Fútbol

Ricardo Troncone ‘Me siento parte de la historia de Bolívar’

Ídolo. Hizo historia en Bolívar a finales de la década de los años 70. Es símbolo de la entidad que cumplió 87 años.

Ricardo Troncone.

Ricardo Troncone.

La Razón / Marcos Bonilla / La Paz

00:32 / 30 de abril de 2012

Ricardo Enrique Troncone es un símbolo de Bolívar, referente de los equipos celestes entre 1976 y 1980. Está en La Paz después de 12 años, vino para recibir el reconocimiento de la Academia —junto con otros exjugadores— en la sesión de honor programada para esta noche por el 87 aniversario de la entidad.

Se emociona hasta las lágrimas cuando recuerda su paso por Bolívar: “Fueron los mejores cuatro años de mi vida”, dice. Le duele que Bolivia no trascienda en el fútbol internacional: “Lamentablemente acá no le dan bolilla a las divisiones inferiores”. Vino por primera vez en enero de 1976 y se fue en abril de 1980, hace 32 años exactamente; pero volvió en 2000 para la despedida del Zurdo Carlos Ángel López.

Ahora llegó acompañado por su hija menor Luciana, quien nació en La Paz, aunque sólo vivió seis meses aquí. “Es la primera vez que vengo, es muy especial para mí. Sé todo de Bolívar”, dice ella y también cuenta que la pasó mal, pues le afectó la altura en su primer día en su ciudad natal. Ricardo no cree merecer el título de “símbolo” del club; pero está seguro de que es parte de la historia del celeste.

— ¿Cómo toma esta distinción que le hace Bolívar?

— Con una felicidad enorme, porque después de tantos años, 32 que dejé Bolívar, es muy lindo que se sigan acordando.

— Es que es un símbolo, uno de los grandes jugadores que tuvo la Academia...

— Símbolo es una palabra muy grande. Me siento parte de la historia de Bolívar, porque se han formado equipos muy buenos. Cuando jugábamos, el estadio estaba siempre lleno. Ahora se ve los partidos por televisión y está todo vacío, uno por aquí, uno por allá, están todos raleados. Aparte estoy entre los 22 jugadores que votó la gente, de jugadores de todos los equipos. Salí tres veces campeón, jugué tres Libertadores.

— ¿Cual la sensación al volver a La Paz?

— Estoy recontra feliz, ayer estuve hablando con (Guido)  Loayza, con Fernando Rojas, (Jorge) Iturralde, con Juan Carlos Costas, Wálter Zuleta, estábamos todos reunidos y estaba muy feliz, también me encontré con Ramiro Blacutt, con un montón de gente que hacía años que no veía.

— ¿Qué significa Bolivia para usted?

— Fue el lugar donde me sentí más cómodo. Si uno dijera “vamos a volver el tiempo atrás”, yo vuelvo acá, a Bolívar, y no me voy, me quedo, porque a mí me trataron de lo mejor, a mi familia… (de emoción deja caer algunas lágrimas).

— ¿Algún momento pensó en naturalizarse?

— Yo me había naturalizado, porque Bolívar necesitaba el cupo de extranjero y lo hicimos con Viviano Lugo (paraguayo), entonces pudimos jugar con dos extranjeros más.

— ¿Le hubiera gustado jugar en la selección?

—  Me acuerdo que en todas las encuestas que salían en los diarios yo tenía que estar en la selección, pero el técnico que estaba en ese momento no quería que jugaran extranjeros. Para mí hubiera sido un placer. Además porque la mayoría de los muchachos que formaban parte de la selección eran compañeros míos en Bolívar: (Pablo) Baldivieso, (Carlos) Jiménez, (Carlos) Aragonés, (Ovidio) Messa, eran muchos.

— Después de tantos años, ¿cómo ve el fútbol boliviano?

—  Lo  veo diferente en el aspecto que nosotros, cuando venían los equipos de afuera, morían acá. En todos los años que jugué, por los puntos, nunca perdimos jugando con equipos extranjeros, el único partido que perdimos fue en un cuadrangular amistoso cuando vino Atlético de Madrid que perdimos uno a cero, estaban Talleres de Córdoba y The Strongest. Ahora veo que vienen los equipos de afuera y ganan en La Paz; aunque ahora Bolívar se levantó.

— ¿A qué se debe?

—  Antes  era muy difícil que ganaran, sabían que venían acá a La Paz y morían, ahora vienen y ganan, tal vez por la preparación física, porque le encontraron la vuelta o porque los equipos bolivianos bajaron el nivel en relación con los de afuera. Pasa en todos lados, a los mejores se los llevan, acá pasa lo mismo, los mejores están afuera.

— Que son pocos...

—  Claro, pero influye, cuatro o cinco que se van de un equipo y es la mitad.

— Antes estábamos por arriba de Venezuela en el contexto sudamericano...

—  Ése es uno de los casos, de que Venezuela progresó muchísimo, hay muchos  jugadores venezolanos que están jugando en equipos importantes de Europa, y entonces eso pesa en el momento de formar el equipo.

— ¿La cantidad de jugadores de un país que se van al exterior marca una pauta del nivel futbolístico?

—  Puede ser, lo que pasa es que acá nunca le dieron bolilla a las divisiones inferiores, no hay. Ahora Bolívar está jugando con chicos y le están respondiendo, porque el equipo de primera lo están cuidando para la Copa, están poniendo a los pibes que se van fogueando. Estos chicos que están jugado ahora, que jugaron ayer (el sábado con Nacional Potosí), que jugaron el jueves en el Beni, vienen de jugar  también en Dallas y ya se codearon con el Manchester, con equipos de Europa, ya no es lo mismo entrar a una cancha llena por primera vez, que tener 20 o 30 partidos arriba.

— Ese ya era el discurso cuando usted jugaba, hace 32 años.

—  Igual, fue siempre así, por eso no han progresado tanto, por eso es que hay que darle importancia a las inferiores, no digo para el día de mañana, por ahí dentro de cinco o diez años para tener una posibilidad, la chance de poder pelear por algo, porque sabes que es feo acostumbrarse a perder.

— Volvamos al inicio, ¿cómo se produjo su llegada a Bolivia?

—  Estaba jugando en Newell’s de Rosario, mi señora estaba embarazada de mi hija mayor (Lorena) y la quería tener en Buenos Aires. Volvimos en noviembre y en ese interín Amadeo Carrizo (quien era su suegro) tenía un conocido que… no era representante, sino que era organizador de giras de básquetbol, era muy amigo. Entonces Amadeo le comentó: “Tengo mi yerno que no quiere volver a Rosario, si podemos meterlo en algún lado”. El tipo dijo que sí, a los dos, tres días llamó y le dijo que había una gente de Bolivia que estaba interesada en hablar con Ricardo. Fuimos a Ezeiza (el aeropuerto de Buenos Aires), eran Mario Mercado, el doctor (Gery) Jordán y creo que estaba Mario Paz Zamora. Ahí nos sentamos en una mesa, diez minutos habrá sido, porque don Mario me dijo: “¿Quieres venir a Bolivia?, Bolívar es el mejor equipo de La paz, estamos en la Copa Libertadores, estamos formando el equipo para salir campeón, así que pensalo, yo te compro el pase, te pago esto, te doy el departamento, te doy los tres pasajes para vos y tu familia, pensalo, me llamas, pero no vengas a decir algo más, yo lo que te ofrezco es lo que te doy, así seco”. A los dos o tres días lo llamé y le dije: “Mándeme el pasaje, que viajo”.

— ¿Cuál habrá sido el mejor equipo de Bolívar que integró?

—  Los cuatro años tuvimos buen equipo, siempre, como le caracterizó a Bolívar. En un campeonato andaba bien el Caballo Aguilar, lo agarraban y venía a Bolívar, andaba bien Reynaldo y Borja, y venían. Nadie le decía no a Bolívar ni a Don Mario.

— ¿Cuántos títulos con Bolívar?

—  Tres, y tres copas.

— ¿Y cuántos goles?

—  No me acuerdo, nunca llevé la cuenta, pero fueron varios. Ahí también entré en la historia porque hice el primer gol en los clásicos paceños de la Liga.

— ¿Por qué se fue?

—  Porque había nacido ella, (Lucciana, en La Paz) tenía seis meses, y a mi señora le costaba seguir acá.

— ¿Lo tentó alguien para quedarse?

—  Sí, cuando me iba de Bolívar me tentó The Strongest para jugar la Copa, pero no podía, era muy fuerte, me hubiera gustado jugar otra Copa más, sin embargo me parecía que no correspondía después de haber estado cuatro años en Bolívar; además cuando me fui habíamos perdido un clásico con The Strongest, después de haber jugado otros dos que empatamos. Al otro día en un diario (Hoy) salió mi cara con la camiseta de The Strongest, me iba por la calle y me puteaban, porque habíamos perdido; además me decían: “Te vas a The Strongest y te matamos”. No podía.

— ¿Siguió jugando?

—  Ya no jugué más, pero entrené un tiempo en San Lorenzo; cuando me fui de Bolívar estaba convencido de que no jugaría más, además había jugado en el mejor equipo de Bolivia. Me quedo con ese recuerdo.

Perfil

Nombre: Ricardo Enrique Troncone Bernardis

Fecha de nacimiento: Buenos Aires, 24 de octubre de 1949

Estuvo en Bolívar entre 1976 y 1980.

Hizo el primer gol de Bolívar en Clásicos de Liga (15/01/78), de penal, en Miraflores, aunque ese primer partido lo ganó The Strongest por dos a uno.

‘Crack del poderoso club Bolívar’

Anécdota

‘Cuando me fui de acá, Chicho Navarro (entonces el hincha número uno de Bolívar) trabajaba (se ríe), en la renta. Para salir necesitaba un documento de ahí, no me acuerdo cómo era; pero al margen de mis datos, donde decía ‘ocupación’ Chicho le puso: ‘crack del poderoso club Bolívar’. Salí con ese papel y lo tengo como recuerdo’.

Segunda Patria

Dice que Bolivia es su segunda patria, porque ‘es el único lugar en el que viví fuera de Argentina; pero también porque pasé los mejores cuatro años de mi vida’.

Lindo cambio

Cuenta que La Paz está muy cambiada, muy linda: ‘Ahora no la conozco. Todo tiene túneles, puentes, que entonces no existían. Está hermosa’.

Buen trato

Lo que más recuerda de su paso por Bolívar, es el buen trato que siempre le dio la gente. ‘El fútbol va y viene, pero el trato fue lo mejor cuando viví acá junto con mi familia’.

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