Miscelánea

La Razón / Lorenzo Carri

00:18 / 20 de agosto de 2012

No es de extrañar que después del amistoso en Santa Cruz se produjeran repercusiones de distinta índole, porque es sabido que tenemos diferentes cristales para juzgar al seleccionado: desde el “bueno, se ganó, algo es algo, ahora a esperar lo que vendrá en septiembre”, pasando por el muy conformista “por lo menos no se perdió” (hasta más de una crítica punzante —vale el adjetivo “horrible” que Julio Peñaloza utilizó en estas páginas y que no debe escandalizar a nadie—).

El regreso de Xabier Azkargorta, un mito (un hito) evidente del fútbol nacional, atemperó a los más impacientes, y hasta hubo elogios para el entrenador español por haber facilitado el ingreso de jóvenes como Pedro Azogue o Miguel Suárez. (Debutantes hubo siempre, hasta en las gestiones menos felices: bastaría recordar la larga lista de apariciones “sorpresivas” en las épocas de Erwin Sánchez y Gustavo Quinteros).

Azkargorta ya hizo su primer análisis personal, y es probable que la lista para ir a Ecuador presente varios nombres distintos, empezando por algunos ausentes que regresarán de sus lesiones.

Pero pase lo que pase en Quito, todos saben que la verdadera lucha contra el tiempo y los resultados ajenos empezará en octubre, cuando el elenco nacional reciba a Perú y Uruguay.

Pensemos que el cotejo con Guyana fue un globo de ensayo, un regreso del entrenador a la realidad del fútbol doméstico, un vistazo a lo que estaba disponible. Si el rendimiento fue bueno, regular o malo es asunto aparte, aunque —por favor— dejemos de juzgarlo a través del resultado del encuentro.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia