Fútbol

Dos cosas diferentes

Mientras algunos dirigentes-políticos tratan de sacarle tajada al asunto para atacar a sus oponentes en la brega de la conducción del fútbol, en realidad no hay manera de hacer una comparación, dado que selección es una y un equipo es otro.

La Razón (Edición Impresa) / Editorial

00:00 / 28 de abril de 2014

El éxito de Bolívar en la Copa Libertadores y su despertar a tiempo en el torneo Clausura de la Liga coinciden con la llegada de Xabier Azkargorta a la dirección técnica de la Academia.

No hubo un Bolívar que jugara a gran nivel —en la Copa y sobre todo afuera— como lo hace este equipo con la identidad del vasco. Ni el argentino Ángel Guillermo Hoyos ni el español Miguel Ángel Portugal ni Vladimir Soria, todos ellos antecesores de Azkargorta, lo consiguieron.

No son pocos los que se preguntan el motivo por el que con el mismo entrenador no hace mucho la selección nacional funcionaba poco o nada, y de ahí es que Azkargorta no logró enderezar el camino en las eliminatorias; sin embargo, las cosas cambian y son radicalmente opuestas al tomar un equipo de Liga, en este caso el académico, al que ya lo ha conducido hasta unos cuartos de final.

Mientras algunos dirigentes-políticos tratan de sacarle tajada al asunto para atacar a sus oponentes en la brega de la conducción del fútbol, en realidad no hay manera de hacer una comparación, dado que selección es una y un equipo es otro.

Donde está el meollo del asunto —más allá del tiempo disponible de trabajo y de la naturaleza propia de cómo estos grupos llegan a conformarse— es en el elemento humano con el cual se dispone. Las diferencias en realidad son abismales.

Si Azkargorta pasó lo que pasó en la selección —en esta última— a diferencia de la anterior —cuando entre 1993 y 1994 Bolivia bajo su mando llegó al Mundial— es porque las limitaciones estrictamente futbolísticas eran notorias; y si su realidad es otra en Bolívar, es porque en este caso el club más caro del país tiene con qué subsanarlas.

Pregúntese el lector si Bolívar sería Bolívar hoy sin Callejón o Ferreira (entre los dos han hecho más de la mitad de los goles que tiene Bolívar en la Copa), sin Cabrera en el fondo o sin Capdevila por una de las bandas. Claro que los extranjeros no lo son todo, pero cuotas como las que específicamente estos cuatro aportan son determinantes.

No hay que buscar pelos en la sopa. El fútbol boliviano necesita clubes que formen elemento nacional capaz de afrontar la competición de alto nivel y evitar que jugadores de selección pasen partidos enteros en el banco de suplentes o que sus equipos estén de mitad de tabla para abajo a pesar de su nutrido aporte a la camiseta verde.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia