego el primer gol y así poco a poco crecemos, partido a partido, ojalá hasta llegar al título”.

Considera que el trabajo que hizo en la asociación durante tantos años le enseñó a no bajar los brazos, a ser un luchador y encarar lo que viene. “Siempre quise estar en la Liga, nunca dejé de pensar en eso y seguí trabajando con la ilusión de que se me diera, y eso ocurrió. Me siento bien en el Tigre, es una familia muy unida, trabajadora y con las metas bien definidas”.

Sostiene que se identifica con el estilo de juego aguerrido del plantel. Elogia el que haya mucha comunicación, sinceridad y además un sano debate sobre cómo se hicieron las cosas en el anterior partido y cómo se las debe hacer en el que viene.

Por el momento quiere afianzarse en el plantel, aprender a ganar un título, hacer méritos para llegar a la selección boliviana y, si hay tiempo, dar el salto para jugar en el exterior.

“Para lograr todo eso uno tiene que ir paso a paso, porque todo puede ocurrir en la vida. “Desde pequeño me gustó el fútbol, siempre asistía a los partidos, hacía cola desde temprano para ver el clásico. Ahora ya no compro boletos, sino que juego”.

Cada que ingresa a la cancha siempre trata de dar el 100% para no defraudar a quienes lo apoyan.

Un día fue a Universitario de Sucre, también durante un periodo de prueba. Como ahora aprobó y le hicieron un contrato, tuvo el visto bueno de Sergio Apaza, que entonces era DT de la ‘U’, pero luego fue relegado y se quedó con las ganas de debutar en la Liga.

Vino a La Paz y el resto de la historia ya se conoce. Hoy es un Tigre de Achumani.

‘Chacha’ tuvo a su  padre como técnico

J. A. - La Paz

La formación de Chacha —tal como le llaman sus amigos de Villa Armonía, el barrio de su niñez y juventud— fue diferente a la de otros futbolistas que van a escuelas y academias de fútbol. No es su caso, porque su gran mentor es su padre, Raúl Castro, quien fue su entrenador desde sus cinco años.

“Me entrené años con mi papá en una cancha de tierra cerca de mi casa. Pienso que tuve a un gran maestro, porque trabajé mucho en la parte técnica, que me ayuda mucho”.

Tiempo después, a los 16 años, se probó en Mariscal Braun de la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP), donde sin problema pasó  y comenzó a jugar.

Castro padre es profesor de Educación Física del Instituto Americano y un fanático del fútbol, pero sobre todo un querendón de su hijo. “Se dedicó a mí por completo y eso le agradeceré por siempre. Me enseñó a dominar el balón, velocidad, resistencia, cambio de ritmo, mirar al frente y lo poquito o casi nada que hasta ahora va dedicado a él”.

Consultado acerca de por qué le llaman Chacha, el atigrado cuenta que sus compañeros de colegio le decían chachón, porque faltaba mucho a las clases precisamente por el fútbol, entonces tomaron la palabra “chacha” como sinónimo de faltón.

“Asistía a clases, pero por los campeonatos a los que iba siempre estaba con permiso”.

Su mejor amigo es su papá

La familia

Raúl Castro Peñaloza nació en La Paz, el 19 de agosto de 1989. Raúl y Lourdes son sus padres y María es su hermana. Estudió en el colegio Pedro Poveda. Hizo cursos de informática. 

Braun

Cuenta que sus primeros pasos futbolísticos los dio en Mariscal Braun, donde logró dos títulos. Obtuvo otros dos con Maestranza.

En Villas

Cardozo cuenta que en algún momento le tocó jugar en las villas y en los pueblos, donde le pagaban mucho más. En Puerto Acosta, Yungas, Mapiri, Caranavi y otros.

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