Fútbol

Un punto que puede ser clave

Bolívar arrancó la Copa Libertadores de América con el pie derecho, porque empatar como visitante —ante la Universidad Católica de Chile— (1-1) es un buen resultado, además lo hizo jugando un fútbol frontal, de tú a tú, como Hoyos había anticipado, sin refugiarse ni siquiera cuando Wálter Flores dejó a su equipo con diez hombres tras ser expulsado a 19 minutos del final.

Escurridizo. Juan Carlos Arce ingresó en el segundo tiempo y debutó en Bolívar. Con su habilidad y velocidad complicó a la zaga contraria. Logró un par de tiros libres.

Escurridizo. Juan Carlos Arce ingresó en el segundo tiempo y debutó en Bolívar. Con su habilidad y velocidad complicó a la zaga contraria. Logró un par de tiros libres.

La Razón / Ramiro Siles / La Paz

03:40 / 10 de febrero de 2012

Un punto como el de ayer puede marcar la diferencia en llaves apretadas como ésta, y la Academia lo obtuvo de entrada, sabiendo que el empate puede ser fundamental si acaso en lo que resta de esta segunda fase cumple con ganar los tres partidos que jugará en casa. Entonces es una unidad valiosísima.

Bolívar fue anoche un equipo distinto a tantos bolivianos que se acostumbraron a jugar en el exterior de otra manera. Se atrevió a presionar desde el principio confiando en que sus fuerzas le alcanzarían hasta el final, y eso denota no sólo un buen estado físico de los jugadores, también un convencimiento pleno de lo que quieren y a qué apuntan.

El primer tiempo fue mejor que el segundo para los celestes. De entrada pisaron el área y generaron el primer tiro de esquina. Fue el inicio de las ocasiones que iban a tener en procura de abrir el marcador mediante una iniciativa que el rival no esperaba. La Católica fue sorprendida y tardó en reaccionar. Cuando equilibró el juego comenzó a inquietar a Argüello, que respondió bien.

Pero el que más cerca estuvo del gol fue Bolívar, mediante Scaglia primero, Frontini después —cuyo cabezazo mandó la pelota al palo— y finalmente llegó la jugada —notable— en la que Ferreira empujó el balón tras una magnífica acción primero de Rodríguez quien mandó el centro, y luego de Campos, que tuvo un gesto técnico notable (38’).

Vino rápido la reacción de la Universidad  Católica y el gol —otro bonito tanto— de Ovelar a los 43’ para el 1-1. Bolívar se salvó en el segundo tiempo de ver caer su valla más de una vez, en cinco minutos hubo dos o tres acciones más bien desperdiciadas por su rival (que después se iba a arrepentir por no haberlas metido).

La expulsión de Flores obligó a Bolívar a retroceder un poco, pero aun así supo aguantar jugando bien, sin tirar la pelota a cualquier parte, poniendo al rival nervioso. Un cierre justo de Rodríguez, un cabezazo en la línea de Scaglia y una tapada de Argüello fue lo último que hizo este Bolívar por ‘robar’ ese punto que a la larga puede ser decisivo.

Los datos

Expulsado

Wálter Flores fue el primer amonestado, a los 8 minutos; y a los 71 vio la otra amarilla y por ende la roja. El árbitro obró según el reglamento.

Un proyectil

Fue un incidente aislado cuando un proyectil, lanzado desde la tribuna, impactó en el brazo de Argüello. El árbitro advirtió y no pasó a mayores.

Anulado

Minuto 27, la UC robó la pelota en mitad de campo contrario y Campos Toro convirtió. Fue gol anulado por supuesta posición adelantada.

De Argüello a Ferreira, la ‘columna’ rindió bien

Bolívar basó su éxito de ayer en algunos jugadores que por su accionar fueron fundamentales, más allá del esfuerzo general de todos los que entraron. Argüello en el arco tuvo tapadas determinantes y también contó con algo de fortuna, al menos tres veces los chilenos fallaron cuando ya el golero estaba vencido.

Frontini y Rodríguez, en la última línea, no sólo se dedicaron a defender, subieron y se convirtieron en dos delanteros más, el argentino estrelló el balón en el palo y Edemir hizo el centro —después de un gran esfuerzo para llegar a la pelota— que derivó en el gol convertido por Ferreira.

Scaglia rindió con marca y llegada, un tiro suyo casi abre la cuenta; mientras que Campos fue valioso para mover los hilos en el medio campo. El toque a Ferreira fue magnífico para el gol. Y el uruguayo, aparte del tanto, fue un verdadero capitán.

La figura - Marcos Argüello

Bolívar tuvo varios destacados, pero fue determinante Argüello en jugadas importantes, cuando ahogó el grito de gol del conjunto chileno.

El árbitro - bien

Patricio Loustao estuvo bien acomodado en el partido, preciso y seguro de lo que veía. Nada que reprocharle en las dos amarillas a Flores.

El segundo gol copero de Ferreira

Buen estreno

William Ferreira anotó su segundo tanto a favor de Bolívar en el mayor torneo de clubes de la Confederación Sudamericana. El primero lo había conseguido, de penal, en La Paz y ante Alianza Lima, en el primer cotejo de 2010. Además convirtió su primer tanto en un partido oficial de la actual temporada.

Después de cinco

El equipo académico no había podido anotar, jugando como visitante, en los cinco encuentros anteriores por la Copa Libertadores: ante Boca Juniors, Juan Áurich, Estudiantes de La Plata, Alianza Lima y Unión Española.

Cuatro debutantes

Fueron cuatro los jugadores de Bolívar que debutaron en la Libertadores: Gabriel Valverde, los argentinos Lucas Scaglia y Damián Lizio, además de Leonel Justiniano. Los dos últimos ingresaron en el segundo tiempo, los otros desde el inicio.

Más que un empate - Lorenzo Carri

Universidad Católica no anda bien, y no es un problema psicológico. Es un asunto de fútbol. Bolívar, por su parte,  jugó anoche —para sorpresa de muchos— un partido intenso, de enorme desgaste físico, con una primera etapa ejemplar. Ganar ese punto afuera, y en Chile, no es cosa fácil. El equipo de Hoyos tendrá que demostrar, en los cinco cotejos siguientes, que no fue espejismo.

Bolívar hizo un muy buen primer tiempo, de igual a igual, sin concesiones. Un periodo desgastante, porque la pelota iba y venía, y solamente el juego se detenía por segundos a raíz de los sesenta o setenta balones enviados fuera del campo (y también por una anécdota fea, cuando un pequeño proyectil lanzado desde la tribuna pegó en Argüello).

En ese toma y daca, Bolívar sacó ventaja. Las pocas llegadas del local se equilibraron con un  buen remate de Scaglia, el cabezazo (creo que fue de Álvarez) en el poste, y la jugada inesperada de los celestes: centro desde la derecha, Campos que la toca al medio y Ferreira, cuándo no, que convierte ante una defensa abrumada.

La ventaja duró seis minutos, porque una notable jugada de Trecco permitió el cómodo gol del paraguayo Ovelar. Bolívar no se fue contento. Universidad Católica, sí.

La segunda parte tuvo pasajes abrumadores para Bolívar. El equipo local salió a ganar. Llegó mucho, se apuró más y perdió por lo menos tres ocasiones (Harbottle disparó arriba, en los primeros segundos, cuando el arco era suyo). Bolívar se defendió bien, aunque su medio campo desapareció, y mucho más cuando Wálter Flores dejó al equipo con diez —amonestado a los ocho minutos del cotejo, repitió lo que ya sabemos a los setenta y sufrió la segunda amarilla— y la Católica llegaba por todos lados.

Los celestes paceños hicieron un cotejo poco frecuente fuera de casa. Recordé a otro Bolívar, en actitud parecida ante Cobreloa. Y esta comparación es un elogio.

Lorenzo Carri es periodista y estadístico.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia