Fútbol

La carrera ganadora de Mauricio Soria

Apenas comenzaba su carrera hizo campeón al equipo rojo de Cochabamba

La Razón / Julio Peñaloza Bretel / La Paz

03:07 / 20 de julio de 2012

Wilstermann perdió frente a Bolívar como local y se rehizo con una sorprendente rapidez, planteando la revancha en La Paz que le permitió el triunfo y la posterior obtención del título del torneo de invierno. Bolívar, que llegaba como el favorito indiscutido, fue sorprendido por este equipo dirigido por la que podría considerarse su bestia negra. En diciembre, bajo su conducción, The Strongest le propinó una goleada (4-0) con la que abría la senda para conseguir el título liguero. Ningún director técnico boliviano se maneja con la franqueza de Mauricio Soria, que no duda en autocalificarse como el mejor técnico del fútbol boliviano.

Con lo sucedido el miércoles, Mauricio Soria, nuevamente director técnico de Wilstermann, ha consolidado el perfil de técnico más ganador de los campeonatos de clubes bolivianos de la última década. Dueño de una fuerte y enfática personalidad, demuestra a cada paso que da cuán importante es la actitud, en primer lugar, para ingresar en la arena competitiva, atributo que volvió a manifestarse el miércoles cuando el recientemente ascendido equipo aviador enmudeció a los bolivaristas que concurrieron al Hernando Siles, para ganar de visita, retribuyendo gentilezas, y luego llevarse la copa del torneo de invierno en la definición a través de los penales.

Soria empezó a ejercer la dirección técnica en junio de 2006 y se tituló en la Escuela de Entrenadores de Cochabamba en julio de 2010. Venció las materias que le permitieron la graduación profesional en el tiempo récord de un año, carrera que habitualmente se cursa en el doble de tiempo. En estos seis años de dirigir a tres equipos de la Liga del Fútbol Boliviano  —Wilstermann, Real Potosí, The Strongest— ha participado de cinco torneos completos y ha logrado tres campeonatos oficiales más dos torneos cortos de pretemporada.

Apenas comenzaba su carrera hizo campeón al equipo rojo de Cochabamba en 2006. Al año siguiente condujo al título liguero a Real Potosí, equipo con el que un año después también conquistaría la Copa Aerosur del Sur. Transcurridos tres años, asumió la dirección técnica de The Strongest con el que fue campeón luego de más de una década, y meses más tarde, otra vez con Wilstermann, fue responsable de ascenderlo a la Liga en el mes de mayo, y dos meses después festeja con este cuadro que tiene nada menos que 19 incorporaciones para el campeonato de la Liga que comienza este fin de semana, el trofeo Cine Center.

Cuando no dirige equipos de fútbol, Soria cultiva otra de sus pasiones, el automovilismo, en el que ganó en 2010 competencias municipal y departamental de Cochabamba y en 2011 fue campeón nacional en la categoría A6, pero los orígenes de su afición por el deporte hay que encontrarlos entre sus infantiles diez años y juveniles veinte, lapso en el que practicó de manera ininterrumpida las artes marciales, aunque sin aspirar a cinturón alguno como cuenta la leyenda urbana con la que algunos de sus detractores han pretendido armarle un identikit de pendenciero y violento.

No debe ser casual que entre los más destacados futbolistas bolivianos que conocemos, figuren en primer lugar, por su aguerrido espíritu de lucha, cochabambinos, entre los que destaca indiscutiblemente Mauricio Soria, que fue un muy buen portero de varios de los más importantes equipos nacionales y de la selección. En ese contexto nunca dejamos de nombrar a Julio César Baldivieso, Vladimir Soria, Carlos Borja, William Ramallo, Marco Sandy, Eduardo Villegas y Óscar Sánchez.

Soria ha vuelto a ganar hace 48 horas, y amenaza con no detenerse en la búsqueda del éxito deportivo. Para hacer a The Strongest campeón aplicó criterios que para él son centrales como guía su trabajo: concientización a sus dirigidos acerca del respeto que deben demostrar hacia su propia profesión  y generación de la necesaria receptividad para que puedan asimilar en el menor tiempo posible los conceptos con los que hay que saltar a la cancha para lograr buenos desempeños y resultados. A partir de Soria, el tráfico de rumores sobre camarillas, indisciplina y fiestas nocturnas caracterizadas por el exceso, se redujo a la mínima expresión, y quienes se abocaron a intentar manchar su trayectoria afirmando que se iba del Tigre porque ejercía una presión intimidatoria sobre algunos de sus jugadores, son desmentidos por la buena relación que ha sabido conservar con la plantilla de la que sacó partido, sin que eso signifique restarle méritos propios a Eduardo Villegas, al recibir una base sólida de equipo con la que fue capaz de reproducir el título para conseguir el bicampeonato.

Para ir al punto, Soria se marchó del club atigrado porque lo cansó una dirigencia improductiva y entrometida que según su percepción no contribuía en nada al funcionamiento del club, y fue la relación cotidiana con Kurt Reintsch y Carlos Casso la única que reconoce como positiva para que pudieran lograrse los objetivos deportivos a los que se pretende dar continuidad, con la base del mismo equipo que él dejó al mando de su colega Villegas.

En momentos que el tema de la dirección técnica en el país cobra notoriedad con la llegada del español Miguel Ángel Portugal a Bolívar y el regreso del vasco Xabier Azkargorta a la dirección de la selección nacional, Mauricio Soria se siente seguro de lo que busca y de cómo hacerlo, convencido de que su método de trabajo es estructurado, sólido y sostenible. Fiel a su enorme autoestima ha declarado que aunque algunos no quieran reconocerlo, se considera el  mejor técnico del país, por lo menos los números lo respaldan en ese sentido y a quien lo pretenda, le será dificultoso desmentir.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia