Miscelánea

Galindo fue quinto del mundo en el hipismo

 El boliviano Sergio Galindo se lució en el certamen internacional en la categoría mayores C del concurso de salto FEI, logro que ni su laureado padre obtuvo en 35 años de actividad.

La Razón (Edición Impresa) / Marcelo Avendaño / La Paz

00:00 / 10 de febrero de 2014

El joven jinete Sergio Galindo Oelsner sigue los pasos de su padre, Jorge, y va camino a convertirse en uno de los mejores practicantes del país en esta disciplina. Acabó en el quinto puesto a nivel mundial en la categoría mayores C (un metro de altura) con su caballo Apolo Z en el Concurso Mundial de Salto de la Federación Internacional Ecuestre (FEI, por sus siglas en inglés).

Jorge Galindo ya tiene 35 años practicando el deporte hípico y en este tiempo consiguió logros importantes, fue campeón nacional en varias ocasiones en todas las categorías que hay, además de culminar en  segundo lugar a nivel de Latinoamérica en 2006 del Concurso El Capricho que se realizó en Buenos Aires, Argentina.

En los Juegos Bolivarianos Sucre 2009 ganó la medalla de plata y en 2013 recibió el título de entrenador internacional avalado para enseñar a jinetes olímpicos y mundiales.

Pero todos estos logros no se comparan con el que consiguió su hijo, quien con 15 años, pues en junio del año pasado, en Cochabamba, terminó primero en el concurso FEI a nivel nacional, regional —en el que se encuentran seis países: Bolivia, Honduras, Panamá, Ecuador, El Salvador y Venezuela— y quinto en todo el mundo.

“Fue algo muy hermoso pero que no me imaginaba que iba a pasar y lo conseguimos con trabajo y dedicación”, contó Sergio, quien a su vez añadió que “cuando entré en el quinto puesto a nivel mundial fue algo muy lindo, competí con países muy difíciles como ser Colombia, que ganó la competencia”.

Los resultados de la prueba se conocieron recién en este año —otros países realizaron su competencia recién en diciembre y luego fue computado por nación, región y mundialmente— y entre los primeros cinco, de entre 252 participantes de 25 países, figuraba el nombre del boliviano, quien terminó sin ninguna falta y un tiempo de 49 segundos y 64 centésimas de segundo.

“Me considero un deportista exitoso, tengo varios triunfos y mi deseo más grande es que Sergio me supere deportivamente”, indicó su padre, quien también es su entrenador del joven jinete.

Sergio se alejó de la actividad hípica por un accidente

Marcelo Avendaño

Sergio Galindo es un atleta nato, llegó a practicar varios deportes, pero ninguno de ellos fue su “pasión”, sino el hipismo, aunque en un principio no quería saber nada de esta práctica por el accidente que tuvo.

Desde los ocho años —siguiendo los pasos de su padre Jorge—comenzó a montar caballos, pero una fuerte caída —que solo le ocasionó un susto— hizo que se alejara de esta actividad y comience a ver otras disciplinas.

“Mi hijo practicó fútbol, bicicross, tenis, pero ninguna de ellas le gustó y un día, de la nada, me dijo que quería volver a intentar con el hipismo”, explicó Jorge Galindo.

El joven deportista se interesó nuevamente en los caballos a los 13 años y ello sucedió al hacer caminar —a pedido de su padre y también entrenador— a Fugitivo, a quien montaba Jorge, en ese instante pensó “mi hermana (Adriana, ahora de 11 años) también comenzaba a practicar,  entonces yo me dije: ‘quiero tratar’, empezamos y me gustó”.

Desde ese instante se dedica al hipismo, entrena de martes a domingo, los miércoles hace trabajo plano (adiestramiento) y dos días se dedica a hacer salto, también es necesario ir al gimnasio, “es bueno para hacer piernas porque se necesita mucha pierna al rato de saltar”, explicó.

Pero también hay que fortalecer la fuerza del animal y se lo consigue con ejercicios, “en la tarde mis caballos están en el caminador es como un círculo donde caminan solos por una hora, el cuidarlos es importante”.

Relación jinete-caballo debe ser perfecta y al instante

Marcelo Avendaño

La química entre el jinete y su caballo debe ser al instante para que ambos se puedan complementar durante la competencia, si no, no habrá un buen desarrollo durante la actividad.

“Se puede comprar un caballo al que tú te puedas acomodar y hacer la dupla perfecta, pero a veces se puede invertir mucho dinero pero no llega a considerarse como  tu pareja y no va a funcionar”, dijo Jorge Galindo.

El experimentado deportista comentó que la relación de jinete-caballo debe ser desde el principio y eso fue lo que sucedió entre su hijo Sergio y Apolo Z.

“Este caballo fue de mi hermano (Fernando) quien se lo prestó a mi hijo, obviamente sin que lo conociera, pero inmediatamente hubo una relación inédita de Apolo y Sergio, es por eso que lograron los resultados que tienen. Ahora le pertenece a mi hijo”, contó.

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