Fútbol

Los once elegidos de la FIFA

Este equipo ideal, de ideal debe tener los objetivos mediáticos y publicitarios

La Razón (Edición Impresa) / Julio Peñaloza Bretel / La Paz

01:12 / 16 de enero de 2015

Si las elecciones se ajustan rigurosamente a lo que dice un conjunto de votantes requeridos por el ente máximo del fútbol mundial, podría entenderse un cuadro de situación que en esta oportunidad ha sido dominado por ostensibles omisiones. Si por el contrario, esto pasa por la Comisión Técnica, quiere decir que su gravitación no está vinculada a criterios enteramente futbolísticos, o que definitivamente las decisiones finales las toman Monsieur Blatter y su entorno.

Tiene que resultar dificultoso definir las premiaciones colaterales al Balón de Oro en una temporada que complejiza las decisiones a partir de la realización de una Copa del Mundo y esto se ha notado con gran claridad con los once designados por la FIFA como mejores jugadores en la posición que cada uno de ellos ocupa en el campo de juego en la nominación realizada el lunes 12 de enero, cuando Cristiano Ronaldo supo darle contenido y explicación a su triunfo: “Trabajo siempre para ser cada día mejor y para ser el mejor”.

Si las elecciones se ajustan rigurosamente a lo que dice un conjunto de votantes requeridos por el ente máximo del fútbol mundial, podría entenderse un cuadro de situación que en esta oportunidad ha sido dominado por ostensibles omisiones. Si por el contrario, esto pasa por la Comisión Técnica, quiere decir que su gravitación no está directamente vinculada a criterios enteramente futbolísticos, o que definitivamente las determinaciones finales las toman Monsieur Blatter y su entorno más cercano en el que debe sobresalir la palabra del equipo de estrategia marketera.

La composición final de la foto para el recuerdo informa que para la FIFA el dibujo a premiar es un 4-3-3, con tres centrales, un solo lateral, y ningún volante de recuperación. De esta manera tenemos que David Luiz, Thiago Silva y Sergio Ramos forman parte de la galería con el denominador común de haber jugado un mundial cuando menos insuficiente, con los dos zagueros a los que apostó Luis Felipe Scolari que se constituyeron en fundamentales cartas para el fracaso tacticista del scratch y un Ramos que con el Real Madrid le fue bien, erigiéndose en factor decisivo en partidos finales, pero que no pudo escapar a la crítica de la debacle de la roja dirigida por Vicente del Bosque que retornó a casa sin superar la fase de grupos.

De Manuel Neuer en el arco y Philipp Lahm, capitán de la selección germana, nada habría que cuestionar, con el matiz de haberse jugado un mundial con grandes porteros en cantidad y calidad, el uno era también candidato a Balón de Oro, y el lateral derecho, fiel síntesis, junto con Toni Kroos, de una escuadra germana firme como una roca y contundente como el más grande de los ejércitos en los tiempos de atacar para ganar, y finalmente conseguir el tetracampeonato.

El 4-3-3 para armar la mejor escuadra de la temporada es funcional a las prioridades FIFA y así tenemos que el decisivo aporte de Javier Mascherano para que Argentina pudiera llegar a la final en el Maracaná, resultó menos importante que mezclar (ojo, no combinar) a Kroos, Ángel Di María y Andrés Iniesta en un medio terreno del que por esta vez termina sobrando el cerebro asturiano debido al considerable bajón del Barcelona y el ya comentado fracaso de la selección española en Brasil.  Y si nos despojamos del mundial que en este contexto funciona como camisa de fuerza, tampoco figura Yaya Touré, hace una semana nombrado como el mejor jugador africano del año que además de su probada calidad y regularidad, tuvo el coraje de sobreponerse a la muerte de un hermano en pleno fragor mundialista sin marcharse por emergencia, ratificando un profesionalismo difícilmente comparable, cuando el volante mixto del Manchester City movía los hilos de su selección, la de Costa de Marfil.

Es en el frente de ataque donde menos polémica podría generarse, aunque los slaloms de Arjen Robben en canchas brasileñas estuvieran salpicados por la picardía simuladora que indujo a un penal decisivo para que Holanda dejara fuera de carrera a México porque al final de cuentas, el conjunto de sutilezas reñidas con la ética no implican puntuación negativa en el capítulo del juego limpio. De Messi nada que decir en su contra en tanto su capital de récords y rendimientos acumulados lo sigue situando en el primer lugar del podio, y menos todavía de Cristiano Ronaldo que efectivamente sostiene su discurso en una milimétrica relación entre lo que dice y hace: Ahora juega mejor que hace un año, pues ya no solo corre, gambetea y dispara, ya no solo recibe, sino que da, y ha sido capaz de desdoblar su talento como anotador y haberse descubierto como notable asistidor, convirtiéndose en el puntal del Real Madrid generando la mayor cantidad de pases gol para sus compañeros mejor situados frente a las porterías en el último semestre. 

Lo mismo que Sergio Ramos, Di María resultó más importante para el Real Madrid que para su selección y aquí nos preguntamos si no le correspondía un lugar a James Rodríguez, goleador de Brasil 2014 con seis anotaciones, premiado con el Puskas al mejor gol del año (el primero de Colombia contra Uruguay en cuartos de final) y que a partir de su contratación en la Casa Blanca se ha notado su marca preciosista a la sudamericana con la que se ha comenzado a matrizar la velocidad de contrataque con la elaboración y el toque en espacios reducidos.

Jerome Boateng y Mats Humels fueron muchísimo más importantes como dupla en la línea de fondo para Alemania, que la elegida de Brasil —Luiz y Silva—. Seguramente se hubiera producido un escándalo político de proporciones mayúsculas si entre los once no figuraba un par de verde amarillos —en la pasada temporada estuvieron Danny Alves y Marcelo, dos laterales, no uno como ahora—, y eso podría generar consecuencias en el tablero de los doscientos nueve votos con los que se elige o reelige al presidente de la FIFA que para ilustrar su incongruencia nos ofrece los siguientes datos concluyentes: Messi es candidato a Balón de Oro junto a CR7 y Neuer. En el mundial se le otorga el Balón de Oro a mejor jugador del torneo, cuando si algo no merecía es este premio, y a continuación, en el equipo ideal de la vigésima Copa del Mundo… ¡no figura! ¿Balón de Oro sin estar en el equipo ideal? Un disparate por donde se lo mire.

Para finalizar este ejercicio examinemos el equipo definido por la FIFA a la conclusión del mundial: Manuel Neuer (Alemania); los laterales Stefan de Vrij (Holanda) Marcos Rojo (Argentina); los centrales Mats Hummels (Alemania) y Thiago Silva (Brasil); los volantes Toni Kroos (Alemania), Oscar (Brasil), Philipp Lahm (Alemania) y James Rodríguez (Colombia); y en ofensiva Arjen Robben (Holanda) y Thomas Müller (Alemania). De éstos, cinco fueron ratificados el 12 de enero con el anecdótico detalle de que Phillipp Lahm figuraba en julio de 2014 como centrocampista y ahora aparece como lateral derecho, puesto en el que ha jugado la mayor parte de su carrera.

Este equipo ideal, de ideal debe tener los objetivos mediáticos, publicitarios y comerciales de la FIFA. ¿De fútbol también en la FIFA se habla cada vez menos?

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia