Polideportivo

Condori, atleta de élite

Fue uno de los mejores representantes bolivianos en las pruebas de maratón en la década del 70 del Siglo XX. También fue animador permanente de las primeras pruebas pedestres de El Diario.

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Asturizaga / La Paz

00:00 / 21 de enero de 2013

Para quienes no lo conocen Ricardo Condori fue un atleta que en la década del 70 se convirtió en el mejor exponente de las pruebas de fondo. Las carreras de largo aliento de 3.000 metros hacia adelante eran su especialidad. Donde más se destacó fue en la maratón.

Tuvo el honor de ser el abanderado de Bolivia en los Juegos Olímpicos de Múnich (1972) y en los Panamericanos de México (1975). Fue en la maratón en tierra azteca donde terminó en noveno lugar entre más de 50 participantes.

También fue animador permanente de las primeras pruebas pedestres de El Diario. De 1974 a 1980 se impuso de  manera consecutiva en cuatro ediciones y acabó en segundo lugar en las dos restantes. Ese año se retiró en definitiva porque se fue a radicar a Estados Unidos.

Aprovechando la vacación Condori regresó a La Paz para visitar a sus familiares y de paso recordó su época de atleta. Cuenta que paseó por el bosquecillo, por las calles de Villa Victoria y Munaypata, sitios donde se entrenó hasta convertirse en el mejor atleta de fondo.

Compitió contra atletas como  Crispín Quispe, Nicasio Coria, Luciano Guachalla y Johnny Pérez, entre otros. “Después de competir nos íbamos juntos a comer unas salteñas, hablábamos de la carrera y de lo que cada uno había hecho. Todos nos llevábamos muy bien”

Sus inicios se remontan a 1968, siendo estudiante del colegio Franz Tamayo participó en una carrera de antorchas en la que ocupó el cuarto lugar. “Me gustaba correr y vi que tenía condiciones, entonces dediqué tiempo a esta actividad”

Su religión (evangelista) también le ayudo.  En  esos años hubo un campamento juvenil nazareno de  diferentes iglesias y allí conocí a un muchacho que lo llevó por vez primera al estadio Hernando Siles para que conozca al entrenador Damirón Domínguez, con quien dio sus primeros pasos en la pista de tierra.Rápido se abrió cancha. En 1971 se proclamó campeón nacional y eso ayudó para que el Comité Olímpico lo incluya en la selección boliviana para los Juegos de Múnich. “Al grupo de atletas nos enviaron con tres meses de anticipación a  los juegos, nuestro entrenamiento diario fue por una zona de bosques”.

Recuerda a su amigo Crispín Quispe, también atleta, quien a diario lo recogía de su casa para encarar juntos su preparación. “Nos íbamos camino a Chacaltaya, cada entrenamiento era de dos a tres horas, todo era correr. Hacíamos tres turnos por día, luego los reducimos a dos”.

Se dio el gusto de participar en competencias internacionales. Una que recuerda es la organizada por la revista argentina El Gráfico en la que salió segundo. “Eso me ayudó para ser abanderado de Bolivia en los Panamericanos. Las gestiones las hizo José Gamarra Zorrilla, quien era dirigente del Comité Olímpico”.

En la cita de México llegó a la meta en noveno lugar entre unos 25 atletas. Según sus registros lo hecho en el Distrito Federal no lo considera bueno. “Mi mejor marca la hice en la famosa Maratón de Boston con dos horas 24 minutos 20 segundos”.

Su preparación fue individual. Su mejor fuente de energía se las brindó su madre, quien le preparaba casi a diario sopas de quinua. “Dos platos al día eran suficientes para recuperar energías después de un trabajo intenso, la quinua es lo mejor”.

Llegó el tiempo de los VIII Juegos Deportivos Bolivarianos que se realizaron en La Paz. Condori fue registrado en la competencia de media maratón con otros atletas bolivianos.

No le fue  bien. “La organización nos hizo conocer la ruta y el día de la competencia fue otro el recorrido. Los bolivianos corrimos 600 metros más, entonces se debía anular la competencia y volver a correr. Los ecuatorianos presentaron una queja y la organización decidió ratificar el triunfo de Ecuador”.

Su actividad transcurrió hasta 1980 cuando decidió emigrar a Estados Unidos. Ese fue el año de su retiro definitivo del atletismo a nivel nacional.

El destino hizo que mientras cumplía funciones de mensajero en el Centro Boliviano Americano conoció a un ciudadano norteamericano que lo invitó a Estados Unidos para participar en una competencia.  

Se estableció en el estado de Ohio, residió en varias ciudades hasta quedarse en definitiva en Youngstown. Allí conoció a Jeanette Aguilar, su esposa, con quien tiene dos hijos Jaime y Maya, quienes estudian.

Ricardo Condori nació el 1 de febrero de 1949 en el popular barrio paceño de Villa Victoria.  

De mucho tiempo volvió a La Paz para saludar a sus familiares y amigos. Se dio tiempo para darse una vuelta por la pista atlética del estadio Hernando Siles, donde recordó su época dorada en el atletismo.

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