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El Hernando Siles cumple 90 años

En su largo y rico historial albergó decenas de miles de partidos de clubes y de la selección boliviana. Noventa años después es un referente e imagen del deporte boliviano a nivel mundial.

Repleto. Una multitud se dio cita para el partido The Strongest-Independiente de Argentina, en 1941. Foto: Biblioteca Iván Aguilar

Repleto. Una multitud se dio cita para el partido The Strongest-Independiente de Argentina, en 1941. Foto: Biblioteca Iván Aguilar

La Razón (Edición Impresa) / Rafael Sempértegui / La Paz

15:20 / 16 de enero de 2020

El mítico estadio Hernando Siles está este jueves de aniversario por sus 90 años (16 de enero de 1930). Ícono del fútbol y del deporte boliviano, es uno de los más antiguos de la región, más que el Centenario de Montevideo o el Maracaná de Rio de Janeiro, para citar a algunos.

En su largo y rico historial albergó decenas de miles de partidos de clubes y de la selección boliviana.

Desde las primeras horas de la tarde de ese jueves 16 de enero de 1930 —justo un día como hoy—, La Paz vivió una “revolución” social y deportiva por la inauguración de una obra arquitectónica inmensa y monumental para principios del siglo XX. El Stadium La Paz, con capacidad para 23.000 espectadores, era una extraordinaria obra de ingeniería de hormigón armado.

“No hay exageración alguna si decimos que el estadio Hernando Siles de La Paz es una leyenda mundial y uno de los campos de fútbol más emblemáticos de América”, asegura Carlos D. Mesa Gisbert , historiador y expresidente de Bolivia, en su blog   historiadelfútbolboliviano.com.

Noventa años después es un referente e imagen del deporte boliviano a nivel mundial.

Iván Aguilar, arquitecto, historiador deportivo y exdirigente de The Strongest, cuenta que la revista deportiva Match —dirigida por Saturnino Rodrigo y publicada en La Paz—, en su edición del 1 de febrero de 1930, destaca la noticia.

Se preparó un festival deportivo. Comenzó con un desfile de deportistas y estudiantes de colegios de La Paz. Posteriormente se realizaron pruebas atléticas, luego se armó un piso falso de madera en el centro del campo de juego para un partido de baloncesto entre el Instituto Americano y el colegio Alemán.

Y finalmente, como acto central, vino el clásico de la época entre The Strongest y Universitario, con triunfo del primero por 4-1. Las crónicas señalan que el primer gol fue anotado por Eduardo “Chato” Reyes Ortiz. Ese es el primer capítulo de una extensa historia que cumple hoy  nueve décadas con decenas de miles de partidos disputados.

“En la inauguración el estadio no estaba del todo acabado, restaba parte de la curva sur, igual era un estructura colosal para esos años”, sostiene Aguilar.

Nació como Stadium La Paz, pero semanas después se denominó oficialmente estadio Hernando Siles, en honor al presidente de entonces que apoyó y financió su construcción. La noticia repercutió en toda Sudamérica.

En una reunión de la Confederación Sudamericana de Fútbol, dirigentes de la entidad y de las asociaciones miembro se congratularon y felicitaron porque en La Paz se construyó un estadio de hormigón concreto, para muchos de la época un hecho impensado.

Destacaron que se trataba del segundo escenario con esas características después de la “Doble Visera” del club Independiente de Avellaneda, Argentina.

En esos años, los países rioplatenses contaban con estadios, pero todos con tribunas de tablones y con reducido aforo.

El Siles se convirtió rápido en un referente internacional del fútbol, cobró la misma trascendencia que el Centenario de Montevideo, Uruguay, inaugurado meses después para el primer Mundial (1930).

Aguilar destacó, al igual que Mesa en su blog, la gran labor del  arquitecto Emilio Villanueva, quien con influencia europea y detalles neotiwanacotas le dio una imagen única e imponente.

Aguilar también considera que merece un destaque el arquitecto yugoslavo Ivica Krsul, quien dirigió el “colosal movimiento de tierra” como paso previo para la construcción “algo nunca visto antes”.

La estructura inicial se mantuvo por 45 años hasta que a comienzo de 1975 (año del Sesquicentenario de la  Independencia de la República)  y durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez se demolió una parte para la remodelación.

El estreno fue el 15 de octubre de 1977 en la apertura de los VIII Juegos Bolivarianos, aunque su entrega oficial fue unas semanas antes.

Hubo un periodo de unos años en el que su nombre oficial fue Estadio Olímpico La Paz, pero después recuperó su nombre inicial de Hernando Siles.

—‘¿Y tienen estadio?’ —‘No’. Ahí nació la idea

En los primeros años del siglo XX comenzaron a organizarse eventos de fútbol en varios países de Sudamérica, ello trajo como consecuencia la construcción de escenarios.

La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) se fundó en 1925 y un año después intervino por vez primera en la Copa América.

Eso animó a que dirigentes del fútbol pregunten acerca de la posibilidad de organizar torneos.

El historiador Iván Aguilar cuenta que la respuesta fue si el país tenía escenarios para una cita deportiva.

“¿Qué estadios tienen? y la respuesta fue ninguno”, cuenta Aguilar.

Añade que a partir de ese día se germinó la idea de construir un estadio. El primer paso se dio en 1928 con la conformación de una junta de construcción del escenario encabezada por  José Luis Tejada Sorzano.

El arquitecto Emilio Villanueva fue elegido para liderar la obra, hizo un viaje para ver diseños de estadios en España, Inglaterra, Italia y Francia. Regresó con copias de los planos, presentó el proyecto a Hernando Siles, entonces presidente de Bolivia, y  obtuvo su apoyo para construir el que ahora es el principal escenario deportivo del país y lleva su nombre.

(16/01/2020)

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