Internacional

Un campeón poco sonriente

Real Madrid Es probable que obtener el título sin haber podido aplastar al Barcelona le haya dejado sabor a poco.

La Razón / Julio Peñaloza / La Paz

00:30 / 07 de mayo de 2012

Es sabido que el estilo de un equipo de fútbol no se circunscribe a las características que despliega en el campo de juego. Detrás de ellas hay una historia y unas maneras de conectar con la gente y en esto el Real Madrid, aparte de haber sido el equipo mimado de la dictadura franquista durante las cuatro décadas de su cruenta vigencia, exhibe invariablemente la tendencia a los aspavientos de su exitosa trayectoria y de su impresionante palmarés.

En la bicéfala liga española, el Madrid exhala supremacía e imbatibilidad, mientras el Barcelona encanta al mundo con la prioridad que le otorga a su preparación diaria, el disfrute por el juego. Cristiano Ronaldo, al que llaman CR7 como si fuera un personaje de la Guerra de las Galaxias, celebra los goles con gesto rabioso y arrogante enseñando su musculatura, mientras Lionel Messi lo hace sonriendo, extendiendo sus brazos al cielo y arremolinándose con sus compañeros.

En el marco de las diferencias de estilo y talante, cuando llega el momento de la vuelta olímpica, Josep Guardiola transmite felicidad al ser “manteado”, y a  José Mourinho será casi imposible arrancarle un gesto de agrado en tanto sus pulsiones no pasan ni un segundo por la celebración, sino por la eficacia, y por eso la obtención madridista del campeonato de liga 2011-2012 solamente puede repercutir festivamente en su parcialidad que por cierto trasciende las fronteras españolas.

Como ningún otro gran equipo del planeta, el Real Madrid despide un tufo ideológico que lo hace antipático, pero eso no debe significar que no haya nada que reconocerle por lo hecho en las canchas con un conductor en el medio terreno, Mesut Özil, alemán de origen turco que es lo más antifashion que podría existir en los dominios sofisticados y coquetos del Santiago Bernabeu, y que es el orquestador de los movimientos en ataque que en la temporada concluida han ejecutado con brillantez, Cristiano Ronaldo, Gonzalo Higuaín, y el gigante del área chica, Karim Benzema.

Del círculo central para adelante los albos han regalado en este último año exhibiciones de altísima calidad con la manija de Ozil, secundado por la versatilidad de Sami Khedira y Xabi Alonso, y al mismo tiempo, de la mitad de la cancha para atrás se ha podido detectar partido tras partido, cómo Sergio Ramos, Marcelo y Pepe se mueven con el muy parecido gesto de fastidio que Mourinho ofrece a las cámaras desde la línea de cal, como si en lugar de alegrarse con el juego en el fondo lo despreciaran si se consideran las sistemáticas arremetidas de mala onda ejecutadas por éstos contra los circunstanciales adversarios a los que tratan como si fueran inferiores, pues no saber perder es otro de sus prepotentes rasgos.

Es probable que obtener el título de Liga sin haber podido aplastar al Barcelona y quedar fuera de la disputa por la Champions le haya dejado sabor a poco a la gente comandada por Florentino Pérez que entre otras cosas se vio forzado a deshacerse de Jorge Valdano el pasado año, pues “Mister hay uno sólo” y no hay para qué generar innecesarias tensiones con la gerencia deportiva metiendo las narices en el vestuario: La amistad estorba cuando de lo que se trata es ganar por sobre todas las cosas.

En términos de personalidad e imagen no hay por ahora la figura de un Raúl, portaestandarte de los valores distintivos del madridismo durante más de una década,  y aunque el perfil del club se pueda condensar en la madura sobriedad de Iker Casillas, las morisquetas de sus compañeros de defensa denuncian que algo le falta a éste considerado por muchos desde una perspectiva estadística como el equipo más importante de la historia del fútbol moderno desde que fuera fundado el 6 de marzo de 1902.

Con merecimientos, producto de la indiscutible calidad de sus jugadores, finalmente ensamblados por un director técnico del que sobresalen la persistencia y el egocentrismo, el Real Madrid tiene otra vez una plantilla que promete consolidarse para intentar, otra vez, ganarlo todo, pues empresas de su estirpe, no se perdonan a sí mismas, conseguir objetivos a medias.

El gran momento de Cristiano Ronaldo

Hasta el cierre de estas páginas, a falta de dos fechas para la conclusión de la liga española, Messi le llevaba cinco goles de ventaja a Ronaldo: 50 contra 45. Con el plus de su equipo ya campeón, los medios españoles coinciden en que el portugués podría conseguir el Balón de Oro que por tres años consecutivos se ha llevado el argentino.

José Mário dos Santos Mourinho Félix no cree en la cantera del Real Madrid. Considera que sus frutos todavía no podrán recogerse,  y por ello sigue en la línea de los estruendosos fichajes. Hay que recordar que en el banco tiene figuras como Di María y Kaká que aunque no han tenido una temporada regular, forman parte de la base del equipo.

Con la partida  del entrenador Pep Guardiola, del Barcelona, anterior campeón de España, hay quienes piensan que los culés experimentarán el natural bajón que se produce en cualquier ciclo y que ahora el Real Madrid pasará a comandar no solamente las tablas de posiciones, sino la espectacularidad del juego en una de las ligas más grandes del mundo.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia