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¿Quién se lleva esta Libertadores...?

Apasionante. Estudiantes, Santa Fe, Racing y Emelec lograron sendos triunfos. Muy ilusionante lo de los cuatro, que ganaron gustando.

Israel Damonte celebra con sus compañeros de Estudiantes un gol luego de anotarle al ecuatoriano Barcelona en La Plata. Foto: EFE

Israel Damonte celebra con sus compañeros de Estudiantes un gol luego de anotarle al ecuatoriano Barcelona en La Plata. Foto: EFE

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Barraza / La Paz

00:00 / 02 de marzo de 2015

Qué dos leones rugieron esta semana en la selva de la Libertadores...! Estudiantes, el León de La Plata, que vapuleó 3-0 a Barcelona con el triplete de Guido Carrillo (goleador de pronto destino europeo), e Independiente Santa Fe, el León de Bogotá, que brilló en el 3 a 1 sobre Colo Colo con tres zarpazos de Wilson Morelo, un delantero para prestarle atención. Y La Pantera Bou volvió a marcar de a tres para un Racing que arrancó matando en la Copa: dos triunfos, nueve goles, seis de ellos de Bou, una especie de Batistuta modelo 2014 (el año de su despegue). A su vez, Emelec le aplicó una descarga “eléctrica” al The Strongest, nuevamente con un Miler Bolaños inspirado.

Muy ilusionante lo de los cuatro clubes, y con similitudes: ganaron gustando y mostrando una actitud generosa, enérgica, de pecho inflado. Sobre todo en el campo internacional, si no se deja la piel, el éxito es esquivo. Estudiantes desplegó todas sus garras, su estirpe de viejo cuadro copero; Santa Fe quiere ser, quiere llegar a todo, ve que puede. Transita un momento muy dulce el campeón colombiano, está haciendo época en su país, sumando hinchas, forjando prestigio. Racing, después de décadas sufriendo, vive un sueño, le sale todo bien. Emelec va de a poco consolidándose en las copas, ganando autoridad año tras año. Fueron las notas altas de la semana.

Cada vez que comienzan los torneos se barajan las posibilidades, gira la ruleta y la bolilla apunta para el lado de argentinos y brasileños, aún cuando estos últimos no atraviesen un momento brillante. Sucede año tras año, al sonar el disparo siempre parten como favoritos. En el caso de esta Libertadores de apenas cuatro semanas de vida, más candidatos que nunca. Por descarte de unos y otros, la silueta de los dos grandes del Atlántico emerge nítida. ¿Será River...? ¿Boca...? ¿Racing...? ¿Corinthians...? ¿Otro...?

El análisis no es caprichoso, además del potencial del fútbol argentino y brasileño, la estadística es contundente: de los últimos 23 torneos ganaron 20. Y en ese mismo lapso fueron 13 veces subcampeones. Solo les interrumpieron la serie triunfal Olimpia en 2002, el Caldas en 2004 y Liga de Quito en 2008. Es cierto que presentan más equipos que los demás países (cinco contra tres), pero es un derecho adquirido deportivamente. Y también en lo económico: son los que mayor convocatoria, prestigio y popularidad le aportaron a la Copa a través del tiempo. Además, hay asociaciones que aunque tuvieran también cinco cupos tampoco mejorarían sus posibilidades de ganarla. Esta vez los argentinos, pese a tener presupuestos más bajos, aparecen un paso por delante de los brasileños.

Como viene aconteciendo en los últimos tiempos, el único medio en condiciones de plantearles lucha y/o arrebatarles el título es el colombiano. Que además participa con sus mejores equipos actuales. Nacional, su más fuerte representante internacional desde hace décadas, y Santa Fe, que busca extender al campo continental su agradable presente local. Aún es demasiado prematuro para ensayar un pronóstico; no obstante, Santa Fe logró seis puntos en dos presentaciones, dejando excelente imagen. Es un equipo veloz, muy solidario y lo dirige Gustavo Costas, un ganador consuetudinario.

Vale computar que en Primera Fase ya quedaron afuera un peruano (Alianza Lima), un ecuatoriano (Independiente del Valle), un uruguayo (Nacional), un colombiano (Once Caldas), un paraguayo (Cerro Porteño) y un mexicano (Morelia). Esto reduce las pretensiones de esos países.

Los clubes uruguayos cumplieron 26 años sin conquistar el trofeo. Y todo indica que llegarán a 27: no están Peñarol ni Nacional. Quedan Wanderers y Danubio, con horizontes modestos (Danubio ya suma dos derrotas, Wanderers una). Venezuela ha perdido el vigor que mostró en años cercanos. El Táchira, que aparecía como su equipo más competitivo, fue aplastado en el debut 5 a 0 por Racing. Y en San Cristóbal... Los peruanos Sporting Cristal y Juan Áurich deberán remar con ganas para llegar a la orilla de octavos de final. Si alcanzaran, lo que les viene después es un mar muy bravo para ellos. De los chilenos, Colo Colo dio una buena impresión en el estreno (2-0 sobre Atlético Mineiro), pero luego fue demasiado superado por Santa Fe. Universidad de Chile tiene mínimas posibilidades, perdió dos y además juega muy mal. El fútbol mexicano mantiene su poder económico, sin embargo no se lo advierte tan potente como años atrás. Atlas cayó de local y luego se recuperó ante el insulso Atlético Mineiro. Queda por ver el real poderío de Tigres de Monterrey, que goleó al Juan Áurich en el debut.

De los paraguayos, queda por ver qué ofrece Libertad, que siempre presenta equipos dignos, competitivos. Guaraní compite sin mayores aspiraciones. Para muchos clubes, el éxito consiste en llegar a la Copa y obtener la recompensa económica, que ahora es de 900.000 dólares por jugar la primera fase. Si pasan a octavos, tiran fuegos artificiales.

Vimos The Strongest 3 - Inter de Porto Alegre 1. Muy auspicioso lo del Tigre esa noche. Debió ganar 6 a 1. Creó diez situaciones de gol. En su segunda salida se destiñó demasiado. Pero es buen equipo y tiene dos jugadores muy destacados: el volante Chumacero (incansable, criterioso y con gol) y el paraguayo Pablo Escobar, un zurdo peligroso, creativo y que también llega a la red (lástima que se dedicó a protestar irresponsablemente todo el juego ante Emelec). ¿El Inter...? Muy pobre, sin fútbol ni carácter. Los hinchas ya piden la cabeza del técnico uruguayo Diego Aguirre, aquel del gol agónico de Peñarol al América en 1987.

Emelec logró dos victorias importantes, la primera en Santiago sobre Universidad de Chile. Ya Sudamérica lo ve un cuadro ordenado, con buenos jugadores (sobre todo su gran delantero Miler Bolaños) y podría hacer cosas interesantes. Viene creciendo internacionalmente. Habrá que ver cómo asimila la partida de Gustavo Quinteros, que el 15 de marzo asumirá en la selección ecuatoriana. Realmente, un adiós inoportuno, pero no hay cómo reprocharle al técnico ni a la Federación. Era su momento y debía partir.

De argentinos y brasileños, asoman como firmes postulantes a la corona River, Boca, Racing, Corinthians; un escaloncito más abajo Cruzeiro. Son equipos importantes, ya armados, han incorporado varias figuras y van por todo. Cuando pasan la fase de grupos, se robustecen, les florece el linaje y la ambición. Con ellos deberían lidiar los colombianos Nacional y Santa Fe en instancias superiores. Y arrimamos unos boletos a Estudiantes y a Emelec. Son buenos equipos, comenzaron con el pie derecho, están motivados, con ilusión. Apenas van unos pocos días de competencia, es aventurado dar vaticinios contundentes, pero ya empieza a vislumbrarse una tendencia.

  • Jorge Barraza es periodista argentino

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